domingo, 25 de diciembre de 2011

Otra Navidad con Él

«He dicho que Dios le debe todo a Bach. Sin Bach, Dios sería un personaje de tercera clase. La música de Bach es la única razón para pensar que el Universo no es un desastre total. Con Bach todo es profundo, real, nada es fingido. El compositor nos inspira sentimientos que no nos puede dar la literatura, porque Bach no tiene nada que ver con el lenguaje. El sonido lo es todo. Bach compromete la idea de la nada en el otro mundo. Sin Bach yo sería un perfecto nihilista.»
Émile M. Cioran

Aunque para JS Bach, y para muchos otros, la Música no está obligatoriamente ligada a eventos precisos, pues es más bien un estado anímico, un sentimiento, no cabe duda de que el nacimiento de un niño siempre supone un motivo de celebración y alegría (salvo para Cioran) que puede convertirse en Música; más aún si el recién llegado viene, al menos para algunos, con una mayúscula en su primera letra.
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Así el gran Bach, profundo creyente, destinó un conjunto de Seis Cantatas para las celebraciones litúrgicas asociadas al nacimiento del hijo del dios cristiano; conocidas desde el XIX como Oratorio de Navidad BWV 248

Aunque de sobra conocido, y abundantemente representado en este Castillo, no quisiera dejar pasar esta nueva ocasión para sumergirnos en esa galaxia musical aprovechando una reciente interpretación en Dresde: un enclave señero del renacer en la conjunción de Música, Arquitectura y Naturaleza. En la Frauenkirche, símbolo de la capital sajona, el excelente nuevo director titular Christian Thielemann dirige a la maravillosa Sächsische Staatskapelle Dresden asumiendo el desafío de una interpretación moderna de la obra bachiana; acompañan el Coro de la Frauenkirche y cuatro solistas competentes.
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No se prodigan estas lecturas con orquestas que no sean de instrumentación original, y menos con criterios alejados de los cánones (nunca mejor dicho) historicistas. Más difícil aún resulta salir airoso del esfuerzo. Eso lo consigue Thielemann con su mensaje de poderío y solidez, en unas descomunales dinámicas y una pulsión arrebatadora, aún con querencias románticas, , delante de una orquesta con mayúsculas en todas sus letras, dotada de cuerdas radiantes y metales gloriosos, que espejean la enjundia de una música sin límites, interminable, infinita...
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Escuchemos la llamada de los timbales a las jubilosas trompetas del Coro que abre la Navidad “Jauchzet, Frohlocket, Auf, Preiset die Tage”, tomado del Concierto de Dresde, con fantásticos planos de la Frauenkirche:
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(vídeo meinhardo)
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Bach, Cioran y Dresde en el mismo post,
esta vez creo que he ido demasiado lejos...
Es igua, la Cultura es salvación,
y éstas son Fiestas para la FELICIDAD
esa misma que les deseo a todos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

La Haffner: más que un divertimento

Los Haffner y los Mozart mantenían una larga amistad familiar, por lo que no resulta extraño que, siendo burgomaestre de Salzburgo Siegmund Haffner, encargase al veinteañero WA Mozart una composición de circunstancias con motivo de la boda de su hija Elisabeth.

Para la víspera del evento nupcial, 21 de julio de 1776, Wolfgang, honrado por el encargo y ávido de reconocimiento, quiso presentar una composición monumental, la Serenata Haffner en re mayor KV 250: una cuasi sinfonía para orquesta con un regalo sorpresa en su interior, un Concierto para violín en tres movimientos.

Una obra donde un Mozart juvenil, vigoroso, lozano, eleva el estilo galante a altas cotas de elegancia y clase, destacando la propia instrumentación, y los colores y sentimientos que en ella conviven. Una de sus primeras cimas orquestales, que nos permite intuir su próxima evolución vienesa, hacia la genialidad.

Años más tarde vería la luz la Sinfonía Haffner KV 385 compuesta también para honrar a S. Haffner con motivo de su elevación a la nobleza.

De los ocho movimientos de la partitura, cinco pertenecenen a la Serenata propiamente dicha, comenzando por el que abre la composición: I. Allegro Maestoso – Allegro molto: cuyo comienzo rítmico y triunfal introduce los dos temas, plenos de vigor juvenil y aire festivo, destacando el segundo de ellos por su aire juguetón en las cuerdas agudas.


(vídeo 581983141)
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El segundo movimiento II. Andante, corresponde al primero del Concierto para violín en sol mayor intercalado, que se introduce con un tierno tema del solista que se irá desarrollando con gran belleza en una atmósfera de ensoñación:


(vídeo paolopacc)
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El final VIII. Adagio – Allegro assai, aparece sorpresivamente en un adagio sutil y suplicante, hasta que los violines dan rienda suelta al allegro con un primer tema extrovertido que encadena el siguiente, mucho más matizado y de colores turbios. Una giga, cuyas modulaciones construyen el desarrollo, convierte el movimiento en una fiesta y la obra en una celebración...


(vídeo cmlwhcl)

Saludable...

viernes, 9 de diciembre de 2011

Katerina Lvovna

Cartel Lady Macbeth del Teatro Real 2011

“Bésame hasta lastimarme los labios,
bésame hasta que la sangre me golpee las sienes,
hasta que se caigan los iconos del altar”

Sexo y violencia. Amor y sangre. ¿Componentes suficientes para triunfar? Hoy en día, sí. Pero hay muchos más matices en este cuadro de época: egoísmo, desesperación, soledad, celos, sumisión, lascivia: Pasión.

Pasiones irrefrenables en un entorno de brutalidad, tal es el contexto en el que se mueve un ser humano: una mujer en soledad, fuerte y débil a la vez. El amor llevado al crimen por el único personaje íntegro de la historia, rodeada de monigotes: un suegro libidinoso y cruel, un marido pusilánime, un amante egoísta, un cura borrachín, un sargento envidioso. Una sociedad grotesca que convierte la autodestrucción más escalofriante en una forma de vida.

Esta es la Lady Macbeth del Distrito de Mtsenks, Katerina Lvovna Ismailova, según relata la novela homónima (1865) de Nicolai Leskov, que fue recogida por Dmitri Shostakovich para su gran ópera de 1932.

Obra que, tras su éxito inicial, sería fulminada, al igual que el compositor, por la jerarquía estalinista en su particular caza de brujas buscando su propio Arte degenerado (o burgués, o apolítico) demostrando, una vez más, la todavía vigente máxima de la censura “desprecia cuanto ignora”. Sería en 1958 cuando, reivindicado ya el compositor, éste estrenase una versión revisada de la obra: Katerina Ismailova. Rostropovich en 1978 halló la partitura original, la preferida de Dmitri, registrando en EMI junto a su mujer, la soprano Galina Vishnevskaya, la primera Lady Macbeth: la verdadera, la laminada.

Para una historia tan candente, Shostakovich acertó a insuflarle una música sin concesiones, enfocando la visión de una tragedia satírica con toda su carga de griterío y neurosis (Pravda dixit). Toda la obra se balancea en un desesperado verismo sui generis, el más brutal expresionismo orquestal como un collage abrumador, un bufo retrato de la sociedad de la época, salpicado de los pasajes más variados y hermosos de lirismo, ternura, melancolía, desesperación, entre explosivas disonancias de metales.

Escuchemos el desesperanzado canto a la orfandad de amor, a la necesidad de caricias de Katerina, en la memorable interpretación de la Vishnevskaya, plena de oficio, arte y entrega:


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Y en la mejor tradición rusa, el coro con bajo solista; los convictos camino de la muerte. Crimen y castigo. Consuelo:


(vídeos Barbebleue)
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Otro acierto del Teatro Real; y van tres…

sábado, 3 de diciembre de 2011

La Escena Canterbury

El Sonido Canterbury o Escena (como prefiero denominarlo) hace alusión a una eclosión de grupos (Caravan, Soft Machine, Camel, Hatfield and the North,... y posteriores derivadas) con inquietudes musicales similares, que surgieron hacia finales de los sesenta en torno a la ciudad de Canterbury, Kent, al sudeste de Inglaterra. Nació como una suerte de fusión rock-jazz con fuerte componente de psicodelia y rock progresivo.

SOFT MACHINE fue, a gusto de quien escribe, el punto álgido y desarrollado de ese ambiente sonoro. Formado en torno a un iluminado australiano de nombre Daevid Allen, quien luego emigraría a Francia para fundar una de las bandas más frikis de la historia: Gong.

