domingo, 17 de agosto de 2014

Les Nuits d'Été


Ausencia
Vuelve, vuelve, amada mía;
como una flor lejos del sol,
la flor de mi vida está cerrada
lejos de tu sonrisa bermeja.
¡Entre nuestros corazones, qué distancia!
¡Tanto espacio entre nuestros besos!
¡Oh, suerte amarga! ¡Oh, dura ausencia!
¡Oh, grandes deseos insatisfechos!.
De aquí y de allá, cuántos campos,
cuántas villas y aldeas,
cuántos valles y montañas,
¡hasta cansar los pies de los caballos!

El músico francés Héctor Berlioz (1803-1869) tomó seis poemas de la obra La Comédie de la Mort, publicada en 1838 por su buen amigo Téophile Gautier (1811-1872), para componer seis mélodies para mezzo, o tenor, y piano (1841) con el sugestivo título de Les Nuits d’Été op7. En 1856 recibirían el ornamento de la orquestación por parte del propio compositor; un regalo económico, sencillo y suave, de proporciones camerísticas.

1.Villanelle: un ligero allegretto destilado en las maderas...

2. Le spectre de la rose
Soulève ta paupière close
Qu'effleure un songe virginal!
Je suis le spectre d'une rose
Que tu portais hier au bal.
Tu me pris encore emperlée
Des pleurs d'argent de l'arrosoir,
Et, parmi la fête étoilée,
Tu me promenais tout le soir.
O toi qui de ma mort fus cause,
Sans que tu puisses le chasser,
Toutes les nuits mon spectre rose
A ton chevet viendra danser;
Mais ne crains rien, je ne réclame
Ni messe ni De Profundis.
Ce léger parfum est mon âme,
Et j'arrive du paradis.
Mon destin fut digne d'envie,
Et pour avoir un sort si beau
Plus d'un aurait donné sa vie;
Car sur ton sein j'ai mon tombeau,
Et sur l'albâtre où je repose
Un poète avec un baiser
Écrivit: "Ci-gît une rose,
Que tous les rois vont jalouser."

el alma de la rosa volando en el arpa...

(vídeo BegGva)

3. Sur les Lagunes: lamento melancólico con trompa obligada...

4.  Absence
Reviens, reviens, ma bien-aimée;
Comme une fleur loin du soleil,
La fleur de ma vie est fermée
Loin de ton sourire vermeil!
Entre nos coeurs qu'elle distance!
Tant d'espace entre nos baisers!
O sort amer! ô dure absence!
O grands désirs inapaisés.
D'ici là-bas que de campagnes,
Que de villes et de hameaux,
Que de vallons et de montagnes,
A lasser le pied des chevaux!

el mal de la soledad en modo disonante...

(vídeo Chaine de jolicrasseux)

5. Au Cimetière: transparencia en las cuerdas...

6. L’Isle Inconnue: un allegro spiritoso para finalizar...

Noches de Estío: precioso ciclo para un verano que se vuelve, luna a luna, más y más melancólico.

domingo, 10 de agosto de 2014

Hermosura

(zarcillos de vid surgiendo de una flor de hortensia paniculata)
foto Barbebleue

Se podría pensar que es noche oscura,
travesía,
sin luz, sin esperanza.
Se podría creer que el sol volviera,
desierto
de ruido y polvo.
Se podría esperar en vano la madrugada,
porque cuando beso tus labios
siempre cierro los ojos...

Se podría suponer que no es más que una obertura; un preludio expositor de temas y motivos. Vana suposición.

Se podría sentir una sublime introducción; un milagro musical. El más celestial crescendo que se ha escrito, en irresistible color azul plateado (T. Mann).

Se podría culpar a los etéreos violines in divisi, revoloteando en el agudo. Al color terrenal de las maderas recogiendo el tema; a la feliz explosión de acordes en los metales, a golpes de timbal. A la melodía lenta, sutil y obstinada; al cromatismo sincopado que la impregna. Al diminuendo final hacia regiones originarias; a la exposición lumínica que irradia. A la atmósfera de misterio que levanta… Todo, todo ello es el culpable de la Hermosura.

Se podría creer que Algo ha bajado del Cielo. 
Es Richard Wagner y su Preludio al Acto primero de Lohengrin.

