
Una Pena. Tu Ausencia.
.Si estuvieses aquí, verías a Ann Hallenberg vestir brocados barrocos con turquerías.
.Si estuvieses conmigo, sabrías que las dos primeras arias eran del hermano de Farinelli. Notarías la valentía de comenzar con “Son qual nave ch’agitata”
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Si hubieses venido, te explicaría que la Sinfonía op 6 n.6 era de un hijo de JSB: el Bach de Londres, el amigo de Mozart.
.Si me acompañases, te comentaría que el orden de las dos últimas arias de la primera parte se había alterado: Giacomelli antes que Porpora.
.Si estuvieses a mi lado, escucharías abrir la segunda parte con la monumental “Alto Giove”, también de Porpora.
.Si vinieses conmigo, recordarías la obertura de Cleofide de JA Hasse.
.Si estuvieses aquí, escucharías cerrar el concierto con dos perlas de Leonardo Leo, de su Catone in Utica.
.Si te encontrases a mi lado, te diría que Ann es muy completa: grandeza, hermosura, agilidad, dramatismo, color, affetti… Bravíssima!!!
.Si te hubieses sentado conmigo, te haría partícipe de la excelente impresión de Les Talens Lyriques de Chistophe Rousset y sus pantalones pitillo, mucho más brillantes que en otras ocasiones.
.Si estuvieses aquí, te reirías con el penacho de plumas azules con que adornó la mezzo sueca su rubia cabeza.
.Si hubieses estado, disfrutarías del Festival Via Stellae en su inauguración.
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La Ausencia tiñó de Tristeza la Belleza Musical; tanto que fuera de programa Hallenberg atacó una “Lascia ch'io pianga” desoladora, echando a secar las lágrimas entre palco y palco, en un cordel de estrellas.
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La Tristeza es Agua; la Felicidad, Aire.
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Una Pena. Tu Ausencia.
.Ann Hallenberg ensayando con Les Talens Lyriques la “nave” de Riccardo Broschi
(vídeo LTLTV)