sábado, 18 de mayo de 2013

De Los Ángeles: de Bach a Villa-Lobos


foto Cecilia "peachesenregalia" RS

...
Cala a passarada aos seus tristes queixumes,
e reflete o mar toda a sua riqueza...
Suave a luz da lua desperta agora,
a cruel saudade que ri e chora!
Tarde, uma nuvem rósea lenta e transparente.
...

Eminentemente autodidacta y profundamente nacionalista desde un sentido folclórico musical, Heitor Villa-Lobos (1887-1959) es el estandarte de la música brasileña en esa admirable síntesis entre la tradición popular, tan variada y rica en Brasil, con la más intemporal herencia de la llamada música culta de Occidente en sus distintas y evolutivas escuelas.

Una suerte de fusión, de mestizaje, que alcanza su cima más popular, y atrevida, con su serie de suites tituladas Bachianas Brasileiras, escritas entre 1930 y 1945 para diferentes formaciones instrumentales. Partituras donde amalgama el espíritu del gran JS Bach, a quien veneraba, con ritmos y melodías de su país, a través de un tratamiento contrapuntístico elaborado. Incluso en los títulos trató de fundir las dos raíces, así al nombre formal del movimiento superpuso un nombre nativo.

La Bachiana Brasileira número 5 en dos movimientos escritos en diferentes fechas, fue compuesta para soprano y ocho violonchelos, atractivo plantel ¿no?

I. Aria (Cantilena) (1938) una hermosa vocalización, acompañada por el primer chelo, sobre un pizzicato del resto de cuerdas, que desgrana una ensoñadora evocación del ocaso en versos de Ruth Valadares Corrêa.

II. Danza (Martelo) (1945) conversaciones amorosas de pájaros exóticos, con fondo melancólico, sobre un ritmo de "embolada". Palabras de Manoel Bandeira para la delicia musical.

Fue el propio Villa-Lobos, como compositor y director, quien escogió personalmente a la maravillosa Victoria de los Ángeles para la grabación de esta obra en 1956. Pasemos sin demora a escucharla, no sólo con la cabeza y el corazón sino especialmente con la piel, ese órgano tan poroso a los sentimientos…


(vídeo Barbebleuei)

domingo, 12 de mayo de 2013

Hindemith: el luto en la viola

Aunque su primer instrumento fue el violín, Paul Hindemith pronto se volvió hacia su pariente más cercano y grave, la viola, donde destacó como intérprete y como compositor. Esta dedicación nos ha dejado un excelente y variado repertorio: Conciertos, Suites, Sonatas, Viola sola…

Trauermusik (Música Fúnebre) es una suite para viola y cuerda de 1936, y una de sus cumbres expresivas para dicho instrumento. Escrita por la muerte del rey Jorge V del Reino Unido, es en realidad un profundo lamento, intimista, conciso, intenso, grave y sentido.

Fue compuesto en un único movimiento que engloba cuatro secciones que encuentran su apoteosis final en la elegíaca invención sobre el Coral “Vor deinen Thron tret ich hiermit” basado en la armonización de JS Bach. En ese período creativo de Hindemith, alejado del Expresionismo y vuelto hacia un Neoclasicismo que encuentra sus raíces y motor en el Barroco, el compositor nos transporta desde el dolor hacia la gloria con las siempre emotivas cuatro cuerdas de este bellísimo instrumento.

Escuchemos esta hermosa página en interpretación del propio Hindemith con la RCA Victor Orchestra dirigida por Bruno Reibold, registrada en 1939:

(vídeo TheWelleszCompany)

Este post está dedicado a aquellos a quienes echamos de menos aún sin haberles conocido.…

domingo, 5 de mayo de 2013

Recuerdos en forma ternaria


"lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida..."

Yo tuve un amigo.

Tierno y frágil, claro y tenaz. Comprendo ahora que era su flexibilidad lo que le hacía robusto. Heredada, aprendida en su humilde casa, en cuya puerta cada día se abría un mundo sin hacer. Una creación que comenzó en un trabajo de adolescencia, en una papelería-librería. Mientras unos peleábamos con los libros diurnos, su empeño le llevó al nocturno; a terminar lo inacabado, por sus propios medios.

