domingo, 7 de febrero de 2016

Sadko


Estoy convencido de que hay que considerar y juzgar un libreto de ópera sólo en relación con la música. Separado de la música sólo es un medio auxiliar de orientación sobre el argumento de la ópera, y de ninguna manera una obra literaria independiente.
Rimsky

Una de las óperas más hermosas del amplio catálogo de Nikolai Rimsky-Korsakov (1844-1908) es sin duda Sadko, escrita entre 1894-1896 y estrenada en Moscú en 1898. Una obra basada en antiguas leyendas rusas con una música tan hermosa como exótica.

Sadko fue un histórico comerciante de Novgorod del siglo XII alrededor del cual surgieron numerosas leyendas, epopeyas y cuentos rusos que, reuniendo tradiciones paganas y cristianas, crearon una historia fabulosa sobre la vida de dicho personaje convertido en un trovador intérprete de cítara (gusli). Sadko embarcaba para alta mar y regresaba henchido de gloria y tesoros, tras casarse con la princesa hija del Rey del Mar.

Numerosas plumas – V. Stasov, V. Yastrebtsev, N. Shtrup, N. Findeyzen y V. Belsky – trabajaron sobre el amplio conjunto de historias para escribir el libreto de la ópera, estructurado en siete variadas escenas.

Rimsky, a partir de un poema sinfónico homónimo previo, compuso una música tremendamente hermosa y evocadora, dando rienda suelta a su inmensa capacidad melódica, de fuerte sabor popular eslavo, y con una gran carga de exotismo y onirismo que tan bien encaja en esta leyenda mágica. Los enormes contrastes entre las distintas situaciones, reales y fantásticas, domésticas y aventureras, marítimas y terrestres, cercanas y lejanas, con la naturaleza como fondo, llevadas con la maestría orquestal del compositor hicieron el resto, y nos dejaron una obra redonda y de gran atractivo para casi cualquier público.

Escena I: Reunión de los ricos comerciantes de Novgorod quienes se burlan de la presunción y de los sueños de grandeza de Sadko.


Escena II: Solitario a orillas del lago Illmen, Sadko se encuentra con Volkhova, princesa del Mar, quien le ofrece sus tesoros si decide casarse con ella.


Escena III: Sadko comunica a su mujer que ha decidido abandonar su hogar.

Escena IV: Sadko se despide de sus camaradas, en busca de su gloria y destino en alta mar, pidiendo a exóticos personajes (vikingo, indio y veneciano) que le describan los tesoros y bellezas de sus lejanos paises.


Escena V: tras varios años de navegación, con el barco cargado de tesoros, una calma oceánica les impide el regreso; la tripulación de su barco decide tirar por la borda a Sadko para aplacar al Rey del Mar.


Escena VI: en un rico palacio en el fondo del mar se celebran las bodas de Volkhova y Sadko con la bendición del Rey, amenizado por la interpretación musical de Sadko, hasta que una antigua aparición detiene la fiesta.


Escena VII: Sadko despierta de su sueño a orillas del lago mientras Volkhova se va transformando en el río que une su ciudad al mar. Retomando a su familia y a sus camaradas, cantan todos el esplendor del vasto Mar.


(vídeos Barbebleuei)

Extractos musicales tomados de la interpretación, para el sello Decca, de los solistas, coro y orquesta del Teatro Maariinsky, bajo la dirección de Valery Gergiev. Grabación muy, muy recomendable...







domingo, 31 de enero de 2016

Cinco Cuerdas

El violonchelista - Paul Gauguin

No deja de resultar sorprendente la relativa escasez de literatura musical para un instrumento tan sensacional como el Violonchelo, reconocido por la calidez de sus agudos, la riqueza y plenitud de sus notas bajas, la variedad de sus modos expresivos o la enorme extensión e igualdad de su registro sonoro.

Una de las obras cimeras, si bien no la primera para el instrumento en solista, lleva la firma de Johann Sebastian Bach: las Seis Suites para Violonchelo Solo BWV 1007-1012. Olvidadas durante años, tras la muerte del compositor, es al gran Pau Casals a quien debemos su recuperación moderna y el ya consolidado puesto preponderante e incluso desafiante para cualquier intérprete de violonchelo; también para cualquier enamorado del sonido de dicho instrumento.

