domingo, 2 de marzo de 2014

Galanterías del Sur

detalle arquitectónico del Palais Garnier. Paris

En el fértil período que conoce la disolución del Barroco musical en el estilo Galante (Rococó), mientras se armaba el Clasicismo vienés y Europa se perfumaba con el nuevo estilo napolitano, fueron muchos los grandes nombres de compositores que dejaron su impronta.

Sin duda uno de ellos es Domenico Cimarosa (Aversa,1749- Venecia,1801) napolitano cuya fama acabó conquistando cortes norteñas como la de San Petersburgo de Catalina La Grande, o la vienesa de Leopoldo II donde sustituyó como Kappellmeister a Antonio Salieri.  Su gloria, ya en vida, fue labrada en el mundo de la ópera donde dejó escritos más de sesenta títulos, siendo uno de ellos un auténtico referente, una cima de la comedia bufa, todavía incluido en el gran repertorio actual: Il Matrimonio Segreto.

Pero en los grandes artistas es una buena, y provechosa, costumbre fijarse también en lo que podríamos, con licencia, denominar su catálogo menor: aquellas obras, escritas en otras formas, donde también brilla la genialidad, diferentes reflejos de un mismo diamante.

Por ello traemos hoy al Castillo el opus de los Seis Cuartetos para flauta (u oboe) y cuerdas (violín, viola y violonchelo) de nuestro sol de Nápoles. Escritos durante su estancia en Viena, atesoran todo el lirismo, la dulzura y el melodismo vocal que inunda su labor operística.

El Cuarteto n.1 en Re Mayor es un precioso ejemplo, tanto de belleza formal como de mano experta y redondez maestra:

1 Allegro moderato: una delicadeza algo burlona pero soñadora que brota en la melodía del solista, cincelada en el mármol de unas cuerdas clásicas.

2 Adagio: un expresivo lamento de la flauta rescatado por el ímpetu vital del violín.

3 Rondeau: ritmo aéreo de vuelo dulce y aroma ingenuo.


(vídeo Barbebleuei)

Laura Pontecorvo, flauta
L'Arte dell'Arco
Federico Guglielmo

4 comentarios:

Esdedesear dijo...

Ahora me quedan ganas de escuchar los otros cinco. Que dulce, lírico y alegre debe ser el sol de Nápoles, incluso el sol. No sé. No me acuerdo. Pero este rato al sol fué muy agradable. Un abrazo, Barbe

Barbebleue dijo...

Sol de amarillo claro que, en el golfo, se vuelve canto tan seductor que solo los héroes lo podían disfrutar... Cimarosa lo llevó al norte, y ahora al oeste.

Un abrazo, Conchita.

pfp dijo...

tal cual "Amarillo Nápoles"¡

par de besos

Barbebleue dijo...

Luminosidades del Sur, en la paleta clásica.

beso.