detalle arquitectónico del Palais Garnier. Paris
Sin duda uno de ellos es Domenico Cimarosa (Aversa,1749- Venecia,1801) napolitano cuya fama acabó conquistando cortes
norteñas como la de San Petersburgo de Catalina La Grande, o la vienesa de
Leopoldo II donde sustituyó como Kappellmeister
a Antonio Salieri. Su gloria, ya en
vida, fue labrada en el mundo de la ópera donde dejó escritos más de sesenta
títulos, siendo uno de ellos un auténtico referente, una cima de la comedia bufa, todavía incluido en el gran repertorio actual: Il
Matrimonio Segreto.
Pero en los grandes artistas es una buena, y provechosa, costumbre fijarse
también en lo que podríamos, con licencia, denominar su catálogo menor:
aquellas obras, escritas en otras formas, donde también brilla la genialidad,
diferentes reflejos de un mismo diamante.
Por ello traemos hoy al Castillo el opus de los Seis Cuartetos para flauta (u oboe) y
cuerdas (violín, viola y violonchelo) de nuestro sol de Nápoles. Escritos durante su estancia en Viena,
atesoran todo el lirismo, la dulzura y el melodismo
vocal que inunda su labor operística.
El Cuarteto n.1 en Re Mayor es un
precioso ejemplo, tanto de belleza formal como de mano experta y redondez
maestra:
1 Allegro moderato:
una delicadeza algo burlona pero soñadora que brota en la melodía del solista,
cincelada en el mármol de unas cuerdas clásicas.
2 Adagio: un
expresivo lamento de la flauta rescatado por el ímpetu vital del violín.
(vídeo Barbebleuei)
Laura Pontecorvo, flauta
L'Arte dell'Arco
Federico Guglielmo