Se cree que fueron compuestas durante la estancia de nuestro maestro en la corte de Cöthen, con dos de los violonchelistas de la orquesta de dicha corte en mente: Bernard Linigke y Karl Ferdinand Abel. Y digo “se cree” pues no nos ha llegado manuscrito autógrafo de Bach.

Dichas Suites, como indica su nombre, son una sucesión de danzas en distintas expresividades, Gigue, Sarabande, Courante, Bourrée, Menuet, Alemande, Gavotte, … precedidas por un amplio Preludio. Es precisamente en dichos Preludios donde reside gran parte de las cualidades musicales más destacables y complejas de la escritura bachiana; también su gran profundidad. No siendo, en conjunto, una obra en exceso complicada para un ejecutante avezado, sí logra revisar gran parte de la sonoridad instrumental y repasar un amplio catálogo de modos expresivos.

Más sorprendente resulta conocer que la Sexta Suite BWV 1012 en Re Mayor, fue escrita para un instrumento de cinco cuerdas. Todavía hoy no se sabe si un Violonchelo Piccolo de cinco cuerdas, una Viola Pomposa, un Violonchelo normal con cuerda adicional, o cualquier otro engendro museístico perteneciente al destinatario de tan extraña composición. Su sonoridad, más aguda, aporta nuevo valor y variedad al conjunto de Suites, y su Preludio es un fascinante ejemplo señero de toda la Belleza del mundo: la de JS Bach y un Violonchelo Solo.

Una obra embriagadora, interpretada aquí por Paul Tortelier:

(vídeo Barbebleuei)

domingo, 24 de enero de 2016

¡Viva la Libertad!


El gran salto cualitativo que proporcionan los genios es que son capaces de superar y destrozar las normas establecidas y, sin perder su impronta originaria, trascender más allá del academicismo uniformador. Una cualidad que evoluciona al Arte y glorifica al autor, convirtiéndolo en elemento germinal de una nueva y sana descendencia, estableciendo sus propias reglas, listas también para su destrucción. La idea como motor, la voluntad como fuerza.

Un nombre señero en la creación y evolución musicales es Franz Joseph Haydn (1732-1809) en muchas y variadas formas y estilos. Una de las más reconocidas es el Cuarteto de Cuerda, por eso hoy quiero ofrecerles en disfrute uno de sus movimientos más libre y hermoso: Adagio-Fantasia del Cuarteto en mi bemol mayor op. 76 n. 6

Un movimiento en el cual la libertad absoluta llega al clasicismo vienés de la mano de la disciplina. Este segundo movimiento del Cuarteto esconde la tonalidad entre sus vertiginosos saltos de escalas y su miríada de modulaciones, a cada cual más libre e impactante.

Su único tema, de sabor melancólico y clasicista, fluctúa entre esta indefinición tonal, volviendo una y otra vez, en distintos atriles, casi a modo de rondó; siempre inaprensible, irreal, sutil, volátil, etéreo, intangible, … fantasioso, especialmente cuando en la segunda parte la escritura se hace más y más compacta.

“Una declaración de guerra a la noción de tonalidad principal” (Hans Keller). Los atonalistas del XX demostrarán el atavismo.

Una sublime delicia, fruto de la libertad del genio:

(vídeo Barbebleuei)
Aeolian String Quartet


domingo, 17 de enero de 2016

Arte Líquido: mi Bowie


Me he pasado décadas enteras revisando la discografía casi completa de David Robert Jones, alias David Bowie (1947-2016), para intentar descifrar sus cualidades y calidades musicales, y en ellas encontrar la causa de su enorme éxito, de público y crítica, especialmente durante los años setenta y ochenta. Ahora, con motivo de su inesperado fallecimiento, lo he vuelto a hacer. De nuevo en vano.

Desde su legendario “The Rise and Fall of Zyggy Stardust and the Spiders from Mars” (1972) -posiblemente su mejor álbum, aunque para nada redondo- hasta sus coqueteos con la electrónica, el afro-funk, la dance-music, el rock duro (con Tin Machine), e incluso el jazz, siempre he sentido la misma sensación de superficialidad, de elegante superficialidad -no voy a negar la elegancia de su físico o de su armario-

En mi opinión Bowie fue un limitado compositor, y mediocre vocalista, básicamente de pop, extraordinariamente bien adornado, unas veces con celofán y baratijas de pedrería, en otras, con armiño, sedas y piedras preciosas. Para ello contó con luminarias del mundo musical como Brian Eno, Robert Fripp o el productor Tony Visconti, por nombrar solo algunos.