Su padre, viejo comunista represaliado, perdía las pestañas, nunca la dignidad, en un pequeño local anexo a un antiguo portal de piedra, donde guardaba lecturas prohibidas, movía papeles de clandestinas citas, y arreglaba, con la sabiduría del oficio, viejas plumas estilográficas que transformaban rotundas palabras en hermosos dibujos caligráficos. Ya lo decía Paul Klee, el dibujo es una línea que sale a pasear. Creo que en esa oquedad nació inconsciente mi amor por las plumas y su función, también por el olor de la tinta, una suerte de feromona irresistible. Y todo bajo las frecuentes visitas, nada amistosas, de la brigada político-social.

Más escasas pero mucho más amistosas eran mis visitas a su casa. En un trasteado tocadiscos monoaural, aquellos cuya tapa era el altavoz, ubicado en el dormitorio de mi amigo que compartía con su hermano menor, escuché por vez primera unos versos musicados con amor sexual y amor social, amor horizontal y amor vertical. Allí, sentado en su alta cama me llegó, como del rayo, el decir de Silvio Rodríguez, su Era, su Playa Girón, su Elegido,  su Propiedad Privada, y muchas otras…

Sí, claro, yo tuve un amigo.


(vídeo jfloresu )


(vídeo pablomauser)


(vídeo EILEENDRAGOUEEN101)

Lo que hace bien poco parecía antiguo, ahora mismo es un clásico...

domingo, 28 de abril de 2013

2. RESURRECCIÓN, en Do menor



Grosse Auferstehung (1911) - W. Kandinsky

¡Resucitarás, sí resucitarás,
polvo mío, tras breve descanso!
¡Vida inmortal
te dará quien te llamó!

La Segunda Sinfonía de Gustav Mahler encuentra su génesis en un poema sinfónico, de escaso éxito vista la despiadada crítica que le dedicó el director Hans von Bulow; se trataba de Totenfeier (Ritos fúnebres).

Poco a poco Mahler lo va encajando, como primer movimiento, en su proyectada segunda obra sinfónica, de la que avanza en dos nuevos movimientos, segundo y tercero. Pero no es hasta otro encuentro con Bulow, esta vez en su funeral, cuando el compositor da forma definitiva a su obra, a partir del poema Die Auferstehung (La Resurrección) de Fiedrich Gottlieb Klopstock (1724-1803) interpretado durante las exequias del conductor. A partir de dicho texto, reelaborado por Mahler, cobra sentido toda la Sinfonía, en un movimiento final absolutamente impresionante y glorioso: el problema de la vida y de la muerte resuelto en la Resurrección.

Todo el Universo musical mahleriano concentrado en la primera obra de la trilogía sinfónica basada en los Wunderhorn Lieder.  Con un contingente de medios descomunal también es pionera en la introducción de la voz, en este caso soprano, alto y Coro. En total, cinco movimientos en torno a hora y media de duración:

1. Allegro maestoso: es el Totenfeier, una marcha fúnebre de amplia envergadura y poderoso dramatismo, cuyo tema basado en el Dies Irae será retomado en el finale.

2. Andante moderato: un plácido y sencillo laender vienés que evoca los tiempos felices de la vida.

3. In ruhig fliessender Bewegung: basado en el lied San Antonio de Padua predica a los peces, tiene un desarrollo incansable a modo de movimiento perpetuo con aromas de su Bohemia natal, pero donde aparece ya el “grito de desesperación”

4. Urlicht: un nuevo Wunderhorn lied , para alto, que en forma luminosa introduce el gran final.

5. Im Tempo des Scherzos: este descomunal movimiento se divide en dos amplias partes. La primera, puramente instrumental, se abre con el grito de desesperación para desarrollarse desde Dies Irae hasta el tema de la Resurrección con amplias repeticiones y modificaciones que van preparando la llegada de la segunda parte. Los tutti de la orquesta nos pasan de la nada al Todo con tan solo dejarnos llevar…

Entra el Coro en pianissimo y a cappella e introduce la parte final declamando el poema de Klopstock en sucesivos versos intercalados con sublimes interludios orquestales, a los que se van uniendo los dos solistas, para, incrementando la tensión, llegar al clímax de la obra con el Coro en fortissimo y el tañido de campanas.