A medida que Mike Ratledge, teclista de formación clásica, se fue haciendo con el devenir estilístico del grupo, fue depurando la formación (incluida la base rítmica original, Hugh Hopper y Robert Wyatt) y fue derivando el sonido original hacia una suerte de jazz-rock vanguardista, de intensa improvisación y atmósferas casi cinematográficas, abandonando definitivamente toda aportación vocal, profesionalizando la banda y alejándose de cualquier veleidad comercial.
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A partir de la sexta entrega discográfica del grupo, entró en la formación el multiinstrumentista Karl Jenkins, proveniente también de ambientes musicales cultos, y generador, con posterioridad del proyecto Adiemus, quien relanzaría la carrera de la banda hacia sus más altas cotas: Soft Machine Six y Soft Machine Seven.
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El sonido de la banda se purificaba completamente, basándose en ritmos muy marcados, sincopados, obstinados (batería y bajo eléctrico), sobre el que se trenzaba el tejido sonoro de los teclados de Ratledge (piano acústico y eléctrico, órgano) a modo de segundo ritmo o textura, sobre la que evolucionaban los vientos de Jenkins (saxos barítono, tenor, soprano, oboe, flauta...) o una segunda capa de teclados.

De su mejor época les propongo dos temas: “Chloe and the Pirates” evocador tema del doble elepé Six (1973) :
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(vídeo TheSelectorsOriginal)

Del Seven (1973): “Penny Hitch” paradigma del sonido de la banda:
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(vídeo alici00)

sábado, 26 de noviembre de 2011

L’Inquietudine e Il Sospetto

Antonio Vivaldi añadía a su profunda querencia teatral, un temperamento apasionado y fogoso. Esta feliz simbiosis dotaba a su música, dentro de una solo aparente sencillez, de un brillante reflejo de los estados anímicos más variados; con sensualidad y pasión esculpía las sensaciones más seductoras.

Como virtuoso del violín encontró, en sus aproximadamente 240 conciertos para este instrumento, uno de sus medios expresivos más adecuados a su fenomenal capacidad; impulsando hacia la modernidad la concertación del violín solista, primus inter pares, con el tutti. Veamos dos ejemplos elocuentes:

L’Inquietudine RV 234 Concierto para violín, cuerda y continuo en Re mayor, donde nos habla de desesperación, angustia, inseguridad y opresión, en el despliegue espectacular de técnica violinística plagada de saltos, ataques de arco, velocidad, fogosidad, ... Carmignola y Sonatori de la Gioiosa Marca

(vídeo TheGravicembalo)

Il Sospetto RV 199 Concierto para violín, cuerda y continuo en do menor: sutilmente nos hace rondar la sospecha entre el tema melódico de los primeros violines y el ritmo ostinato de los segundos, cuajado de contrastes y de un cromatismo refinado e inasible. Onofri y la Academia Montis Regali

(vídeo macdonald59)

Yo no sé a ustedes pero a mi el fulgor diamantino de la música del prete rosso siempre me adelanta la primavera...

sábado, 19 de noviembre de 2011

Invierno en Mallorca (1838)

Fryderyk Chopin, quebrantado por la enfermedad, reconfortado por el amor de Aurore Dudevant, abrigado por su querido piano Pleyel, terminó, durante su retiro invernal en Valldemossa, sus Veinticuatro Preludios opus 28

Chopin ES el piano.

Un piano de estirpe clasicista, hijo de Mozart, de Haydn, nieto de JSBach.

Un piano que vive en el cantabile, que bebe de la voz humana, su registro, su delicadeza, su altura.

Un piano recogido, intimista, de salón más que de teatro.

Un piano de polifonía cercana, de pureza humana, envolvente y redondo como un abrazo de amor necesario.

Un piano de ritmo implacable, de izquierdas.

Un piano de exquisito legato de una sola mano, de derechas...

Escuchemos la gracia aérea, la infinita introversión de la calidez de los sentimientos más humanos, tan elevados que no dejan de serlo.

Cuatro perlas del opus 28: cuatro Preludios a sí mismos.

Preludio n. 4 en mi menor. Claudio Arrau

(vídeo capetond)

Preludio 17 en La bemol mayor. Arthur Rubinstein

(vídeo ArRubMusic)

Preludio 19 en Mi bemol mayor. Maurizio Pollini

(vídeo ArioniaTellus)
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Preludio 24 en re menor. Ivo Pogorelich

(vídeo capetond)

viernes, 11 de noviembre de 2011

Golaud

Gustav Klimt - El Árbol de la Vida- (detalle)

"ont ne dit pas, on suggère"
(Mallarmé)

Golaud: de esta rotunda y musical manera he pensado en ocasiones que merecía haberse titulado la única y magistral incursión de Claude Debussy (1862-1918) en el mundo de la ópera.

Pelléas et Mélisande fue el título escogido, pues ellos dos son los protagonistas, la pareja; pero Golaud es el motor dramático, el ser fieramente humano que soporta el peso de la historia y la evoluciona entre el sufrimiento y la violencia, mientras los enamorados se enrocan en su mundo onírico, sin tiempo ni espacio, envueltos en el dulce cabello de la niña-madre, atrapados entre el sombrío bosque y el inmenso mar, en un misterio sin escapatoria: congelados susurrando.

¿Podría a alguien ocurrírsele llamar Desdémona a la tragedia de Otelo, dibujada por Shakespeare y coloreada por Verdi?

¿Y quién soy yo para cambiarle el título a la pieza simbolista de Maurice Maeterlinck? Ese mismo autor que inflamó a un Debussy a la busca y captura de un libreto diferente que colmara sus expectativas, su idea: “el de las cosas dichas a medias; dos sueños asociados: he ahí el ideal. Sin país, sin fecha, sin escena... Sueño poemas cortos, escenas móviles, diversas por lugar y carácter... personajes sufriendo la vida...”. El mismo autor complacido con el músico, que le dio amplio permiso para adecuar su obra literaria a las necesidades de la lírica. El mismo autor que, por amor hacia la soprano rechazada, Georgette Leblanc, acabó atacando y renegando de la ópera, del compositor, y de sí mismo.

Lo cierto, lo indudable, es que la obra teatral se ajusta como un guante a la novedosa y bellísima puesta en música que realizó Debussy. Tanto en la monótona (?) declamación sin artificios “como personas naturales”, alejada de la senda melódica; como en el encanto lunar, etérea ensoñación, opresivo dramatismo, fascinante ambientación orquestal de claroscuros, siempre presente, siempre evocador, en sus interludios evanescentes: impresionista malgré lui.

Pura sugerencia, misterio y armonía, prodigio de arte debussyano, fantasma que aún recorre el bosque de un castillo sin sol... Susurros.

Debussy comenzó la composición por la Escena IV del Cuarto Acto; a modo de prueba de su viabilidad escogió la gran escena pasional de los amantes con su dramático fin. Yo, para ilustrar la entrada, escojo la Escena I del Acto Tercero, la más melódica y onírica; cuando nace el Amor y asciende en forma de Besos:

¡Tus cabellos,
tu melena desciende hacia mí!
Toda tu cabellera, Melisande
¡toda tu cabellera,
está cayendo por la torre!...
La tengo entre las manos,
la tengo en la boca...
La tengo en los brazos,
me rodeo el cuello con ella...


Elisabeth Söderström, Mélisande
George Shirley, Pelléas
Donald McIntyre, Golaud
ROH - Pierre Boulez

sábado, 5 de noviembre de 2011

El Cisne negro y el Fauno

Alphonse Mucha -detalle-
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El Cisne de Tuonela (1894) constituye la segunda parte, el movimiento lento, de la Suite de Lemminkainen op. 22 (Cuatro Leyendas para Orquesta) de Jan Sibelius, basadas en episodios del poema épico nacional finés Kalevala.
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“Uno de los cantos más bellos sobre la muerte jamás compuestos en música” (Marc Vignal) nos describe con apacible melancolía el majestuoso cisne que habita el negro río de Tuonela, el reino de la Muerte.
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El largo monólogo melódico del corno inglés inunda la pieza con su irreal tímbrica sobre las ondulantes superficies de las cuerdas más agudas, y una oscura y sorda llamada de los timbales nos sitúa ante la solemne eternidad. Escuchemos la obra bajo la dirección de Paavo Järvi:


(video mangott)
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Contemporáneo, análogo y antitético a la vez, nacía el Fauno de Claude Debussy. Preludio a la Siesta de un Fauno (1894) es una ilustración musical del poema homónimo de Stéphane Mallarmé.
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Una voluptuosa y muelle pieza orquestal de refinado timbre cristalino; siendo esta vez la flauta el hilo conductor con su cromático tema del fauno, a la luz del sotobosque. Oigamos la versión del maestro Stokowski:

“Sylvain d’haleine première
Si la flûte a réussi
Ouïs toute la lumière
Qu’y souflera Debussy”
(S. Mallarmé)
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(video agustigula4)

viernes, 28 de octubre de 2011

Robert Fripp (VIII): “En La Corte Del Rey Carmesí”

