sábado, 12 de julio de 2008

Minkowski: MESSE H moll

Todo un acontecimiento el pasado jueves en el Festival Via Stellae.

Marc Minkowski y sus Musiciens du Louvre con el sello discográfico Naïve se disponían a grabar la Misa en si menor de JS Bach en la Iglesia de San Domingos de Bonaval de la capital gallega. Una novedad en la vida musical de la ciudad y el primer Bach de Minkowski para el mercado discográfico.

El evento comenzó a tomar forma ya de buena mañana en el ambigú del Teatro Principal con una mesa redonda abierta el público con la participación del propio director francés y el crítico musical Juan Ángel Vela del Campo.

A primera hora de la tarde, también abierto al público, se grababa el ensayo general. El concierto propiamente dicho comenzaba al caer la tarde con un lleno total y un silencio absoluto y absorto.

Esta Misa magna, que reúne la liturgia luterana y católica, fue escrita originalmente para el elector de Sajonia, Federico Augusto II, en la corte católica de Dresde, tan sólo las partes correspondientes al Kyrie y el Gloria (1733). Ensamblada en su totalidad en los últimos tiempos de la vida de Johann Sebastián con el añadido del Credo (Symbolum Nycenum), Sanctus y Agnus Dei (Missa tota et concertata) Una obra eminentemente coral que, aunque basada en multitud de coros paródicos provenientes de anteriores Cantatas, posee la arquitectura de una obra sólida y grandiosamente dimensionada, una catedral del contrapunto, una basílica del coral fugado. Una misa que reúne además influencias que van desde el gregoriano hasta el aire modernamente galante que estaba por llegar.

Minkowski escogió la tesis de Rifkin de no utilizar coro, sino a los propios solistas para tal cometido, doblando las voces de cada una de las partes. El combo instrumental también quedaba convenientemente aligerado. El resultado fue de un gran despojamiento, una visión estructural desnuda pero limpia, acaso poco proteica en los coros masivos pero compensados por la reverberación del recinto. Respecto a los solistas, señalar la extraordinaria interpretación de Natalie Stutzmann, contralto bachiana, en el “Agnus Dei” de intensísima emotividad y recogimiento. Excelentes Les Musiciens con una precisa cuerda y unas maderas cálidas, conducidos por un siempre dinámico pero profundo Minkowski. Al final, explosión de júbilo por tanta emoción contenida tanto por la maestría interpretativa como por los requerimientos de la grabación; nunca he presenciado un concierto con público tan silencioso.

Lucy Crowe, Celine Scheen, Julia Lehzneva, Blandine Staskiewicz, sopranos
Terry Wey, contratenor. Nathalie Stutzmann, contralto
Colin Balzer, Markus Brutscher, tenores
Christian Immler, Luca Tittoto, bajos
Les Musiciens du Louvre
Marc Minkowski

Mientras la grabación llega a las estanterías, no vienen mal cuatro piezas seleccionadas, todas ellas corales, en distintas y variadas versiones::

1. Cum Sancto Spiritu, coral fugado final del Gloria, pleno de dinámica. Gächinger Kantorei - Bach Collegium Stuttgart - Helmuth Rilling. Versión a medio camino :



2. Et resurrexit, magnífico coro del Credo (Symbolum Nicenum), festivamente galante. Coro Radio Svizzera - Sonatori de la Goioisa Marca - Diego Fasolis. Versión con la luminosidad del sur:



3. Sanctus, inmenso coro dividido en dos partes, preludio y fuga, de un monumentalidad sobrecogedora. Collegium Vocale Ghent - Philippe Herreweghe. Versión recogida y espiritual (mi favorita):



4. Dona nobis pacem, pieza final de la Misa, fuga a coro masivo con trompetería y artillería de timbales. BBC Chorus - New Philarmonia Orchestra - Otto Klemperer, versión monumental, hiperbólica, romántica:



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(Dedicado a ximo, patrón de todos los reclinatorios)

8 comentarios:

Titus dijo...

Hace dos Minko estuvo en Castellón, con la misma obra, con la misma versión "alla Rifkin" y también con la gran Nathalie Stutzmann. Y con Jaroussky, además, aunque la escasez de números solistas le impidió lucirse. Entiendo perfectamente lo de la explosión de júbilo, no es para menos, sobre todo en un recinto tan adecuado.

Barbebleue dijo...

Por eso la tenían tan "rodada".
El ajuste, la compenetración, la complicidad eran máximos.
Espero desde ya la edición del disco que, a buen seguro, contará con algún aplauso mío (y hasta algún "bravó", asi en agudo)

Titus dijo...

Cuando dije "hace dos" me refería a años.

Barbebleue dijo...

Había sobreentendido meses. Mucho rodaje.

ximo dijo...

¡Qué envidia! Al menos cuando escuche el CD podré decir, yo se de alguien que estuvo allí

Josefina dijo...

Hacía mucho tiempo que no había oído de nuevo la Misa en si menor de JS Bach. Hoy ha llegado oportunamente, es decir, la he escogido y no antes... No se si la música sigue a las voces o las voces a la música, sobre todo en el Sanctus, son una sola cosa, una perfecta comunión que me ha dado mucha paz... ¿Me podrías dejar un ratito el reclinatorio? Lo necesito, prometo devolverlo.

Anónimo dijo...

han pasado meses, y todavía sigo anonadado. Ni la mojadura (que fue de pronostico) ni el estar detrás de una columna (solo vi una cantante, una violinista y el moño de la que tocaba la viola), ni tener que recorrer sin entrada un montón de kilómetro, me privo de uno de los mejores conciertos a los que he acudido. Espero comprar el disco pronto. Este año, entre esto y el "actus tragicus" voy servido.
Saludos.

maac dijo...

Barbe, ya está el CD en el mercado.