Siendo Georg Solti un destacado mahleriano, especialmente referencial en la lectura de La Segunda, escuchemos su interpretación de la parte final de la obra, desde la entrada del Coro, en un concierto en vivo en la Philharmonie el 3 de marzo de 1979, con Lucia Popp, Mira Zakai, el Coro de la Catedral de Santa Eduvigis y la Orquesta titular, la Filarmónica de Berlin:

(vídeo Barbebleuei)

domingo, 21 de abril de 2013

El Color de las Maderas



Sí, ya sé que la Música es una acertada conjunción de componentes físicos que tras pasar por los extraños vericuetos de la psique elaboran una sustancia, desconocida todavía, que llamamos Emoción. Algún día, todavía lejano, descifraremos los mecanismos encefálicos y la Susodicha tenderá hacia funcionalidades casi robóticas…

En todo caso, y mientras esperamos tan a gusto, me gustaría destacar de nuevo una de las cualidades musicales que más me atraen: el Color.

Eso que llamamos color, por analogía con las artes plásticas, se fundamente especialmente en el timbre y en la armonía (recientemente evocada en el piano de Scriabin). Esa sensación que saborea nuestra saliva alcanza un punto álgido con los instrumentos de viento-madera, tal vez por su especial calidez casi orgánica, tal vez por su tacto acogedor, como la piel del amad@. El color pajizo de lana del oboe, las ocres lágrimas melancólicas del clarinete, la marina tristeza de payaso del fagot

Christian Schaffrath (Hoheinstein 1709 – Berlin 1763), un tardobarroco que transitó esa nebulosa galante situada entre el barroco y el clasicismo, desde la corte prusiana de Federico el Grande, nos llena los sentidos de coloridos sabores con su Trio Sonata en sol menor para violín y oboe, y la extraordinaria labor del fagot desde el continuo.

Dos maderas, tan distintas, tan hermosas, y cuatro cuerdas, sobre madera. Y un virtuoso que pinta un bodegón de contrapunto en colores para el oído.

Trío sonata en sol menor para violín, oboe y bajo continuo
Allegro / Largo / Presto
Epoca Barocca
(vídeo Barbebleuei)

domingo, 14 de abril de 2013

Trilogía magistral



La última obra maestra de John Huston se basa fidelísimamente en otra obra maestra, diría que incluso superior: el cuento o novela corta The Dead (Los muertos) integrada en la colección de relatos Dubliners (Dublineses) de James Joyce.

Los Muertos es una historia de sutilezas y soledades sombrías, de folios permanentemente en blanco y de hojas que crecen siempre lejos de las miradas del sol. Propone un amplio prólogo que sitúa y ancla la situación, el estado de las cosas, la tradición: la inmovilidad de la muerte, representada por la presencia simbólica de la nieve que todo lo cubre y envuelve. Los personajes, magistralmente perfilados, configuran los relieves de la misma quietud mortal. Pero es en su breve escena final, a la luz del descubrimiento de sentimientos desconocidos u ocultos, cuando se desencadenan las tensiones, dramáticas, líricas, épicas… y Huston, consciente de que Joyce aporta los detalles, los matices, termina acertadamente su obra cinematográfica con Literatura Pura.

Gabriel, en un momento de lucidez, y lirismo extremo, toma consciencia no solo de la muerte de una sociedad, de una época, de un país, sino también de la suya propia, de una relación que consideraba su vida, de ser una sombra sin sol que ignora algo que “debe ser Amor”. Demasiado tarde… todo se desmorona, se disuelve y se cubre de nieve.

