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domingo, 19 de julio de 2015

El Verano y la Alondra


Según un proverbio finlandés “el verano comienza un mes después de que la alondra llega”. Todo un símbolo de esperanza que se hace poema en la obra “A una Alondra” de George Meredith (1828-1909):

Alondra,  veo tu alegría y quiero evocarte!
Tus alas te llevarán al seno de la aurora.  

Solamente puedo verte, pero al descubrir tu canto
es como si el cielo me hablase.

(…)
Así eran los días  cuando era niño;
dulces, mientras yo vivía en ellos;

queridos, ahora que se han ido.
A pesar de todo,
al ver tu vuelo,
sigo creyendo que el cielo me habla.


Un poema que sirvió de inspiración al prolífico compositor inglés Ralph Vaughan Wiliams (1872-1958) para escribir “The Lark Ascending” (El vuelo de la Alondra) una lírica romanza para violín y orquesta, donde un lírico sabor popular alcanza cotas de gran misticismo:


(vídeo Basicallybenign)

Metidos en nuestro propio y tórrido verano del sur, este humilde pájaro también ha dejado hermosas y populares letras en la voz del siempre llorado Federico:

Y, aunque no me quisieras te querría,
por tu mirar sombrío,
como quiere la alondra al nuevo día
solo por el rocío

(Madrigal de verano)
FG Lorca


martes, 21 de septiembre de 2010

Equinoccio de Otoño

hoja de Acer Freemanii (rubrum x saccharinum)
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El jueves 23 de septiembre de 2010, a las 5h 9m hora oficial peninsular, se inicia el otoño en el hemisferio Norte, según el convenio astronómico. Científico pero pedestre…
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Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
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La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.
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Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
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También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.
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La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.
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¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
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¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?
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¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?
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¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?
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¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?
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¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
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¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
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Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.
Federico García Lorca -Canción otoñal- (1918)
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Y si hay un instrumento de timbre otoñal, melancólico, caduco, es el clarinete… y si hay un súmmum de belleza musical es WA Mozart… y si los juntamos, pues ya tenemos el otoño auditivo.
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Concierto para Clarinete en La mayor K 622 -Adagio- Sabine Meyer, clarinete. Claudio Abbado, dirección. Berliner Philharmoniker orquesta. John Constable, pintor (vídeo de fairlytaleofnewyork):
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martes, 16 de septiembre de 2008

AINADAMAR: "Ay, qué día tan triste en Granada..."

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Resulta extraño para la razón y odioso para el sentimiento que acabe en los juzgados la búsqueda y exhumación de los restos del gran poeta García Lorca y sus compañeros de infortunio. Tras más de setenta años, ni las familias se ponen de acuerdo con el proceder ni existe unanimidad en la ubicación de las fosas, sobre las que circulan hasta tres teorías, siendo la más clásica la del barranco de Viznar, en la Fuente de las Lágrimas, el Ainadamar árabe, manantial del que bebía la Granada nazarí.
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Precisamente con este sonoro título compuso Osvaldo Golijov (1960) su ópera de cámara sobre el asesinato de Lorca, su significado humano y el amor como elemento determinante de su destino. Una obra hermosa, doliente y conmovedora que jugando con el tiempo, introduce distintas capas de realidad sobre la persona y sus anclajes, desde la narración a posteriori de la actriz Margarita Xirgu.
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El Libreto es de la pluma de David Henry Hwang, escrito en inglés, y que fue traducido por el compositor al español. Se edifica sobre tres personajes eje, de los cuales uno no tiene voz: Mariana. Correspondiendo los otros dos a Margarita, soprano, y Federico, voz de mezzo.
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Tras un Preludio de Agua y Caballo, la ópera se estructura en tres imágenes o escenas, cada una titulada como las tres figuras sobre los que pivota el tiempo, e introducidas las tres por la popular balada de Mariana Pineda “Ay, qué día tan triste en Granada”:

I. Mariana: la reflexión de una moribunda Margarita Xirgu desde 1969, sobre los paralelos destinos de Mariana Pineda y Federico García Lorca, llegando a su punto álgido en el aria emocionada de Federico ante la estatua de la heroína andaluza en Granada. Así como sus recuerdos del poeta, su primer encuentro con él y el estreno de su obra.

II. Federico: centrado en el punto más intenso del recuerdo, con el arresto por Ruiz Alonso en casa de los Rosales y el asesinato del poeta, cuya descarga de disparos se transforma en pura música.

III. Margarita: introspectiva y ensoñadora imagen de una moribunda Xirgu que recibe al espíritu de Lorca y muere ofreciendo su vida a Pineda con las palabras Yo soy la Libertad.
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Musicalmente Golijov despliega, como es norma en su obra, un amplio abanico de temática tradicional con detalles de timbre y articulación de gran poder simbólico, desde la utilización de guitarras clásicas y flamencas, la presencia de un Cantaor como falangista o la introducción de la rumba en la primera escena. Construída en un continuo crescendo, arrebata por su nítido color, las rugosas texturas y el sentido del ritmo que dan estilo y expresividad a la partitura.

Entre los puntos fuertes de la partitura destacaría el Aria de la Estatua rapsódica y noble en su evocación:

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El centro mismo de la obra, la escena del Arresto, con las súplicas del falangista-cantaor a la familia Rosales para su entrega (se escucha claramente el sustantivo “maricón”), su posterior Confesión y envío a la Ejecución, solemnizada por una imitación gregoriana, y la posterior transformación en música percusiva de los disparos homicidas:

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Por último el final de la obra, en una mística de evocación del espíritu del poeta “Crepúsculo delirante” y posterior muerte de la actriz evocando Yo soy la Libertad. Escena, parece que basada o inspirada en la música de de la transformación de Daphne de R. Strauss (no es mala fuente, no)



Estrenada su primera versión en 2003 en Tanglewood, tras una revisión en 2005 fue llevada al disco al año siguiente contando con la participación de la siempre brillante soprano Dawn Upshaw (una habitual en ópera contemporánea), como Margarita; la cristalina mezzo Kelley O'Connor en el papel de Federico; el cantaor Jesús Montoya como el odioso falangista; y la dirección de Robert Spano con la Atlanta Symphony Orchestra.

Una obra muy, muy recomendable...