Barbebleue


(vídeo Barbebleuei)
Lovro von Matacic
Bayreuth 1959

domingo, 3 de agosto de 2014

Planetario


Es sorprendente, aunque también natural, que las noches más cortas sean las más visitadas. En verano, repuestos de la gloria del sol, disfrutamos mucho más de la noche, de sus luces y de sus sombras, que también las hay.

Ocultos y cambiantes, algunos planetas cercanos se invitan a la fiesta de las luces. Ellos no titilan, son pobres; pero tienen sus momentos de gloria en nuestras retinas.

El compositor británico Gustav Holst (1874-1934) les dedicó todo un poema sinfónico, una suite para orquesta. Su opus 32, estrenado en 1918, consta de siete movimientos; uno a cada planeta dedicado. Sin una significación mitológica o astrológica, cada uno de ellos va desfilando por el escenario orquestal con características propias, profundamente marcadas. Según el mismo autor son "siete influencias del destino y componentes de nuestro espíritu".

Marte: el portador de la Guerra
una página de violenta fuerza y de ritmo implacable abre la partitura:

(vídeo HDclassical)

Venus: el portador de la Paz
momento de hadas a tempo lento.
Mercurio: el Mensajero alado
primer scherzo aéreo
Júpiter: el portador de la Alegría
profundamente alegre y popular, este movimiento se culmina en un verdadero himno melódico:

(vídeo Carlos Garcia)

Saturno: el portador de la Vejez
metales sombríos
Urano: el Mago
segundo scherzo, violento por momentos
Neptuno: el Místico
música de susurro instrumental que finalmente vibra en un coro femenino sin palabras

(vídeo doramas67)

Música programática sin programa.
Música para todos los públicos.

Música para mirar al Cielo.

domingo, 27 de julio de 2014

Mucho más que un cantautor: Tim Buckley


Sin despreciar el altísimo rango del Cantautor dotado de mensaje y de calidad musical (componentes que no siempre coinciden), el irrepetible Tim Buckley (1947-1975) fue mucho más allá en su estilo e influencias. Sin duda su salto a la fama se debió a la faceta más cercana al tradicional cantautor, de raíces folk, pero en su breve carrera fue evolucionando en cada entrega discográfica de manera harto veloz. De su clásico y estupendo segundo LP “Goodbye and Hello” (1967) escuchemos dos perlas:

Phantasmagoria in Two
(video SpaceOdissee0)

Morning Glory
(vídeo SpaceOdisee0)

Dotado de una voz de amplio registro, ampliamente sesgada hacia el agudo, en su exquisito tercer  álbum “Happy Sad” (1969) dio el primer giro estilístico en pos de influencias de jazz, tanto en instrumentación como en deslices improvisatorios. De este álbum, recordemos:

Buzzin’ Fly
(video SITKASAILS)

A partir de la quinta entrega discográfica, “Lorca” (1970), recorre caminos que van desde la psicodelia popular reinante hasta las vanguardias clásicas, influido por Cathy Berberian y Xenakis. Del siempre difícil Lorca, oigamos el tema homónimo:

(video Music From The Periphery)

La experimentación desatada era su campo de lucha, frente a los estudios de grabación y frente a parte de su anterior público. Sin abandonar las influencias del free-jazz, va perdiendo audiencia, para finalmente buscar nuevas fronteras en el mundo del ¡Funk!

Una vida artística tan acelerada como la personal, que le llevaría a una temprana muerte por sobredosis, dejando un poderoso legado y una continuación en su hijo Jeff Buckley, excelente músico desaparecido también demasiado pronto... pero ésa es otra historia ¿o es la misma?

domingo, 20 de julio de 2014

Brahms y el Cuarteto (II)


El Cuarteto de cuerda en la menor op51 n.2 fue terminado en 1873, al mismo tiempo que el número 1 en do menor, al cual le une un similar ambiente sombrío aunque en este caso dotado de un aire más poético.

Fue estructurado en cuatro movimientos. Tras el poderoso Allegro non troppo inicial, formado por tres temas melódicos y referencias a las personales notas FAE (frei aber einsam), aparece el

II. Andante moderato, el movimiento lento de la obra y también el más apreciado. Comienza lírico en la melodía del primer violín, con perfumes schubertianos, para ir ganando complejidad y dramatismo en densas texturas contrapuntísticas que lo van acercando al más puro universo brahmsiano.