Un álbum formidable, apoteósico, hipnótico, tal vez el más influyente de la historia del rock. No es para menos, era el nacimiento discográfico de KING CRIMSON, el Señor del rock progresivo (que no sinfónico). La criatura más compleja, la banda que era capaz de enriquecer el rock más simple con la psicodelia, el color del jazz, o la electricidad más agresiva, sin estructuras fijas. Ah!... y las letras, las apocalípticas letras de Sinfield.
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En Julio de 1969 tras el monumental concierto de Hyde Park, comenzaron las sesiones de grabación de la obra “In The Court Of The Crimson King”. Cinco temas, cinco integrantes; 5, el número mágico, lo sobrenatural revoloteando siempre en torno al Rey. El 10 de Octubre se publicó con esa portada demoledora de Barry Godber, que luego se haría mítica.
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Ian McDonald (teclados, vientos)
Greg Lake (bajo, voz)
Michael Giles (batería, percusión)
Peter Sinfield (letras)
Robert Fripp (guitarras, melotrón)
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Por entonces Robert Fripp, presa del subidón, y ya en plan líder, declaraba: “el propósito fundamental de King Crimson es el de organizar la anarquía, utilizar el poder latente del caos y permitir que las influencias variables interaccionen y encuentren su propio equilibrio” Suena atractivo, pero ¿se puede materializar? Tal vez sea de esta manera:
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“21st Century Schizoid Man”: tema salvaje, intenso, demencial, un torbellino sonoro cercano y pionero del heavy; poderoso riff con voz distorsionada, y saxo obligado.
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“I Talk to the Wind”: la antítesis, un tema melódico, ensoñador, todo dulzura y delicadeza en la flauta pastoril que conduce el desarrollo, y en la molicie del punteo sobre el estribillo, con voces dobladas; pop de altura:

(vídeo gauchounesp)
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“Epitaph” incluye “March for no Reason” y “Tomorrow and Tomorrow”: el punto central gravitatorio de una obra perfectamente simétrica, el cénit; solemne y desoladora, opresiva en su grandeza, opulenta en la entrada del melotrón y las dobles guitarras, acordes de acústica, punteos de eléctrica. Lake canta mejor que nunca y en su línea de bajo se resume todo el agobio del mundo, de ahora y de mañana. La gran intensidad emotiva se envuelve en música para subsistir:
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El muro en que escribieron los profetas
se resquebraja por sus costuras.
Sobre los instrumentos de la muerte
la luz del sol brilla vivamente.
Cuando todos los hombres sean destrozados
con pesadillas y con sueños
Nadie portará la corona de laureles.
cuando el silencio ahogue los gritos.

Confusión será mi epitafio
Mientras me arrastro por un sendero roto y agrietado.
Si lo hacemos, podremos todos recostarnos
y reír
Pero temo que mañana estaré llorando.
Sí, temo que mañana estaré llorando

(vídeo ProgCollection)
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“Moonchild”: tema onírico, lunar, que degenera en una amplia improvisación
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“In the Court of the Crimson King” incluye “The Return of The Fire Witch” y “The Dance of the Puppets”: la apoteosis épica, siniestramente medieval con su dramática atmósfera y sus momentos líricos. Tras el barroquismo inicial, entra la voz arropada por acústica y flauta, para enarbolar una arrastrada melodía que resuelve su tensión en la opulenta llamada coral. La sección central se fundamenta en la suavidad de la flauta y el cristal de la percusión: el remanso. Pero vuelve la agitación para finalizar en el siniestro baile mecánico que devuelve el ritornello instrumental, catapultado por el impresionante redoble de batería, y conducido por un descarnado punteo de guitarra eléctrica, casi demoníaco...
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El guardián de las llaves de la ciudad
pone contraventanas en los sueños.
Espero frente a la puerta de los peregrinos
con planes inacabados.
La Reina Negra canta
una marcha fúnebre.
Sonarán las rotas campanas de bronce
para convocar a la Hechicera de Fuego
en la Corte del Rey Carmesí.

(vídeo MusicThatDoesNotSuck)
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Una obra conceptual, lúcida, simétrica, global, simbólica, atemporal, profundamente intensa y ecléctica; más, mucho más que el paralelismo barroco que traza Andrew Keeling (imaginería de las letras, los ritornellos, los afetti...)

sábado, 22 de octubre de 2011

Enescu: un Preludio

George Enescu (1881-1955) rumano inmortal, inspiradísimo compositor, violinista virtuoso, afamado director de orquesta, se movió musicalmente entre un gusto desatado por las formas antiguas y una pasión por la tradición popular de su país. Un excelente crisol de modernidad y tradición, de refinamiento culto y sabor folclórico.

Ejemplos abundantes hallamos en su producción para orquesta -Tres Sinfonías, Dos Rapsodias Rumanas, Tres Suites- siempre con un marcado carácter rapsódico.

La Suite para Orquesta N.1 op 9 (1903) se abre con un Preludio al unísono, para cuerdas. Una infrecuente y pura monodia donde la exquisita nobleza popular se solemniza en los timbales:

(vídeo BFZBFO)