Su reconocida capacidad de adaptación, que le valió el sobrenombre de camaleón, le sirvió para cabalgar modas, unas veces como catalizador y otras subiendo a la montura en pleno galope. De sus comienzos como rockero de melodía pop, envuelto en las gasas del Glam-Rock -algo así como la movida madrileña, con más glamour pero la misma insuficiencia musical- pasó a la famosa trilogía berlinesa ("Low", "Heroes", "Lodger") en plena fiebre alemana de música atmosférica, con álbumes que más que eclécticos parecían despachados por diversos autores. Tras variados devaneos, terminó en un estilo inclasificable, puesto en valor por su propio nombre, para ir diluyendo su carrera en medio de una nebulosa, más allá de Marte, que tuvo la culminación en su reciente lanzamiento coincidiendo con su desaparición física: el álbum "Blackstar" (2016)

Pero donde destacó Bowie fue en la imagen, física y mediática. Artista plástico, de fondo y de postureo. Genio de la autopromoción. La envoltura atractiva, novedosa, siempre obligadamente moderna, que supo dar a un arte menor, fue sin duda el motivo de su éxito y de su nombre. Lideró cambios generacionales sobre el escenario; también nuevas tendencias expresivas sin quedarse nunca atrapado en ellas, pues muchas de ellas eran efímeras, para finalmente llevarle desde el mítico Olimpo hasta las recientes preguntas en las redes sociales: Who is David Bowie?

Maestro de un Arte líquido, parodiando al sociólogo Zygmunt Bauman y su concepto de la sociedad moderna; de lo efímero, de lo insustancial, de lo informal. Músico sobrevalorado.

Posiblemente su mejor canción: “Starman”

(vídeo Clara0815007)



domingo, 10 de enero de 2016

Mi Boulez


Je t’apporte l’enfant d’une nuit d’Idumée !
Noire, à l’aile saignante et pâle, déplumée,
Par le verre brûlé d’aromates et d’or,
Par les carreaux glacés, hélas ! mornes encor
L’aurore se jeta sur la lampe angélique,
Palmes ! et quand elle a montré cette relique
A ce père essayant un sourire ennemi,
La solitude bleue et stérile a frémi.
Ô la berceuse, avec ta fille et l’innocence
De vos pieds froids, accueille une horrible naissance
Et ta voix rappelant viole et clavecin,
Avec le doigt fané presseras-tu le sein
Par qui coule en blancheur sibylline la femme
Pour des lèvres que l’air du vierge azur affame ?

S. Mallarmé -Don du poéme

Tal vez no había otro modo de sobrevivir tras el Apocalipsis moral de la Segunda Gran Guerra, pero nunca he aceptado la intransigencia, el dogmatismo, el fanatismo, la violencia transgresora de Pierre Boulez y su concepción de las Vanguardias. Aquel que acusó a Cage de excesiva teatralidad, tal vez sucumbió, como compositor, en el mismo altar.

Sin duda el más despiadado de la arrogante Escuela de Darmstadt, no tuvo empacho en asesinar a sus propios padres musicales, Messiaen y Schönberg, para finalmente, con la edad, reconocer un exceso de intransigencia para con muchos de sus colegas. Acto que le honra. Llevado por una fe mesiánica en el Serialismo Integral tuvo el mérito de explorar una vía creativa, que pasados los años y las coyunturas, no parece dar mucho más de sí. Como si los antaño modernos se nos hayan vuelto viejos. 
“Pli selon Pli” (1957-62): primera parte “Don” sobre el poema "Don du poème" de S. Mallarmé:

(vídeo Ensemble Intercontemporain)

Ahora, recién desaparecido, no quiero alabar una obra y una forma que jamás me atrajeron, salvo como ejercicio intelectual necesario. Hay que ser consecuente. Prestigio y reconocimiento que sí quiero compartir, en grado sumo, con su faceta de Director de orquesta, donde sus lecturas de Debussy, Stranvinski (el denostado), Mahler o su cerebral Wagner, son referencia indiscutible en mi catálogo de oyente. 
Escena de Pelleas et Mellisande de C. Debussy:

(vídeo TheOPERAphile)