(vídeo Barbebleuei) 
Quartetto Italiano

Tras un Quasi minuetto. Moderato, un scherzo de línea frágil y ligera hasta la intensidad de su trio central; termina el Cuarteto en Allegro non assai – Più vivace, de carácter alegre y danzante con dos temas principales de vivo ritmo.

domingo, 13 de julio de 2014

Il Fondamento


Decíamos ayer… que no siempre la Belleza viene aparejada con la Excelencia. Bien, pues esta última llegó al IX Festival Via Stellae de la mano de la orquesta barroca Il Fondamento con su director y oboísta Paul Dombrecht.

No se alarmen, también dejaron Belleza, en un programa dual a cargo de dos Suites para Orquesta de GP Telemann, y una Sinfonía y un Concierto de Carl Philipp Emanuel Bach, en su tricentenario.

La maestría del Ensemble belga brilló especialmente en las obras del segundo hijo del gran Bach: transparencia absoluta en su sonido historicista, vivísimos colores de sus vientos, un portento de empaste en las oleadas de cuerda de su Sinfonía en Sol mayor para cuerda y continuo WQ180. Pero el momento álgido, el meollo del evento, fue su Concierto para violonchelo, cuerda y continuo en La mayor WQ172, con la excelsa participación del solista Roel Dieltiens.

Una lectura pasional, intensamente vivida desde el violonchelo, admirablemente transmitida a través de unas formidables digitaciones. Si el Largo con sordini resultó conmovedor, el Allegro assai final movilizó extremidades superiores e inferiores del respetable. Calidad y Belleza.

Sintiendo no disponer de documento sonoro de dicho Concierto, dejo testimonio del buen hacer de Orquesta y, tal vez, el mejor vástago musical de Johann Sebastian, con el Allegro assai de su Sinfonía en mi menor WQ177:


(vídeo Barbebleuei)

domingo, 6 de julio de 2014

Calidez y Musicalidad


En la incesante búsqueda de lo Sublime, elaborado proceso de humanización, el alma encuentra en la Música, cumbre de la Belleza,  el mejor remedio al Vacío espiritual, a la Soledad profunda del Ser. Destrozados los viejos dioses y caídos los ídolos de barro, cobra vigencia la decimonónica máxima filosófico-estética del Arte como Salvación, la Belleza como Fin. Puro Romanticismo…

Y no es precisa la excelencia, el virtuosismo extremado, para reconfortar el ánimo y calmar el anhelo. Basta una solvencia técnica, y un grado mínimo de capacidad para transmitir sentimientos, para catalizar el proceso balsámico en el interior de cada uno de nosotros. Es suficiente la Calidez y la Musicalidad. Calidez como sensación de acogimiento, de bienestar espiritual, de confort sensorial; Musicalidad, sonoro fluir indescriptible y sin obstáculos, a través del tiempo, que tanto reclamaba Leopold Mozart a su celebérrimo hijo.

Estas cualidades aparecieron en el Concierto “Nella terra in ciel” del contratenor Xavier Sábata y el grupo instrumental Vespres D’Arnadí, dentro del actual IX Festival Via Stellae, felizmente vivo. 


El contratenor de Avià, aún sin una emisión fácil, ni una luminosidad vocal, ni una gran capacidad para las agilidades  era capaz de aplicar terapia musical a partir de un centro rico y redondo (él mismo se define como contratenor contralto), y de unas excelentes facultades para el lamento vocal y psicoemocional. El grupo Vespres D’Arnadí, dirigido en esta ocasión desde el primer violín por Manfredo Kraemer, aún en la delgadez de su sonido, atrapaba y envolvía sutilmente al cantante, en el balanceo de sus arcos. El mensaje: una selecto ramillete de arias operísticas de GF Händel, entre las que sobresalió una deliciosa y delicada “Cara Sposa” de Rinaldo, para cerrar con una perla (otra más) de Nicola Porpora.