Haciéndose extracorpóreo, recita, en un soberbio monólogo en off , un pasaje de inconmensurable belleza emotiva

“… La nieve está cubriendo toda Irlanda, cae sobre toda la oscura llanura central, sobre las colinas despobladas, suavemente sobre los pantanos de Allen, y más lejos, hacia el oeste, cae suavemente sobre las oscuras y revueltas aguas del Shannon. Uno a uno, todos nos convertiremos en sombras. Es mejor pasar a ese otro mundo impúdicamente, en la plena euforia de una pasión, que irse apagando y marchitarse tristemente con la edad. Cuánto tiempo has guardado en tu corazón la imagen de los ojos de tu amado diciéndote que no deseaba vivir? Yo no he sentido nada así por ninguna mujer, pero sé que ese sentimiento debe ser Amor…”


(vídeo Jesús Miramón)

Es también en el lirismo desatado de Bellini, que tia Julia destroza macilentamente al comienzo del film, donde se concentra la liturgia de una época desaparecida; escuchemos su aria “Son vergin vezzosa” de I Puritani, en una interpretación ligeramente superior, hija también de otra época, la Divina:


(vídeo Zura Balanchivadze)

Una Trilogía magistral...

domingo, 7 de abril de 2013

Lo que me dice el “Così”



Apretujada entre Le Nozze y Don Giovanni, sus excelsas compañeras de la trilogía da Ponte, Così fan tutte, ossia La scuola degli amanti kv 588 siempre ha tenido, en algunos círculos, un aura de ópera menor, de sima entre cimas.

Craso error, pues pienso que en ella fluye el Mozart más delicado, preciosista y elegante; la esencia misma del cantabile mozartiano en sus innumerables y variadas piezas de conjunto, a cual más bella. Tal es su prestancia que hasta el bajo bufo se envuelve en un distinguido empaque!

Una joya, una alhaja etérea que continuamente me da la sensación de que pudiese estallar, desparramando semifusas, cual una aérea burbuja musical; provocando incluso cierto reverencial temor a estropearla con tan solo su atenta escucha ¡siempre he cogido este disco con más delicadeza que los demás!

En su ópera más linfática, WAM parece navegar, con viento suave, desde la primera nota de una Obertura elegante, grácil y pícara que introduce a los ingenuos; "Una bella serenata" cierra el trato.

Con “Ah, guarda, sorella” se presentan las hermanas, con clase y distinción, apoyadas en los violines que introducen el amor. Tras el perfume triste a despedida del cuarteto en el “Sento, oh Dio”, la etérea y sacra “Di scrivermi ogni giorno” nos lleva a la plegaria del “Soave sia il vento”:

(vídeo Barbebleuei)

Cambia el decorado, hay nuevos amantes; “Come Scoglio” representa el rechazo, con bravura; pero llegan las alhajas que ablandan corazones “Un’aura amorosa” :

(vídeo forallyouknow)

... y al fin cae madura la dulce elección “Prenderó quel brunettino”. 

Persiste la duda, el remordimiento, que se hace color en la vocalidad de “Per Pietà, ben mio, perdona”

(vídeo Barbebleuei)

Al final incluso la traición es suave melodía “Tradito, Schernito” y la recogida oración cierra la broma, cruel “E nel tuo, nel mio bicchiero”

Lo que les decía, un bombón…
en la interpretación de Leopold Simoneau en el aria de tenor; el resto de  vídeos corresponde al quinto registro discográfico (1962) de esta ópera por parte de Karl Böhm, con:

Elisabeth Shwarzkopf / Christa Ludwig / Hanny Steffek
Alfredo Kraus / Giuseppe Taddei / Walter Berry
Orquesta Philharmonia de Londres



domingo, 31 de marzo de 2013

Forty Years Later




Comentábamos no hace mucho tiempo, desde estos mismos muros, la genética puramente blues de los más excelsos guitarristas de rock de la escena anglosajona. Pero en toda enumeración personalizada siempre hay omisiones flagrantes. La reciente e inesperada desaparición, en el sur de España, del gran Alvin Lee nos da pie a hacer justicia a su maestría y legado, y a situar su nombre entre los más grandes.

Alvin Lee, nacido en 1944 en Nottingham, conoció sus años de mayor gloria y éxito, especialmente en los USA, a finales de los sesenta y comienzos de los setenta con la banda británica TEN YEARS AFTER, otra hija de su tiempo, de la fértil fusión del blues tradicional con el rock clásico, en su versión más progresiva y psicodélica.