jueves, 20 de octubre de 2011

#AgurETA

Jose Pardines Arcay
Meliton Manzanas Gonzalez
Fermin Monasterio Perez
Eloy Garcia Cambra
Jose Humberto Fouz Escobero
Jorge Juan Garcia Carneiro
Fernando Quiroga Veiga
Juan Antonio Bueno Fernandez
Luis Carrero Blanco
Jose Luis Perez Mogena
Gregorio Posada Zurron
Manuel Perez Vazquez
Martin Duran Grande
Antonio Alonso Palacin
Maria Jesus Arcos Tirado
Felix Ayuso Pinel
Francisca Baeza Alarcon
Baldomero Barral Fernandez
Gerardo Garcia Perez
Francisco Gomez Vaquero
Antonio Lobo Aguado
Manuel Llanos Gancedo
Luis Martinez Martin
Mª Josefina Perez Martinez
Concepción Perez Paino
Mª Angeles Rey Martinez
Jeronimo Vera Garcia
Argimiro Garcia Estevez
Luis Santos Hernandez
Jose Diaz Linares
Jose Ramon Moran Gonzalez
Andres Segovia Peralta
Fernando Llorente Roiz
Domingo Sanchez Muñoz
Mariano Roman Madroñal
Ovidio Diaz Lopez
Carlos De Arguimberri Elorriaga
Francisco Exposito Camio
Demetrio Lesmes Martin
Esteban Maldonado Llorente
Juan Jose Moreno Chamorro
Jesus Pascual Martin
German Aguirre Irausegui
Manuel Lopez Triviño
Antonio Echevarria Albizu
Manuel Vergara Jimenez
Victor Legorburu Iberreche
Julian Galarda Ayastuy
Emilio Guezala Aramburu
Manuel Albizu Idiaquez
Angel Berazadi Urbe
Vicente Soria Blasco
Jesus Mª Gonzalez Ituero
Jose Luis Mantinez Martinez
Miguel Gordo Garcia
Antonio Frutos Sualdea
Luis Carlos Albo De Las Llamos
Juan Maria Araluce Villar
Jose Maria Elecegui Diaz
Alfredo Garcia Gonzalez
Antonio Palomo Perez
Luis Francisco Sanz Flores
Constantino Gomez Barcia
Antonio Galan Aceituno
Manuel Orcera De La Cruz
Javier Ybarra Berges
Valentín Godoy Cerezo
Antonio Hernandez Fernandez-Segura
Angel Rivera Navarron
Augusto Unceta Barrenechea
Jose Diaz Fernandez
Joaquin Imaz Martinez
Julio Martinez Ezquerro
Jose Manuel Baena Martin
Manuel Lemus Noya
Joaquin Ramos Gomez
Miguel Raya Aguilar
Jose Vicente Del Val Del Rio
Jose Maria Panizo Acedo
Esteban Beldarrain Madariaga
Andres Guerra Pereda
Alberto Negro Viguera
Miguel Angel Iñigo Blanco
Manuel Lopez Gonzalez
Juan Antonio Marcos Gonzalez
Martin Merquelan Sarriegui
Francisco Martin Gonzalez
Jose Maria Portell Manso
Domingo Merino Arevalo
Jose Javier Jauregui Bernaola
Juan Antonio Perez Rodriguez
Juan Manuel Sanchez-Ramos Izquierdo
Jose Garcia Gastiain
Alfonso Estevas-Guilmain Muñoz
Aurelio Salgueiro Lopez
Jose Antonio Ferreiro Gonzalez
Lorenzo Soto Soto
Jose Zafra Regil
Ramiro Quintero Avila
Francisco De Asis Liesa Morote
Anselmo Duran Vidal
Angel Pacheco Pata
Jose Benito Diaz Garcia
Elias Garcia Gonzalez
Ramon Muiño Fernandez
Alberto Villena Castillo
Luis Carlos Gancedo Ron
Luciano Mata Corral
Andres Silverio Martin
Epifanio Benito Vidal Vazquez
Ignacio Olaiz Michelena
Juan Cruz Hurtado Fernandez
Jose Luis Legasa Ubiria
Rafael Recaola Landa
Mariano Criado Ramajo
Luis Candendo Perez
Leucio Revilla Alonso
Jose Rodriguez De Lama
Francisco Mateu Canoves
Jose Benito Sanchez Sanchez
Bejamin Sancho Legido
Elias Elexpe Asandoa
Eliodoro Arriaga Ciaurre
Alejandro Hernandez Cuesta
Manuel Leon Ortega
Gabriel Alonso Perejil
Angel Cruz Salcines
Jose Maria Sarrais Llasera
Vicente Rubio Ereño
Juan Jimenez Gomez
Saturnino Sota Argaiz
Diego Fernandez-Montes Rojas
Joaquin Maria Azaola Martinez
Pedro Garrido Caro
Jose Maria Arrizabalaga Arcocha
Lisardo Sampil Belmonde
Jose Luis Vicente Canton
Jose Luis Vicente Canton
Francisco Berlanga Robles
Jose Maria Herrera Hernandez
Cosntantino Ortin Gil
Ciriaco Sanz Garcia
Hortensia Gonzalez Ruiz
Antonio Ramirez Gallardo
Miguel Garcia Poyo
Francisco Gomez Gomez-Jimenez
Francisco Mota Calvo
Jesus Ulayar Liciaga
Esteban Saez Gomez
Jose Fernando Artola Goicoechea
Felix De Diego Martinez
Jose Diez Perez
Jose Antonio Vivo Undabarrena
Sergio Borrajo Palacin
Benito Arroyo Gutierrez
Miguel Chavarri Isasi
Jose Maria Maderal Oleaga
Antonio Recio Claver
Pedro Fernandez Serrano
Adolfo Mariñas Vence
Miguel Orenes Guillamont
Juan Bautista Peralta Montoya
Gines Pujante Garcia
Dionisio Imaz Gorostiza-Goiza
Olegario Domingo Collazo Melon
Juan Batista Garcia
Pedro Ruiz Rodriguez
Juan Diaz Roman
Jose Miguel Maestre Rodriguez
Antonio Peña Solis
Antonio Perez Garcia
Jesus Abalos Gimenez
Lorenzo Gomez Borrero
Luis Gomez Hortiguela
Agustin Laso Corral
Luis Berasategui Mendizabal
Andres Varela Rua
Angel Baños Espada
Hector Abraham Muñoz Espinoza
Diego Alfaro Orihuela
Francisco Medina Albala
Jesus Maria Colomo Rodriguez
Moises Cordero Lopez
Emilio Lopez De La Peña
Antonio Pastor Martin
Miguel Angel Saro Perez
Jose Manuel Amaya Perez
Dorotea Perting
Jose Manuel Juan Boix
Juan Luna Azol
Jesus Perez Palma
Guadalupe Redondo Vian
Dionisio Rey Amez
Juan Jose Tauste Sanchez
Antonio Nieves Cañuelo
Manuel Ferreira Simois
Antonio Lopez Carrera
Aureliano Calvo Val
Jose Maria Perez Rodriguez
Modesto Carriegas Perez
Julian Ezquerro Serrano
Aurelio Perez-Zamora Camara
Loenzo Gonzalez-Valles Sanchez
Sixto Holgado Agudo
Luis Maria Uriarte Alzaa
Pedro Goiri Rovira
Alfonso Manuel Vilariño Doce
Carlos Sanz Biurrun
Antonio Mesa Portillo
Manuel Fuentes Fontan
Fernando Espinola Rodriguez
Antonio Ales Martinez
Angel Garcia Perez
Pedro Sanchez Marfil
Juan Cruz Montoya Ortueta
Jesus Garcia Garcia
Sebastian Arroyo Gonzalez
Jesus Velasco Zuazola
Francisco Moya Jimenez
Jose Miguel Palacios Domiguez
Alfredo Ramos Vazquez
Luis Dominguez Jimenez
Juan Manuel Roman Moreno
Alfredo Diez Marcos
Jose Gomez Martiñan
Jose Gomez Trillo
Antonio Marin Gamero
Jose Martinez Perez Castillo
Victorino Villamor Gonzalez
Angel Astuy Rodriguez
Miguel Rodriguez Fuentes
Ignacio Arocena Arbelaiz
Eugenio Saracibar Gonzalez De Durana
Jose Luis Ramirez Villar
Jose Artero Quiles
Damaso Sanchez Soto
Enrique Aresti Urien
Jose Piris Caballo
Eugenio Lazaro Valle
Luis Martos Garcia
Jose Torralba Lopez
Rufino Muñoa Alcalde
Jose Oyalga Marañon
Jesus Vadaurre Ollita
Jose Espinosa Viscarret
Jose Antonio Moreno Nuñez
Ramon Baglieto Martinez
Jesus Holgado Sabio
Jose Manuel Rodriguez Fontana
Dionisio Villadangos Calvo
Ceferino Peña Zubia
Francisco Puig Mestre
Francisco Ruiz Fernandez
Tomas Sulibarria Goitia
Angel Postigo Mejias
Jose Pablo Garcia Lorenzo
Julio Santiago Exposito Pascual
Luis Maria Hergueta Guinea
Joaquin Becerra Calvente
Antonio Gomez Ramos
Aurelio Navio Navio
Ramon Ledo Taboada
Francisco Lopez Bescos
Mario Gonzalez Blasco
Jesus Maria Echeveste Toledo
Antonio Fernandez Guzman
Basilio Altuna Fernandez Arroyobe
Jose Maria Urquizu Goyoaga
Antonio Garcia Argente
Mariano Gonzalez Huergo
Miguel Hernandez Espigares
Alfonso Martinez Bella
Ramon Coto Abad
Jose Ignacio Ustaran Ramirez
Benito Morales Fabian
Sergio Canal Canal
Jesus Hernando Ortega
Jose Antonio Merenciano Ruiz
Avelino Palma Brioa
Angel Prado Mella
Jose Luis Vazquez Platas
Carlos Garcia Fernandez
Lorenzo Motos Rodriguez
Jaime Arrese Arizmendirrieta
Felipe Extremiana Unanue
Juan Manuel Garcia Cordero
Juan De Dios Doval Mateo
Jose Maria Perez De Orueta
Julio Cesar Castrillejo Perez
Modesto Garcia Lorenzo
Miguel Lasa Arrubarrena
Arturo Lopez Hernandez
Angel Retamar Nogales
Jose Alberto Lisalde Ramos
Sotero Mazo Figueras
Miguel Zunzunegui Arratibel
Vicente Zorita Alonso
Juan Garcia Leon
Aurelio Prieto Prieto
Carlos Fernandez Valcarcel
Miguel Garcia Baraibar
Joaquin Martinez Simon
Miguel Angel San Martin Fernandez
Jose Javier Moreno Castro
Antonio Diaz Garcia
Jose Luis Oliva Hernandez
Leopoldo Garcia Martin
Jose Maria Ryan Estrada
Jose Luis De Raymundo Moya
Ramon Romero Rotaeche
Jose Luis Prieto Gracia
Juan Costas Otamendi
Vicente Sanchez Vicente
Francisco Frances Garzon
Luis Cadarso San Juan
Oswaldo Jose Rodriguez Fernandez
Antonio Noguera Garcia
Manuel Rodriguez Taboada
Guillermo Tevar Saco
Jose Olaya De La Flor
Manuel Sanchez Borrallo
Esteban Alvarez Merayo
Maria Jose Garcia Sanchez
Luis Parra Urbaneja
Ignacio Ibarguchi Erostarbe
Juan Manuel Martinez Castaños
Pedro Martinez Castaños
Magin Fernandez Ferrero
Luis Miranda Blanco
Ovidio Ferreira Martin
Joaquin Gorjon Gonzalez
Felix Galindez Llano
Santiago Gonzalez De Paz
Manuel Hernandez Seisdedos
Benigno Garcia Diaz
Benjamin Fernandez Fernandez
Jose Fragoso Martin
Modesto Martin Sanchez
Cristina Monica Illarramendi Ricci
Agustin Martinez Perez
Alfonso Maside Bouzo
Ramiro Carasa Perez
Vicente Garcia Lopez
Pablo Fernandez Rico
Angel Pascual Mugica
Antonio Huegun Aguirre
Luis Manuel Allende Porrua
Daniel Enriquez Garcia
Rafael Vega Gil
Jose Luis Fernandez Pernas
Jose Aybar Yañez
Juan Antonio Garcia Gonzalez
Alberto Lopez-Jaureguizar Poncela
Miguel Garrido Romero
Vicente Gomez Duarte
Antonio Cedillo Toscano
Alfonso Lopez Fernandez
Jesus Ordoñez Perez
Juan Seronero Sacristan
Emilio Fernandez Arias
Jose Giemenez Mayoral
Gregorio Hernandez Corchete
Cesar Uceda Vera
Domingo Garcia Gonzalez
Francisco Gonzalez Ruiz
Victor Lago Roman
Carlos Manuel Patiño Casanova
Juan Ramon Joya Lago
Jaun Manuel Garcia Mencia
Manuel Lopez Fernandez
Miguel Mateo Pastor
Benicio Alonso Gomez
Ramon Iturriondo Garcia
Anibal Izquierdo Emperador
Joaquina Patricia Llanillo Borbolla
Aniano Sutil Pelayo
Pedro Barquero Gonzalez
Maria Dolores Ledo Garcia
Julio Segarra Blanco
Eduardo Vadillo Vadillo
Juan Maldonado Moreno
Jesus Blanco Cereceda
Manuel Francisco Garcia San Miguel
Ramiro Salazar Suero
Manuel Peronie Diez
Arturo Quintanilla Salas
Pablo Sanchez Cesar
Manuel Benito Jose
Alberto Martin Barrios
Jose Pulido Pavon
Angel Flores Jimenez
Alfredo Jorge Suar Muro
Jose Reyes Corchado Muñoz
Candido Cuña Gonzalez
Lorenzo Mendizabal Iturrarte
Manuel Carrasco Merchan
Angel Martinez Trelles
Antonio De Vicente Comesaña
Jose Antonio Julian Ballano
Francisco Javier Collado Azurmendi
Pablo Garraza Garcia
Eduardo Navarro Cañada
Guillermo Quintana Lacaci
Miguel Francisco Solaun Angulo
Pedro Ortiz De Urbina Garayalde
Jose Naranjo Martin
Bernardo Perez Sobrino
Jose Verdu Ortiz
Jesus Alcocer Jimenez
Tomas Palacin Pellejero
Juan Jose Visiedo Calero
Antonio Velasco Benito
Angel Rodriguez Sanchez
Juan Flores Villar
Luis Ollo Ochoa
Diego Torrente Reverte
Angel Zapatero Antolin
Manuel Vicente Gonzalez Vilorio
Alberto Aznar Feix
