domingo, 1 de junio de 2014

"Il Straccioncino"


                      
                                                  paisaje - Giuseppe Valentini


Algo similar a "El Bohemio", así fue conocido por su carácter excéntrico, variado y talentoso Giuseppe Valentini (1681-1753) poeta, pintor y músico (violinista y compositor) originario de Florencia. Su carrera se desarrolló en Roma, como discípulo musical de G. Bononcini y bajo el patronazgo del príncipe Ruspoli y de los cardenales Ottoboni y Pamphili.

Contemporáneo, y sucesor, de Corelli, olvidado bajo su peso, Valentini destaca por la originalidad de su música; una manera de alejarse del yugo corelliano, y de afirmar su propia personalidad. 

“Si pensáis que mi música no respeta las reglas, pensad que la he escrito para proporcionar deleite a todos aquellos que no quieren ser confinados en límites estrictos” GV

Y es bien cierto que consigue el éxito, no sólo en Roma: durante el segundo decenio del siglo XVIII su fama y publicaciones llegan a gran parte de Europa, rivalizando con el propio Corelli. Pero su destino fue desaparecer con demasiada rapidez de los atriles. Buen momento para recuperar su obra.

De sus afamados Concerti Grossi op 7, sin duda el Número 11 en la menor “A quattro violini” es su obra maestra: un inspirado y virtuoso diálogo, en ocasiones fugado, de los cuatro solistas, en siete movimientos, en la siempre excelente interpretación del Ensemble 415:


(vídeo egmdokttor)

2 comentarios:

Josefina dijo...

Extraños por preciosos los diálogos de los violines, con los encuentros y desencuentros, reflejos de la misma vida que nos alienta en una expansión fuera de los límites establecidos que pueden malear esa esencia de libertad con la que intentamos vislumbrar y sentir destellos de felicidad, alguna vez.

Barbebleue dijo...

La vida es un puro diálogo, aunque no siempre tan bello como el de los violines.
Un beso, Josefina.