Digna de reconocimiento es también su labor como gestor en la Opera Bastille y la Cité de la Musique, y creador de conjuntos de interpretación de músicas contemporáneas como son el Ensemble InterContemporain y el IRCAM de París, laboratorio caleidoscópico de mil y una investigaciones musicales. Más encomiable todavía fue su apoyo a la difusión de obras minoritarias, con la programación y encargos a autores vanguardistas, bien seleccionados. “Dupree's Paradise” de F. Zappa en interpretación del Ensemble Intercontemporain bajo su dirección:

(vídeo Naoyoshi K-Spectacularsurf)

Con sus enormes luces y sombras, un personaje imprescindible.


domingo, 3 de enero de 2016

La Palabra más Hermosa


Cuesta un mundo despedirse
de quien has formado parte.
Dolor aceptar no volver a ver
la sonrisa confortante.
Un horror dejar sin respuesta
la llamada más hermosa:
¡Mamá!

Lacerante el sentimiento
del puro Amor ausente.
Insufrible la evocación de
los recuerdos más ingenuos.
Absoluta la necesidad
de compañía, de besos de
¡Mamá!

¿Podrá subsistir el poeta sin madre?
No, Ella no me dejará:
¡Es Mamá!

Arturo R. Camba - La palabra más hermosa©2016

Concepción Camba Cerreda "Mamá" (1927-2015) DEP

Para Ti, una de las músicas de duelo más bellas jamás escritas: el sublime Lacrimosa del Requiem en re menor KV 626 del divino WA Mozart. Justo en ese cruel pasaje en el cual se detiene la escritura de este "momento estelar de la humanidad":

(vídeo Barbebleuei)

Collegium Vocale Gent
Orchestre des Champs Elysées
Philippe Herreweghe

domingo, 27 de diciembre de 2015

Navidad (2015)


Desde hace mucho tiempo tengo dos imprescindibles para los festejos navideños, diferentes pero sensoriales ambos, sin los cuales no siento que haya llegado esta curiosa época anual.

El primero es el turrón: ese estacional y empalagoso vestigio de repostería árabe. No soy yo muy aficionado a los placeres dulces del paladar, pero unos trocitos de turrón me sumergen en las fiestas del solsticio. Preferiblemente turrones clásicos, ya saben, Alicante con almendra en gruesas porciones y textura dura, o Jijona, con almendra molida y sosiego para las muelas.

El otro es un placer musical: el Oratorio de Navidad BWV248 de JS Bach. Desarrollado en sus seis Cantatas para diferentes días, me acompaña a lo largo de todas las festividades como una toma de conciencia continua y una serenidad emotiva como solo el gran Bach consigue transmitirme.

Hoy domingo, inmerso en plena vorágine de celebraciones, coincide con la tercera jornada navideña; en aquella época la Navidad se celebraba durante tres días consecutivos; todo un amor al Arte.

La Cantata “Herrscher des Himmels, erhöre das Lallen” (Rey del Cielo, escucha nuestras indignas plegarias), para el tercer día, se abre con un movimiento coral concertante, en el Coro, que en forma da capo sirve también para cerrar la obra.

(vídeo protestant7)

El aria para alto “Schliesse, mein Herze, die selige Wunder” (Guarda, corazón mío, este dulce milagro) se cree que es de las escasas partes del Oratorio que fueron compuestas expresamente para él, y su fervoroso canto dejó huella de un inmenso esfuerzo en las múltiples correcciones del autógrafo:

(vídeo Christopher Case)

domingo, 20 de diciembre de 2015

Ópera, microtonal


En el ámbito musical las técnicas microtonales utilizan una subdivisión más amplia de la escala de 12 semitonos iguales, habitualmente usada en la música occidental. No se trata de ningún descubrimiento más o menos moderno, sino más bien una apertura de miras hacia tradiciones antiguas, especialmente de Oriente: músicas de la Grecia clásica, músicas de la India, música árabe, e incluso, más cercano, cierto folclore popular del sudeste de Europa: Chequia, Eslovaquia, Hungría, Rumanía …

Una de las técnicas microtonales más usadas, especialmente en el siglo XX, ha sido la denominada Cuarto de Tono: la división de la escala en 24 cuartos de tono, para lo cual algunos compositores llegaron a diseñar instrumentos especialmente preparados para esa mayor capacidad sonora. Destacable y llamativo resulta el piano de cuartos de tono diseñado por GA. Behrens (1892) con doble teclado, cuya fotografía adjunto.


Sin duda la técnica microtonal proporciona una mayor riqueza sónica, una mayor expresividad, y si me lo permiten, diría que un aire exótico y voluptuoso que sopla desde Oriente.