Antonio Torron Santamaria
Juan Rodriguez Rosales
Jose Maria Martinez Martinez
Victoriano Collado Arribas
Agustin David Pascual Jove
Jose Luis Veiga Perez
Vicente Gajate Martin
Juan Sanchez Sierro
Joseph Couchot
Mohamed Hamed Abderrahaman
Luis Alberto Asensio Pereda
Juan Enriquez Criado
Francisco Javier Fernandez De La Justicia
Pedro Garcia Suarez
Jose Larrañaga Arenas
Agapito Sanchez Angulo
Ricardo Tejero Magro
Angel Facal Soto
Carlos Diaz Arcocha
Jesus Ildefonso Garcia Vadillo
Maximo Antonio Garcia Kreinle
Luis Navarro Izquierdo
Juan Jose Uriarte Orue
Maximo Diaz Bardera
Francisco Rivas Lopez
Moises Herrero Luengo
Alfredo Aguirre Belascoain
Jose Martinez Parens
Francisco Miguel Sanchez
Esteban Del Amo Garcia
Juan Garcia Jimenez
Jose Millarengo De Bernardo
Vicente Romero Gonzalez-Calatayud
Eugenio Recio Garcia
Ignacio Montes Abal
Estanislao Galindez Llano
Juan Merino Antunez
Antonio Jesus Trujillo Comino
Fausto Escrigas Estrada
Agustin Ruiz Fernandez De Retana
Fernando Amor Calvo
Jose Exposito Afan
Eugene Kent Brown
Clement Perret
Felix Gallego Salmon
Isidoro Diez Raton
Juan Manuel Ibarzabal Duque
Rafael Melchor Garcia
Jose Herrero Quiles
Mario Manuel Leal Baquero
Juan Atares Peña
Alejandro Saenz Sanchez
Cristobal Colon De Carbajal Maroto
Manuel Trigo Muñoz
Jose Antonio Alvarez Diez
Jose Ignacio Aguirrezabalaga De La Granja
Alberto Alonso Gomez
Juan Jose Caton Vazquez
Vicente Javier Dominguez Gonzalez
Juan Carlos Gonzalez Rentero
Juan Mateos Pulido
Enrique Moreno Arguilea
Manuel Fuentes Pedreira
Juan Caballero Porral
Antonio Ramos Ramirez
Francisco Casillas Martin
Ricardo Saenz De Inestrillas Martinez
Carlos Vesteiro Perez
Carlos Jose Marrero Sanabria
Francisco Muriel Muñoz
Carmelo Bella Alamo
Juan Ignacio Calvo Guerrero
Jose Calvo Gutierrez
Miguel Angel Cornejo Ros
Javier Esteban Plaza
Andres Fernandez Pertierra
Jesus Maria Freixes Montes
Jose Joaquin Garcia Ruiz
Jesus Gimenez Gimeno
Angel De La Higuera Lopez
Santiago Iglesias Godino
Antonio Lancharro Reyes
Adrian Gonzalez Revilla
Ignacio Mateu Isturiz
Jose Maria Picatoste Gonzalez De Chavarri
Mª Dolores ("Yoyes") Gonzalez Catarain
Angel Barcelo Naranjo
Angel Gonzalez Pozo
Rafael Garrido Gil
Daniel Garrido Velasco
Mª Jose Teixeira Gonçalves
Daniela Velasco Martinez De Vidaurreta
Julio Sanchez Rodriguez
Genaro Garcia De Andoain Larrinaga
Francisco Royo Gimenez
Jose Antonio Peña Medina
Jose Angel Ramos Saavedra
Manuel Rivera Sanchez
Mª Luisa Sanchez Ortega
Antonio Gonzalez Herrera
Juan Fructuoso Gomez
Felix Peña Mazagatos
Mª Teresa Torrano Francia
Carmen Pascual Carrillo
Milagros Amez Franco
Mª Rosa Baldellou Mestre
Sonia Cabrerizo Marmol
Susana Cabrerizo Marmol
Felipe Caparros Ubierna
Teresa Daza Cecilia
Mª Paz Dieguez Fernandez
Mª Emilia Eyre Dieguez
Mercedes Manzanares Servitja
Mª Del Carmen Marmol Cubillo
Matilde Martinez Dominguez
Rafael Morales Ocaña
Mercedes Moreno Moreno
Consuelo Ortega Perez
Luisa Ramirez Calanda
Luis Enrique Salto Viñuales
Barbara Serret Cervantes
Jose Valero Sanchez
Xavier Valls Bauza
Jordi Vicente Manzanares
Silvia Vicente Manzanares
Pedro Galnares Barrera
Antonio Angel Lopez Martinez Colmenero
Antonio Ligero Hec
Rafael Mucientes Sanz
Cristobal Martin Luengo
Manuel Avial Garcia
Federico Carro Jimenez
Vicente Montova Salazar
Wenceslao Maya Vazquez
Maria Cruz Yoldi Orradre
Antonio Mateo Melero
Pedro Angel Alcazaz Martos
Jose Ignacio Ballarin Cazaña
Silvia Ballarin Gay
Esther Barrera Alcaraz
Miriam Barrera Alcaraz
Rocio Capilla Franco
Emilio Capilla Tocado
Mª Carmen Fernandez Muñoz
Mª Dolores Franco Muñoz
Jose Gomez Solis
Jose Pino Arriero
Silvia Pino Fernandez
Pedro Ballesteros Rodriguez
Luis Azcarraga Perez-Caballero
Francisco Espina Vargas
Antonio Gomez Osuna
Sebastian Aizpiri Leyaristi
Francisco Javier Zabaleta Azpitarte
Antonio Fernandez Alvarez
Jose Antonio Ferri Perez
Pedro Antonio Fonte Salido
Martin Martinez Velasco
Jose Luis Barrios Capetillo
Francisco Herrera Jimenez
Ramon Bañuelos Echevarria
Julio Gangoso Otero
Juan Jose Pacheco Cano
Cristobal Diaz Garcia
Jaime Bilbao Iglesias
Luis Delgado Villalonga
Jose Aldaolea Abaitua
Jose Antonio Barrado Recio
Engraciano Gonzalez Macho
Jose Calvo De La Hoz
Juan Bautista Castellanos Martin
Juan Antonio Garcia Andres
Jose Montes Gila
Luis Hortelano Garcia
Manuel Jodar Cabrera
Jose Maria Sanchez Garcia
Gregorio Caño Garcia
Ignacio Barangua Arbues
Jose Martin-Posadillo Muñiz
Conrada Muñoz Herrera
Luis Reina Mesonero
Carmen Tagle Gonzalez
Jose Antonio Cardosa Morales
Juan Pedro Gonzalez Manzano
Jose Angel Alvarez Suarez
Eladio Rodriguez Garcia
Ignacio Bañuelos Laso
Jose Martinez Moreno
Ignacio Perez Alvarez
Aureliano Rodriguez Arenas
Angel Jesus Mota Iglesias
Benjamin Quintano Carrero
Elena Maria Moreno Jimenez
Miguel Paredes Garcia
Virgilio Do Nascimento Afonso
Francisco Almagro Carmona
Rafael San Sebastian Flechoso
Jose Lasanta Martinez
Jose Luis Hervas Mañas
Ignacio Urrutia Bilbao
Jose Manuel Alba Morales
Luis Alberto Sanchez Garcia
Carlos Arberas Arroyo
Jose Francisco Hernandez Herrera
Daniel Lopez Tizon
Ramon Diaz Garcia
Juan Jose Escudero Ruiz
Juan Gomez Salazar
Eduardo Hidalgo Carzo
Miguel Marcos Martinez
Francisco Perez Perez
Vicente Lopez Jimenez
Luis Alfredo Achurra Cianca
Luis Garcia Lozano
Isidro Jimenez Dual
Francisco Diaz De Cerio Gomez
Jose Edmundo Casañ Perez-Serrano
Luis Arago Guillen
Manuel Echevarria Echevarria
Jose Manuel Cruz Martin
Maria Del Coro Villamudria Sanchez
Francisco Robles Fuentes
Francisco Alvarez Gomez
Juan Chincoa Ales
Francisco Cipriano Diaz Sanchez
Maudilia Duque Duran
Ramon Mayo Garcia
Ana Cristina Porras Lopez
Pilar Quesada Araque
Nuria Ribo Parera
Rosa Maria Rosa Muñoz
Vanesa Ruiz Lara
Juan Salas Piris
Enrique Aguilar Prieto
Raul Suarez Fernandez
Valentin Martin Sanchez
Andres Muñoz Perez
Ricardo Couso Rios
Donato Calzado Garcia
Raimundo Perez Crespo
Manuel Perez Ortega
Jesus Sanchez Lozano
Luis Claraco Lopez
Pedro Dominguez Perez
Jose Luis Jimenez Barrero
Carlos Perez Dacosta
Francisco Gil Mondoza
Alfonso Menchaca Lejona
Francisco Cebrian Cabezas
Jose Luis Jimenez Vargas
Victor Puertas Viera
Francisco Carballar Muñoz
Eduardo Sobrino Gonzalez
Juan Carlos Trujilo Garcia
Fabio Moreno Asla
Pedro Carbonero Fernandez
Jose Javier Urritegui Aramburu
Francisco Javier Delgado Gonzalez-Navarro
Jose Angel Garrido Martinez
Arturo Anguera Valles
Jose Ansean Castro
Manuel Broseta Pont
Virgilio Mas Navarro
Juan Antonio Querol Queralt
Francisco Carrillo Garcia
Ramon Carlos Navia Refojo
Juan Antonio Nuñez Sanchez
Antonio Ricote Castillo
Emilio Tejedor Fuentes
Angel Garcia Rabadan
Eutimio Gomez Gomez
Antonio Ricondo Somoza
Julia Rios Rioz
Jose San Martin Breton
Enrique Martinez Hernandez
Antonio Jose Martos Martinez
Juan Jose Carrasco Guerrero
Aquilino Joaquin Vasco Alvarez
Juan Manuel Helices Patino
Jose Manuel Fernandez Lozano
Juan Manuel Martinez Gil
Antonio Heredero Gil
Ricardo Gonzalez Colino
Jose Luis Luengos Martinez
Miguel Miranda Puertas
Jose Antonio Santamaria Vaqueriza
Jose Ramon Dominguez Burillo
Emilio Castillo Lopez De La Franca
Angel Maria Gonzalez Sabino
Javier Baro Diaz De Figueroa
Manuel Calvo Alonso
Jose Alberto Carretero Sogel
Fidel Davila Garijo
Domingo Olivo Esparza
Pedro Robles Lopez
Juan Romero Alvarez
Juvenal Villafañe Garcia
Dionisio Herrero Albiñana
Jose Antonio Goicoechea Asla
Leopoldo Garcia Campos
Fernando Jimenez Pascual
Vicente Beti Montesinos
Jose Benigno Villalobos Blanco
Miguel Peralta Utrera
Juan Jose Hernandez Rovira
Jose Manuel Olarte Urreizti
Cesar Garcia Contonente
Joaquin Martin Moya
Francisco Veguillas Elices
Jose Santana Ramos
Alfonso Morcillo Calero
Rafael Leyva Loro
Gregorio Ordoñez Fenollar
Mariano De Juan Santamaria
Margarita Gonzalez Mansilla
Eduardo Lopez Moreno
Enrique Nieto Viyella
Jesus Rebollo Garcia
Manuel Carrasco Almansa
Santiago Esteban Junquer
Jose Ramon Intriago Esteban
Florentino Lopez Del Castillo
Felix Ramos Bailon
Martin Rosa Valera
Josefina Corresa Huerta
Luciano Cortizo Alonso
Fernando Mugica Herzog
Francisco Tomas Y Valiente
Ramon Doral Trabadelo
Miguel Angel Ayllon Diaz-Gonzalez
Isidro Usabiaga Esnaola
Jesus Agustin Cuesta Abril
Eugenio Olaciregui Borda
Rafael Martinez Emperador
Domingo Puente Marin
Francisco Arratibel Fuentes
Modesto Rico Pasarin
Francisco Javier Gomez Elosegui
Luis Andres Samperio Sañudo
Jose Manuel Garcia Fernandez
Miguel Angel Blanco Garrido
Daniel Villar Encisco
Jose Maria Aguirre Larraona
Jose Luis Caso Cortines
Jose Ignacio Iruretagoyena Larrañaga
Ascensión Garcia Ortiz
Alberto Jimenez-Becerril Barrio
Tomas Caballero Pastor
Alfonso Parada Ulloa
Manuel Francisco Zamarreño Villoria
Pedro Antonio Blanco Garcia
Fernando Buesa Blanco
Jorge Diez Elorza
Jose Luis Lopez De Lacalle
Jesus Pedrosa Urquiza
Jose Maria Martin Carpena
Juan Maria Jauregui Apalategui
Jose Maria Corta Uranga
Francisco Casanova Vicente
Irene Fernandez Perera
Jose Angel De Jesus Encinas
Manuel Indiano Azaustre
Jose Luis Ruiz Casado
Luis Portero Garcia
Antonio Emilio Muñoz Cariñanos
Maximo Casado Carrera
Jesus Escudero Garcia
Armando Medina Sanchez
Jose Francisco Querol Lombardero
Jesus Sanchez Martinez
Ernest Lluch Martin
Francisco Cano Consuegra
Juan Miguel Gervilla Valladolid
Ramon Diaz Garcia
Josu Leonet Azkune
Jose Angel Santos Laranga
Ignacio Totorika Vega
Santos Santamaria Avendaño
Froilan Elespe Inciarte
Manuel Gimenez Abad
Santiago Oleaga Elejabarrieta
Justo Oreja Pedraza
Luis Ortiz De La Rosa
Jose Javier Mugica Astibia
Mikel María Uribe Aurkia
Jose Maria Lidon Corbi
Ana Isabel Arostegui Legarreta
Javier Mijangos Martinez De Bujo
Juan Priede Perez
Cecilio Gallego Alaminos
Silvia Martinez Santiago
Juan Carlos Beiro Montes
Antonio Molina Martin
Jose Luis Juan Pagazaurtundua Ruiz
Bonifacio Martín Hernando
Julián Embid Luna
Carlos Alonso Palate
Diego Armando Estacio Civizapa
Ambrosio Fernández Recio
Raúl Centeno Pallón
Fernando Trapero Blázquez
Isaías Carrasco Miguel
Juan Manuel Piñuel Villalón
Luis Conde la Cruz
Ignacio Uría Mendizábal
Eduardo Puelles García
Jean-Serge
Nérin