Puede que no rodasen las lágrimas, pero los ojos permanecieron húmedos por algún tiempo…

(vídeo PREMIOS LIRICOS)

domingo, 29 de junio de 2014

Misterios de Ligeti


Aún sin el refinamiento y la elegancia formal de gran parte de su obra instrumental, el opus vocal de György Ligeti (1923-2006) es de obligatorio conocimiento para todos aquellos rendidos admiradores del compositor. Especialmente Le Grand Macabre, su anti-antiópera de mediados de los setenta, donde bucea en los bajos fondos de la sociedad moderna (poder, corrupción, miedo) mezclando lo insólito con lo grotesco, la bufonería infantil y la provocación escatológica, explorando siempre los límites del sonido en estado puro; baste decir, como anécdota, que el preludio está escrito para conjunto de cláxones

En 1992 escribió una especie de reducción para solista (soprano de coloratura o trompeta) y conjunto orquestal: Mysteries of the Macabre, del cual existe un arreglo de Elgar Howarth. Una suite a partir de tres arias, o mejor sería decir anti-antiarias, de un personaje de la ópera, Gepopo, el jefe de la policía secreta. Una obra casi camerística, de más fácil acceso al gran público (apenas ocho minutos de duración) pero que mantiene vigentes las cualidades originales.

La soprano canadiense Barbara Hannigan recrea de manera  exitosa dicha pieza:

(video Göteborgs Symfoniker)

domingo, 22 de junio de 2014

Otello y el Genio del Mal

No, no es el titular el principal protagonista de la adaptación libretística de Arrigo Boito de la pasional tragedia de W. Shakespeare, que fue musicada por Giuseppe Verdi. El personaje protagonista, auténtico centro gravitatorio de la obra, es Yago, el malvado alférez. Con su maldad intrínseca, su nihilismo manipulador, su fuerza dramática, es el motor de la tragedia; todos los demás giran en torno a su deseo y a sus planes: el ingenuo Cassio, la dulce Desdémona o el heroico e iracundo Otelo, todos marionetas en las expertas manos de Yago, el genio del mal. “… su cerebro es tan agudo y activo como duro y cruel su corazón” (W Hazlitt)

Verdi, con la maestría de la madurez, cumplidos los 70 años (la ópera fue estrenada en 1887) compone una obra maestra absoluta, una partitura especial y única; una auténtica “música de Otello”. Huyendo de la distinción entre arias y recitativos, crea un declamado continuo, de gran fuerza expresiva, sobre un tejido orquestal riquísimo y poderoso, como nunca antes había escrito. Un modelo expresivo muy al gusto germánico, donde la obra alcanzó un colosal éxito ¿un guiño a Wagner? … ya sabemos que los genios se miran de reojo.

Para revisar algunos momentos intensos de este drama de pasiones devastadoras nos vamos a servir de una excelente versión tomada del vivo en el Civic Opera de Dallas en 1962 protagonizada por Ilva Ligabue (Desdémona), Mario del Monaco (Otelo) y Ramón Vinay (Yago), bajo la dirección de Nicola Rescigno:

Acto I: primera escena a dúo de Desdémona y Otelo

(vídeo Barbebleuei)

Acto II: el famoso Credo de Yago: su manifiesto

(vídeo Barbebleuei)

Acto III: soliloquio de Otelo

(vídeo Barbebleuei)

Acto IV final: el suicidio de Otelo

(vídeo Barbebleuei)

domingo, 15 de junio de 2014

Brahms y el Cuarteto (I)


Creo haber comentado en anteriores ocasiones, en estas mismas páginas, la altura formal del Cuarteto de Cuerda; sin duda la plantilla instrumental dotada con la más pura expresión musical que un melómano puede recibir. La sensibilidad especial que transmite el sonido de las cuerdas, la pureza desnuda del diálogo de las distintas voces, la concreción sonora del sentimiento musical, todo conduce a la más intensa conmoción del mensaje.

También han sido expresadas aquí la profundidad y rotundidad del legado musical de Johannes Brahms; su capacidad para navegar por los ríos más subterráneos del sentimiento humano, en las anchuras de las cuerdas más bajas.

Uniendo ambos presupuestos no obtenemos más que Belleza en estado cristalino, opaco o no: los tres Cuartetos de J. Brahms.

El Cuarteto de Cuerdas en do menor op51 n.1 vió la luz en 1873; el compositor de Hamburgo, al igual que le ocurrió con sus Sinfonías, tardó muchos años en atreverse a publicar un Cuarteto (tan larga era la sombra de Beethoven). Cuatro movimientos para una obra austera y de gran rigor formal.

II. Romanze. Poco adagio:
dos temas diversos para un movimiento quejumbroso con todo el perfume del patetismo brahmsiano:

(video Alex G.)
Takács String Quartet

III. Allegreto molto moderato e comodo – Un poco più animato:
un scherzo y trío con una gracia melancólica y ciertas notas de humor:

(video Barbebleuei)
Quartetto Italiano