Dentro la ya mítica banda, Alvin fue el motor, los pulmones, el corazón y la cabeza; guitarrista y cantante, destacó esencialmente por su extraordinaria técnica instrumental tan solo superada por una descomunal pasión y fuerza que sabía transmitir especialmente en sus apabullantes directos. Así su consagración vino en el legendario Festival de Woodstock’ 69.

Sirvan de muestra y de homenaje un par de temas de dos de sus mejores obras discográficas:

El clásico de Sonny Boy Williamson “Good Morning Little Schoolgirl”, rellenado con un majestuoso solo, perteneciente su cuarto LP Ssssh. (1969)

(vídeo BEATLES4U4NOW4EVER)

El opresivo riff de su gran éxito “Love like a Man” de su quinto disco Cricklewood Green (1970)

(víde dixieh01200)

Finalmente comentar que ninguna reseña sobre Alvin Lee estaría completa sin añadir la interpretación de "I’m Going Home" en Woodstock el 17 de agosto de 1969: la esencia del Rock

(vídeo Igor Males)


domingo, 24 de marzo de 2013

1. TITAN, en Re Mayor


Su tiempo ya ha llegado…

Gustav Mahler comenzó su Primera Sinfonía en 1885 durante su estancia, como director musical, en Cassel. La primera versión, en cinco movimientos, denominada Titán, poema sinfónico fue terminada tres años más tarde y estrenada en Budapest en 1889. Pero la versión definitiva, ya sin el movimiento central llamado Blumine, fue dirigida por el propio compositor en Berlín en 1896.

En origen fue influenciado por la novela Titan del escritor alemán Jean Paul (1763-1825); trataba de un héroe cuya poderosa arma era su extraordinaria fuerza interior, y en quien Mahler se vio reflejado. Pero a medida que avanzaba la composición se fue alejando, incluso en el nombre, y adentrándose en una visión más íntima y personal, más romántica, de su propia vida; en parte al menos debido al tórrido enamoramiento que por esas fechas vivió por la Señora von Weber, nieta política del gran Carl Maria.

Esta su primera Sinfonía contiene ya todos los elementos, tan variados, que componen el universo musical de Mahler, un romántico y toda una constelación sonora:

lujuriosa orquestación siempre original

personal juego de tensiones dramáticas desbordadas

sublimes contrastes de un lirismo extraterrenal hasta un grotesco pedestre muy eslavo,

lenguaje ecléctico e innovador para mostrar sentimientos , vínculos emocionales,

y ¡cómo no! su profundo amor por el sonido, mejor aún, por el canto de la naturaleza.

Así su primer movimiento “Langsam. Schleppend. Wie ein Naturlaut” (Lento. Arrastrando. Como un sonido natural) nos ofrece el despertar de la naturaleza desde los pupitres de la orquesta, evocando una Primavera sin Final, desde el misterioso comienzo en las cuerdas y la llamada del cuco en el clarinete, hasta la dulce y expansiva melodía tomada del segundo –Iba yo una mañana por los campos- de sus Lieder Eines Fahrender Ggesellen, por momentos irreal y de nuevo misteriosa, que conduce a una triunfal coda presentada por la fanfarria de trompetas.

Una oda que pasamos a escuchar en una de las mejores interpretaciones que se han registrado: Rafael Kubelik y la Orquesta de la Radio de Baviera, en directo en la Herkules-Saal de Munich:


(vídeo Barbebleuei)

Un relajante y terapéutico paseo por la Naturaleza, ahora que ya tenemos con nosotros la Primavera…

jueves, 21 de marzo de 2013

21 de marzo Día Mundial de la Poesía


Madrigal erótico (y triste) a la Felicidad

La felicidad y yo
aún estamos reñidos,
triste y refugiado,
entre sus blancas piernas
la quise besar un día,
pero no tenía labios;
aún estamos reñidos
la felicidad y yo.

balcón abierto, revólver caliente,
¿eres la felicidad?

Barbebleue 2013