-In Memoriam-

viernes, 14 de octubre de 2011

ELEKTRA: la llaga abierta


La ópera ELEKTRA de Richard Strauss, estrenada en Dresde en 1909, supuso la primera colaboración del genial músico con su no menos extraordinario libretista Hugo von Hofmannsthal; un primer contacto del que no saltaron chispas sino que se abrió de par en par un infierno, flamígero, áspero, demoledor, radical: la recreación del espanto.
.
Basada en la tragedia de Sófocles, esta obra a la vez tan clásica y tan moderna, nos presenta, en un blanco y negro cegador, una patología psicológica (hipermnesia, delirio, paranoia, histeria); la Fuerza (la venganza) y la Impotencia (la espera) de un Ser que no vive sino en su abyecta misión: Electra, la hija del asesinado rey Agamenón. Una mujer con un propósito, una muerta viviente que tiene un cometido, por hermano interpuesto, y que es incapaz de olvidar, manteniendo la herida abierta, sangrando y supurando; recreando a diario la detallada escena de la venganza a través de un odio que la alimenta. La víctima del sacrificio propiciatorio, la madre homicida, Clitemnestra tampoco vive, tampoco olvida, solo sueña pesadillas y espera el hacha de su hijo Orestes, el ejecutor, el arma de la venganza de Electra. Crisotemis, la hermana, el único ser vivo de la historia, ella sí desea olvidar, “quien quiera vivir debe olvidar”, para amar, para vivir.

