miércoles, 23 de abril de 2008

Monteverdi sacro

Vespro della Beata Vergine es obra coetánea de L’Orfeo. Si ésta representa la primera ópera digna de tal nombre, la primera es un monumento de la música sacra de todos los tiempos. Esta obra colosal fue compuesta todavía en la corte de los Gonzaga de Mantua, sus patronos, aunque con los fastos venecianos en mente y una cierta mirada a Oriente. Producción que sirvió para unas oposiciones, primeramente para el puesto de Maestro de Capilla en Roma, unida a una Misa al modo antiguo, y dedicada al papa Pablo V. Luego para el mismo puesto en San Marcos de Venecia, interpretada, se cree, durante el proceso de selección de candidatos para dicho cargo, bien en la propia Basílica o bien en San Giorgio Maggiore al otro lado del Bacino.

Buen gusto y conocimiento debían adornar a los jueces de tal selección cuando escogieron al maestro cremonés para tan alto honor.

Las Vísperas es una grandiosa obra donde se conjuga y aúna el stile antico y el moderno, la polifonía eclesiástica y la monodia virtuosa dramático secular. Frescura estilística, fluidez rítmica, imaginativo uso del coral, simplicidad armónica, cromatismo inesperado, uso efectivo de la técnica del coro dividido (spezzati) del gran Giovanni Gabrieli.
Comienza con Domine ad adjuvandum, una invocación al modo de Orfeo con fanfarrias, como un prólogo, siguen cinco Salmos y un Himno, intercalando Canzone (Solo concerti) al más puro estilo madrigalístico profano: Nigra sum, Pulchra es, Audi coelum, para terminar con un extraordinario Magnificat a siete voces.

Presento en primer lugar el precioso y lírico madrigal reconvertido a sacro, Pulchra es, para dos sopranos, pieza virtuosa y lírica, ya barroca:
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Académie Baroque Européenne D'Ambronay. Gabriel Garrido
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Ahora el espectacular y sobrenatural motete Duo Seraphim clamabant, con su juego de ecos y el uso del "Quilisma" (técnica vocal a modo de staccato consistente en la repetición muy rápida de una misma nota por emisión gutural); un estilo florido para tres tenores:


Académie Baroque Européenne D'Ambronay. Gabriel Garrido
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La misma pieza en el bellísimo interior de la Basílica de San Marcos, su destino:

English Baroque Soloists. John Elliot Gardiner

6 comentarios:

pilar dijo...

He visitado en tres ocasiones la Basílica de San Marcos, petada siempre de giris (yo una de ellos claro). Esta visita que nos has propuesto ha sido otra cosa... como siempre un placer...

Barbebleue dijo...

Pilar, yo he estado seis veces y todavía no me ha saturado. Si no quieres turistas, hay un truquillo...

ximo dijo...

who madruga, God helps you.

A las 9 de la mañana San Marcos está vacía.
No sé si ese es el truquillo de Barbebleue, pero os aseguro que funciona, por poco rato, pero funciona.

Barbebleue dijo...

Misa de nueve de la mañana. Entrada libre, aguantas el oficio admirando el entorno desde tu asiento, y te quedas tras la bendición. TODA PARA TÍ!!!

ximo dijo...

BINGO!

pilar dijo...

pero que chicos mas listos ...lastima de lo dormilona que soy, pero si tengo una nueva oportunidad fijo que me voy con el despertador. Besos por el consejo