viernes, 8 de enero de 2010

Robert Fripp (VI): Larks’ Tongues in Aspic (King Crimson)

Este álbum supone el inicio de la tercera generación de la mítica banda británica; una de las más ricas de su larga existencia, así como la apertura a nuevos conceptos musicales que anclarían definitivamente su estilo musical más genuino, cuya influencia llega hasta el presente. El KC más puro y personal, único.
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Tras el sensacional "Islands" (1971) y su posterior gira norteamericana se produjo la desbandada (nunca mejor dicho) poniendo punto final a la segunda estirpe de los Crimson, tras numerosas turbulencias musicales y personales. Fripp no tardaría, apenas unos meses, en reclutar nuevos integrantes; por esa época se daban literalmente tortas en la escena británica por integrarse en el grupo. Los nuevos músicos fueron:
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David Cross, violín, viola, teclados: sólido músico de formación y experiencia clásicas que rápidamente se adaptó al mundo eléctrico amplificado.
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John Wetton, bajo y voz: un valor seguro en sus cometidos, que ya estuvo a punto de integrarse en la anterior formación.
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Bill Bruford, batería: procedente de los exitosos Yes, no dudó en dejarlos ante la llamada de Fripp; todavía permanece hoy.
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Jamie Muir, percusión: un fenómeno procedente del free-jazz británico, músico riquísimo en ideas.
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Y un nuevo letrista, externo al grupo: Richard Palmer-James
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Tras algunos ensayos y los primeros conciertos públicos durante 1972, para perfilar los nuevos estilos y composiciones, en 1973 grabaron la primera pieza de la Trilogía que dejarían para la historia: el demoledor “Larks’ Tongues in Aspic”
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El grupo estaba más conjuntado y unido que nunca:
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. La composición era compartida entre varios miembros (Cross, Wetton, Muir, Fripp) olvidando las ampulosidades iniciales y las veleidades jazzísticas.
. Predominaban los temas instrumentales de largo desarrollo y amplia participación solista, llegando hasta los umbrales del heavy-metal (diría que haciéndolos trizas)
. Se incrementaba el gusto por la improvisación y la experimentación sonoras (jams)
. Y siempre manteniendo el concepto básico del Rey Carmesí: energía, eclecticismo, intensidad.
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En el interior de una preciosa portada, sin letra alguna, de Tantra Designs, se incluían los temas siguientes:
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- Larks’ Tongues in Aspic part one: monumental tema instrumental, rico en percusiones de Muir y en metálicas partes de guitarra, que nos exponen sin tapujos la nueva línea emprendida.

- Book of Saturday: típico lento crimsoniano, lírico, de regusto melancólico, que comienza entre la suave línea de bajo y los acordes de guitarra de Fripp, envolviendo a la voz de Wetton en la sencilla melodía, que se repite entre los solos de violín y guitarra.
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Cargado por histria.
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- Exiles: representa el nexo con el pasado; tras una introducción de sonidos oscuros, el melotrón nos lleva a la luz con la entrada resplandeciente de todo el grupo en la acústica de Fripp. Cross presenta el tema melódico para dar paso a la voz de Wetton. Tras el dulce solo de guitarra eléctrica de Fripp el tema finaliza en un crescendo marca de la casa:
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Cargado por histria.
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- Easy Money: potente línea rítmica ribeteada de acerados riffs de Fripp y amplia panoplia percutiva.

- The Talking Drum: oscuro y rico instrumental firmado por todo el grupo, de evolución ascendente y variados lucimientos instrumentales, entre la amenazante guitarra y la lúgubre viola.

- Larks’ Tongues in Aspic part two: potentísimo instrumental con el riff de guitarra más terrorífico, abrasivo y feroz de la historia del rock, sobre una base rítmica muy marcada, y amplia variedad de dinámicas: desde los interludios calmos a las agresivos alaridos. Uno de los temas que más asentarían el devenir estilístico de la banda, en sus sucesivos desarrollos. (Como curiosidad señalaría que ciertas secciones del tema fueron plagiadas en la banda sonora del bodrio de softcore de los setenta, Emmanuelle). Precaución para los oídos delicados:
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Video de LOCOINSANE1

8 comentarios:

Allau dijo...

¡Qué recuerdos! Creo que la presentación de este disco en Granollers fue uno de mis primeros conciertos de rock.

Titus dijo...

Grandes, grandísimos. Larks' Tongues in Aspic part two ya suena a Red, que es el principio de KC tal y como los conocemos hoy.

pilar dijo...

pues mira, he pasado un rato muy agradable escuchando a estos señores, y recordando las anteriores entrada que hiciste, es que, además, los Reyes me han dejado unos "cascos" de alucinar, y esta música parece otra...

Barbebleue dijo...

Allau, eso debió de ser una buena avalancha...

Efectivamente, Titus, los actuales KC nacen aquí y cristalizan en el apoteósico "Red". Llegaremos a él...

Pilar: cuando se juntan tantos reyes, rojos, blancos y negros, siempre se alucina...

Andelinho dijo...

Siempre me sorprendió, aunque sea muy comprensible, la manera que tienen de caer en originalidad y calidad los grupos desde su debut hacia adelante. No se puede decir que sea este el caso, ya que la calidad en los trabajos del King Crimson hasta la 3ª formación es intachable. Más bien es el mérito de cómo un primer trabajo puede ser tan brutalmente brillante y marcar el antes y después en el desarrollo de la historia de la música; como es "In the court" a la primera formación o "Larks' tongues" a la tercera.
Pero sí que es cierto que pienso que "In the Court of the Crimson King" y "Larks Tongues in Aspic" tienen una identidad más cerrada y única que el resto de trabajos de las sagas, sin desmerecer su calidad.

La trilogía Book of Saturday, Exiles, Easy Money siempre me sobrecogió, son para mí 3 episodios: la melodía, la sinfonía, y la dureza. Y la voz de John Wetton le da una atmósfera especial al conjunto.
No tengo palabras para expresar la experiencia que este disco supuso para mí. En estos casos, siempre me valgo de una palabra que inglesa que no entiendo cómo no tiene equivalente castellano: Mindblowing.

No pude evitar comentar el enlace, es un impulso compartir los sentimientos que la música produce y casi nunca se logra por no encontrar un foro adecuado. Espero que no te importe, un saludo

Barbebleue dijo...

Claro que me importa, Andelinho, pero en sentido positivo. Esa es precisamente la razón de ser de este Castillo: "compartir los sentimientos que la música produce"
Un saludo.

Javi dijo...

Gran trabajo. Qué maravilla los vídeos. Como ofrecéis embed, me los he llevado a mi blog de homenaje a King Crimson. No dejo enlaces para no molestar, a mí no me suelen gustar en los comentarios en mis blogs.
Un saludo.
Javi.

Barbebleue dijo...

Saludos, Javi.
El Castillo está abierto para dejar y para llevar...