Hija natural del Expresionismo alemán de comienzos del XX, “el expresionismo no mira, ve; no explica, vive”, es una obra musical absolutamente implacable, brutal, tallada de una piedra por una orquesta feroz y descomunal que engendra una devastadora música “llevada a los confines extremos de la armonía... y de la capacidad de escuchar de nuestros oídos” (R. Strauss)
.
Desde el devastador motivo de Agamenón, que abre y cierra violentamente la tragedia, disonante como el atroz golpe del hacha, la soprano protagonista (un papel arrasador) arrastra su pesada carga psicopatológica, con absoluta violencia, en una línea desabrida, bronca, hosca, tan solo suavizada en el bálsamo lírico e intenso del reconocimiento de Orestes, su hermano...
.
“¿Lo entiendes, hermano?
He tenido que abandonar
todo lo que yo era.
Tuve que sacrificar mi propio pudor.
El pudor, lo más dulce que tenía.
El pudor, que es cómo el aura
plateada y lechosa de la luna,
que cubre a toda mujer
y que mantiene apartado
todo horror de sí y de su alma.
¿Lo entiendes, hermano?
He sacrificado ese dulce escudo
en memoria de nuestro padre.
¿No comprendes que si yo hubiese
hallado placer en mi cuerpo,
sus suspiros y gemidos se habrían
abierto paso hasta mi lecho?.
Los muertos son celosos:
y él me envió el odio,
el odio de sus ojos hundidos,”
.
... se solaza y se completa en su tarea, hallando su plenitud...
.
“Esta tarea es como
un lecho de bálsamo
en el que reposa el alma,
cuando ésta se ha convertido
en una llaga, una brasa, una pústula,
¡en una llama!.”
.
... tanto que por primera vez olvida, olvida entregar el hacha asesina a Orestes; pero en los golpes vengativos, en los gritos de los asesinados, se abre al Amor y alcanza la culminación...
.
“¡Ah!. ¡El amor mata!
¡Pero nadie muere
sin haberlo conocido antes!”
.
... que la lleva al éxtasis mortal ...
.
“Yo he sembrado tinieblas
y no hago sino recoger
gozo sobre gozo.
No fui más que un negro cadáver,
y ahora me he convertido
en el fuego de la vida,
y mi llama consume
la oscuridad del mundo”
.
Mahler la encontró decepcionante y aburrida (?); yo, modestamente, me atrevo a recomendar sin reservas, casi como una necesidad, esta obra maestra absoluta, siempre actual, y les animo a que asistan, si pueden, a las funciones que actualmente se representan en el Teatro Real de Madrid. Mientras, en el expresionista film de Götz Friedrich, veamos a Leonie Rysanek interpretar su gran monólogo de introducción “Allein! Weh, ganz allein” donde desgrana todo el salvajismo vengador :

(vídeo sagazflausino)
.
“Por ello, debe su sangre postrarse
ante ti y servirte, y nosotros,
nosotros, tu misma sangre,
tu hijo Orestes y tus hijas,
los tres, cuando
todo esto se haya consumado,
cuando los torrentes de púrpura
hayan brotado de la sangre
humeante reseca por el sol,
entonces, nosotros, tu misma sangre,
danzaremos alrededor de tu tumba.
Y sobre los cadáveres alzaré yo
mis rodillas, un paso tras otro,
y todo el que me vea danzar, aunque
solamente pueda ver danzar
mi sombra en la distancia,
dirá: un gran rey está siendo
grandemente honrado aquí,
por su misma carne y
por su misma sangre,
y dichoso sea aquél cuyos hijos
bailan la regia danza de la victoria
alrededor de su tumba.
¡Agamenón!, ¡Agamenón!.”

sábado, 8 de octubre de 2011

Sentimientos (de un Trío)

Trío para Clarinete, Violonchelo y Piano en la menor opus 114 de J Brahms:

I. Duelo y Consolación: Adagio de tonos oscuros, donde nos enfrentamos al duelo en el descenso a las profundidades de la cuerda o en el timbre melancólico del viento, aún sabiendo que el consuelo habita en la nobleza de la madera; el piano resulta la urdimbre.

.

II. Amor: Andantino Grazioso en el que semeja “que los dos instrumentos estuviesen enamorados el uno del otro” (Mandyczewski). Un Amor aéreo, fresco como un amanecer, ingenuo como un suspiro, ingrávido como un sueño, de luces débiles pero limpias. Un Brahms extraño...


Kálmán Berkes, clarinete
Miklós Perényi, violonchelo
Zoltán Kocsis, piano
(vídeos Barbebleuei)

Sentimientos en una misma obra, en un mismo autor, en uno mismo.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Autumnus, autumni

Foto CRS
.
Tal vez por el decreciente nivel de luz siempre he sentido esta estación como un suceso que aporta un inminente final... la renovación o la desaparición: lo desconocido.
.
Un suceso que se legitima en los árboles, cuyas hojas cambian de color y son arrastradas por un viento que emerge audaz desde sus cavernas de verano, impulsando aguas como lluvia:
...
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube ha resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble,
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
.
(A la izquierda del roble -Mario Benedetti-)
.
Y se introduce lenta, suavemente, en un cantabile del violonchelo, entre texturas del piano y contrastes armónicos del violín, acompañando en una especie de andante largo, parsimonioso, con rasgos de majestad lírico-dramática; una formidable modulación resalta la importancia del momento como un rito continuo de paso hacia la desaparición, en los ataques del arco del chelo. Es Beethoven, que olvida a Haydn y engendra a Schubert, quien nos sumerge en lo desconocido con el Largo de su Triple Concierto para violín, violonchelo, piano y orquesta opus 56:


(vídeo TheLeonardoSaez)
.
Ustedes pueden quedarse...

viernes, 23 de septiembre de 2011

"Six Concerts Avec Plusieurs Instruments" (y 7)


Nada mejor para cerrar el ciclo de los Brandemburgos que escuchar alguna versión especialmente llamativa; además de las ya publicadas: English Concert, Münchener Bach- Orchester, Il Giardino Armonico, Musica Antiqua Köln, Concerto Italiano,... podemos seguir la evolución en la interpretación de la música del Kantor, desde postulados postrománticos hasta las aproximaciones con instrumentos originales, pasando por algunas derivadas.

I. Históricas:

1930 Furtwängler BPO: una de las primeras, románticamente rica y plena

Concierto 3 movimiento 1 (vídeo nyankothecat)



1932 Alfred Cortot et Orchestre de L’École Normale de Musique de Paris: entusiasmo sentimental
Concierto 5 (vídeo gullivior)



1935 Adolph Busch Chamber Players: espiritualidad sin romanticismo
Concierto 1 movimiento 1 (vídeo petrof4056)



1950 Pau Casals Prades Festival Orchestra: el bach humano
Concierto 2 movimiento 2 (vídeo shellac1925)



1962 Otto Klemperer y la Orquesta Philharmonia: profundo y parsimonioso
Concierto 6 movimiento 1 (vídeo BeautyMeansDeath)
.


II. Historicistas:

1964 Harnoncourt y el Concentus Musicus: el pionero
Concierto 3 (vídeo MrRecordHighs)
.


1984 Christopher Hogwood y The Academy of Ancient Music: vívida, cortante, estridente
Concierto 2 (vídeo theprof1958)



III. Especiales:

Jacques Loussier Trio
concierto 5 movimiento 1 (vídeo artvandelay13)



Swingle Singers
Concierto 3 movimiento 1 (vídeo japino11)



Walter Carlos
Concierto 3 movimiento 1 (audio ulises53)



viernes, 16 de septiembre de 2011

Un rigoletto personalizado

Una de las facetas más atractivas, y definitorias, del ilustre recreador o intérprete, es la capacidad de llevar la obra de arte, el personaje, a su terreno; haciendo suya y creíble la historia que desgrana en una amalgama espléndida entre el respeto al creador y la propia personalidad de quien lo rememora. Ese delgado filo entre la fidelidad a la fuente y el marchamo personal es el quid, el nudo gordiano definitorio del ejecutante superior, del genio de la interpretación.