Alois Hába (Vizovice 1893 - Praga 1973) fue uno de los grandes defensores y maestro de dicha técnica musical, influenciado sin duda por el folclore popular de su Moldavia natal. Hába estudió con F. Schreker en Viena y fue asiduo al entorno de A. Schönberg, trabajando especialmente los Cuartos de Tono y los Sextos de Tono, llegando a dirigir un departamento microtonal en el Conservatorio de Praga.

Una de sus obras cuartotonales más ambiciosa y celebrada es su ópera Matka (Madre) op35. Estrenada en Munich en 1931 gozó del favor de la crítica durante un tiempo que se nos antoja ahora breve y convulso. A un libreto escrito por el propio compositor sobre una historia campesina de abnegación y sacrificio, con una mujer-madre como motor vital, Hába añade una música evocadora e intensa, popular pero lujosa, muy expresiva pero acogedora; a la vez personal y atractiva.

Dividida en diez Escenas, desde la muerte de la primera mujer del granjero Kren hasta el desarrollo vital de su nueva vida con su segunda esposa, Marusa. Escuchemos un pasaje coral de la Primera Escena "Que Dios te conforte, vecino", y la Marcha Fúnebre durante el duelo inicial de la historia:


(vídeo Barbebleuei) 

(vídeo Barbebleuei)

Y el lamento de Marusa "Otro día se ha ido", perteneciente a la Octava Escena:


(vídeo Barbebleuei)

Vlasta Urbanova
Oldrich Spisar
Orquesta y Coro del Teatro Nacional Praga
Jiri Jirous

domingo, 13 de diciembre de 2015

Nocturnos

fotografía: Crs

Poeta
¿qué es la noche?
dicen que es oscuridad y
frenesí; pobres miserias.

La noche es una opresión:
el peso del cuerpo amado
reuniendo los párpados,
al volverse blanca
la Noche
cuando se rompe la luna
sobre la cama de Amor.

Morirse entre brumas
para renacer matando
esa Luna,
con un sonido lejano
que se hace próximo,
olvidando el mundo,
con la atronadora presencia
del golpe de las teclas,
negras y blancas,
de la Pires jugando,
sutil maravilla,
un Nocturno de Chopin.

Un opus póstumo
para que la noche sea
más Noche,
y tu boca, su perfume…

Arturo R. Camba -  Nocturno©


... y ahora escuchemos el maravilloso Nocturno en do sostenido menor, opus póstumo de F. Chopin, en la interpretación de Maria Joao Pires:

(vídeo Thewisemonkey9)

domingo, 6 de diciembre de 2015

St. James Infirmary (Blues)


Existen canciones, pasajes melódicos, que se instalan en tu vida tras innumerables escuchas, convirtiéndose en banda sonora de tu propia historia personal. Hoy les quiero hablar de una de ellas, con respecto a mi persona.

Se trata de uno de los temas más versionados del Blues y del Jazz: “St. James Infirmary Blues”. Un tema cuya triste y otoñal melodía proviene de un clásico del Folk inglés del siglo XVIII conocido como “The Unfortunate Rake”, basado en los padecimientos de un joven afecto de enfermedad venérea, sífilis concretamente. La letra ha sufrido diversas modificaciones a lo largo del tiempo y del entorno cultural, pero parece que basa su ubicación en la Enfermería del St. James Workhouse del Soho londinense.

Fue el jazzman Louis Armstrong quien dejó grabada una de las primeras y más influyentes versiones, en 1928:

(vídeo oyeah81)

Duke Ellington o Cab Calloway firmarían importantes interpretaciones dentro del mundo del Jazz. Pero es del género del Rhythm&Blues de donde provienen dos de las versiones que más me han atraído, sin contabilizar la siempre brillante lectura que nos ha dejado el recientemente fallecido Allen Toussaint.

La primera, a cargo del grupo británico The Animals, quienes en su álbum “Every One of Us” (1968) nos ofrecieron una recreación muy personal y atractiva, en la voz de su nunca bien valorado líder, Eric Burdon:

(vídeo JulianThomePictures)

Otra, a cargo del gran Van Morrison, en su álbum “What's Wrong With This Picture?” (2003), con todo el saber y el sabor acumulados en su larga carrera entre el Blues y el Jazz, pasando por el Soul:

(vídeo Marco Buccino)