Y ese es el valor que Leo Nucci nos regaló durante el 59 Festival de Ópera de A Coruña. Un honorable representante de la vieja escuela italiana, con casi cuarenta años de carrera y cerca de quinientos rigolettos a sus espaldas, cuenta con toda esa dilatada experiencia para conseguir, en cada recreación del bufón verdiano, insuflarle la vida, carne y espíritu, metamorfoseándose en cada gesto, en cada mirada, en cada nota.

De acuerdo con que su voz carece del metal poderoso de otrora, o de otros ilustres barítonos; adolece del bruñido salvaje de un inmoral suavizado por la paternidad; pero con su lustroso vibrato nos llegaba toda su humanidad debilitada en una voz carnal, opaca, de terciopelo gastado por su propia función, todavía acariciadora.

La representación giraba a su alrededor, el público, los coprotagonistas, también la orquesta, impresionante, seguía y atendía con mimo el devenir trágico de su maldición: lenta, parsimoniosa, arropante, atenta, fiel acompañante de un rubato dramático

Todo pensado para y por Nucci, quien estaba encantado, inmerso a gusto en su otro yo. Se palpaba en su entrega, en el ademán certero, en su sonrisa franca ante los muchos vítores, excesivos durante la representación diría yo, que le llevaron a bisar el duo-cabaletta del Acto Segundo "Si, vendetta, tremenda vendetta"; aquí lo tienen:


Video de rafadmartin

A su lado, a un nivel más prosaico, la Gilda de María José Moreno; muy bella de timbre, de voz clara y atractiva de ligera competente; íntima y recogida, supo seguir con resolución al maestro Nucci.

Mikeldi Atxalandabaso, como diría mi galaico amigo, tiene las notas del Duca en su garganta; no aporta nada especial, ni asombra por su bello color pero no desmerece el nivel del reparto, enganchándose a una poderosa y rica emisión por encima del pasaje.

Muy estimable el Sparafucile de Dmitri Ulyanov, de voz potente y oscura bien emitida, y terrorífico desempeño, ciertamente atractivo en su imprescindible rol.

El resto de coprimarios resultaron más bien anodinos, sin nada reseñable salvo la belleza femenina de la contessa de Ceprano (Alina Lindquist)... La Coral polifónica El Eco, podríamos despacharla con el lugar común de cumplidora, lo cual no es poco.

Especial mención para el maestro Miguel Angel Gómez Martínez que dio una lección de concertación, de buen gusto musical, desde la batuta de la OSG, acompañando con mimo y esmero a los cantantes, con unos tempi amplios, majestuosos, dramáticos, supongo de común acuerdo con Nucci; demostrando lo que debe de ser un director de foso con gusto y oficio. Excelente la respuesta de la orquesta que dejó una muestra maestra en su desempeño durante la escena del cuarteto del tercer Acto: presencia, oscuridad, dramatismo, tragedia, dolor,... en los atriles.

La régie tradicional de Emilio Sagi contaba con un montaje tirando a feo pero efectivo; unas bases móviles inclinadas que dibujaban intrincadas callejas, que funcionaban bien en determinadas escenas y resultaban pobres en otras. Los pabellones parecían más de van der Rohe que de la propia época que desvelaba el vestuario.

El público, desaforado, con ganas de jarana y dispuestos a que el Rigo-Nucci ofreciera un bis, por encima de todo. Misión cumplida, aquí paz y después gloria, yo satisfecho con un notable alto en mi calificación personal. Para otras calificaciones y comparativas, anexo un vídeo con cinco vendettas de barítonos y sopranos renombrados:


(Vídeo de 34fgsfgsdtu48w7qtaqt)

viernes, 9 de septiembre de 2011

Pop Místico

Gracias a la reciente algarabía de las JMJ 2011 logré recordar una noticia musical, con más de un año de antigüedad, publicada en L'Osservatore Romano, periódico oficial de la Santa Sede. Más que una noticia, se trataba de una puesta al día, esta vez con pocas décadas de retraso, de la opinión vaticana respecto a la música pop, evidentemente anglosajona: una lista de los diez mejores discos de música ligera.

Ahí va:

Revolver, The Beatles

If I Could Only Remember My Name, David Crosby

The Dark Side Of The Moon, Pink Floyd

Rumours, Fleetwood Mac

The Nightfly, Donald Fagen

Thriller, Michael Jackson

Graceland, Paul Simon

Achtung Baby, U2

(What's the story) Morning Glory, Oasis

Supernatural, Santana

Llamaba mi atención, además del hecho singular en sí mismo, no solo las clamorosas ausencias, sino también la inclusión de obras y autores que podríamos calificar como "de culto” (y perdonen el juego de palabras). Entre los cuales quisiera destacar hoy el primer disco en solitario del más bigotudo de los renombrados Crosby, Stills, Nash & Young: David Crosby y su If I Could Only Remember My Name (1971)

Un disco revalorizado con el paso de los años, que es y representa una mezcla, un collage, una auténtica jam de lo más granado de la costa oeste americana del cambio de década, el glorioso gozne sesenta-setenta. Crosby, además de integrar a miembros de las mejores bandas del lugar y de la época, CSN&Y (Nash y Young), Grateful Dead (García, Lesh, Kreutzmann), Jefferson Airplane (Kantner, Kaukonen, Cassady, Slick), Santana (Rolie, Schrieve) Joni Mitchell... perfectos amigos en escena y fuera, consigue con su reconocida maestría en las armonías vocales, un redondo producto de pop intimista de raíz folk-blues, aderezado con toques sicodélicos de sonoridades cuando menos sorprendentes e hipnóticas, que conforman un ambiente de relax entre hippie y trascendente, místico vamos, dejando una sensación de paz y bienestar; una especie de lo mejor de cada casa, huyendo del caos en el que se convertían con frecuencia aquellas colaboraciones.

Tamalpais High (at about 3): composición aérea de Crosby, con el propio David a la guitarra, Graham Nash; Jorma Kaukonen; Jerry Garcia; Phil Lesh; Bill Kreutzmann


Song With No Words (tree with no leaves): otro tema sedativo como un susurro cariñoso, de Crosby con Graham Nash; Gregg Rolie; Jerry Garcia; Jorma Kaukonen; Jack Casady; Michael Shrieve


Orleans, adaptación de un tema tradicional de origen francés del siglo XV, en la voz y la acústica de Crosby. "Orléans, Beaugency, Notre-Dame de Cléry, Vendôme, Vendôme !"



What Are Their Names: típico tema de la factoría Jefferson, atmosférico, viajero, con una introducción instrumental que abarca cuarto y mitad de su duración, y el arropamiento impagable de las mejores gargantas de la costa. Crosby con Neil Young; Jerry Garcia; Phil Lesh; Michael Shrieve; Graham Nash, Joni Mitchell, David Freiberg, Paul Kantner, Grace Slick.
.

(todos los vídeos de RakyMaky)

Preciosismo sonoro, intimismo relajante, misticismo, evocación,... que ustedes lo disfruten y el Vaticano le bendiga.

Hmmm... ¡Si tan solo pudiese recordar TU nombre...!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Oboe, Flauta ¿o Voz?

flor de Psychopsis papilio (colección privada de Barbebleue)

En el verano de 1777 WA Mozart todavía se encontraba bajo el sombrero de sinople del Príncipe-Arzobispo Colloredo en Salzburgo, para cuya Capilla recibió el encargo de componer un Concierto para Oboe conocido como Concierto Ferlendis K.271, pues tal era el apellido del primer oboe de la orquesta. Durante su viaje a Mannheim de ese mismo año, Mozart le entregó una copia a Ramm, oboísta de la Orquesta de Mannheim. Pero fue en 1920 cuando Bernhardt Paumgartner descubrió en el Mozarteum las partes separadas de dicho concierto en Do mayor.

Un concierto en tres movimientos, de gusto francés, que tras un Allegro aperto vivaz y juguetón, un Andante non troppo de tierna línea melódica, termina en un Allegro Rondó con un animado tema principal rico en alegría, frescura y delicadeza, ligero y aéreo:


(vídeo bartje11)

Bien conocido es el poco aprecio que sentía Mozart por el oboe, así que no es de extrañar que al año siguiente, a propósito de su viaje a Mannheim y de un encargo de De Jean, realizase una transposición del mismo para flauta, modificando la tonalidad principal a Re mayor, convirtiéndose en su Segundo Concierto para Flauta K.314. Escuchemos el tercer movimiento rondó en esta instrumentación:


(vídeo whomakemefeel)

La frescura, la gracia aérea, la ligereza del movimiento evocan la delicadeza de la flor del papilio...

Pero no terminaría ahí la aventura musical del tema del Rondó. Poco tiempo después sería transcrito para voz en el aria de Blonde “Welche Wonne, Welche Lust” de su ópera Die Enfuhrung aus dem Serail, que pasamos a escuchar en versión de Desirée Rancatore en el aéreo, delicado, ligero y bellísimo Palacio Topkapi de Estambul:


(video elias12186)

Escojan, escojan...