martes, 1 de septiembre de 2009

Álbumes de una vida (10): La Sexta de Tchaikovsky por Mravinsky

La música, como promesa eterna de felicidad, antes que oída y escuchada, debe ser habitada (Eugenio Trías) Tal cual escribía el poeta, Rilke, la composición musical tiene que erigir un templo en el oído. Y esa vivencia, asombrosa como una aventura, la puedo relatar en primera persona. Sucedió con esta grabación, la cual supuso mi entrada en la denominada música clásica o culta. Y ocurrió en tiempos de una adolescencia en blanco y negro, ahíta de amores platónicos, donde latía ya la curiosidad por nuevas formas musicales. Había recibido el soplo de Tchaikovsky como creador ideal para iniciarse en el mundo sinfónico. Casualmente, el fatum, cayó en mis manos esta inmensa lectura de la Patética del ruso, y ya no hubo más: me habitó. A pesar de las muchas prevenciones ante la fama de almibarado y cursi (no hay obras frías sino malos directores), tras sucesivas escuchas, ávidas, voraces, impetuosas, se abrió ante mí un descomunal nuevo mundo: un grandioso templo.
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San Petersburgo, 16 de octubre de 1893: Piotr Ilytch Tchaikovsky estrena su última sinfonía op.74 N.6 ‘Patética’ compuesta con gran rapidez durante ese mismo año. Dejó escrito que de todas sus obras era la que más le satisfacía, y hoy se viene a considerar como una despedida y un testamento musical: un Réquiem para sí mismo. En ella reúne su hiper-romántica belleza melódica, tan criticada en ocasiones, con la desaforada pulsión vital de su más intensa inspiración, y la ondulación sufriente del inconformista (patetismo). Al final, cede y liquida su existencia. El más ecléctico y menos nacionalista de los compositores románticos rusos, dejaba su alma y sus raíces al descubierto.
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Yevgeny Mravinsky, natural de San Petersburgo, dejó grabada en 1956 la lectura ideal de esta partitura. Director de la denominada por entonces Orquesta Filarmónica de Leningrado (el antiguo Coro Musical Imperial) acertó a cincelar estas páginas de triunfo y tragedia, con todo el fuego y el hielo del alma eslava. Por medio de la electricidad del corazón y el orgullo de la mente, y a modo de sublime Mago, logró quintaesenciar el Romanticismo ruso, sirviéndose de una orquesta salvaje, desaforada, un tanto rústica en su cuerda (deo gratias) y un color natural y fulgurante en sus metales y maderas: su lenguaje.
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1. Adagio – Allegro non troppo: el primer movimiento define toda la obra en su lucha entre resignación, tristeza y explosiva angustia. Comienza en adagio en el fagot que introduce el lúgubre tema que, tras pasar por las maderas altas, fertiliza el allegro con su semen de profunda melancolía. El contraste aparece con el segundo tema: una sentimental y arrebatadora melodía romántica que circula por las diversas voces orquestales y que esconde la resignación en su diminuendo. En el desarrollo se libra la batalla orquestal hasta la fanfarria de los trombones, presentando el coral ortodoxo Que repose entre los santos’ el cual será recogido en el movimiento final. Tras la dulcificación de los clarinetes termina el movimiento en una grave frase circundada por los obsesivos pizzicati de la cuerda. Pasmo y admiración, escuchemos:
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Adagio-Allegro non troppo 1/2


Adagio-Allegro non troppo 2/2

2. Allegro con grazia: Tchaikovsky distiende el ambiente con un noble y asimétrico vals, etéreo y elegante pero preñado en su parte central con las inquietudes del primer movimiento, en una pieza de sabor agridulce.
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3. Allegro molto vivace: una marcha sin contrastes, vital, con todo el empuje y evolución de una orquesta en movimiento, en mezclas progresivas y contrincantes de cuerdas y vientos. Una joya en la dirección, y un monumento orquestal a la altura de la ‘Gran Puerta de Kiev’.
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4. Adagio lamentoso: la sinfonía termina en un adagio de entrega, de final presentido y aceptado. Un lamento que se inicia en los violines y se expande de manera religiosa, retomando el coral ortodoxo inicial, agonizando en paz y serenidad en las cuerdas graves.
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Esta queridísima pieza sinfónica viene a adornar y realzar, en este día especial, el Segundo Aniversario de este Castillo en el Aire, en el Sonido, en la Música.
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Un abrazo para todos los visitantes, fijos e interinos, y una dedicatoria especial para mi querida Pilar fp recién llegada de tan nobles y bellas tierras.
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Aquí queda la Sinfonía Patética completa, Tchaikovsky/Mravinsky

14 comentarios:

pilar dijo...

si, recién llegada de San Petersburgo, del espectacular templo de Nuestra Señora de Kazán, donde se organizaron las exequias fúnebres de Chaikovski, y de la anchurosa Perspectiva Nevski, por donde una multitud acongojada (por muchos motivos), acompañó su prematuro cadáver.

Extraordinarios y fascinantes los rusos...

También tú Castillo, tras cuyas puertas encuentro siempre una maravilla que leer y escuchar.
Millones de gracias y enhorabuena Sr. del Castillo.

Miss Golightly dijo...

Acostumbrada al vivir deprisa, cuesta encontrar un lugar en el que querer quedarse indefinidamente sin que aparezca la temida sensación de tedio. Pero cuando aparecen, es como una bendición.

Que los siguientes doce meses sigan repletos de buena música acompañada siempre por sus trabajadas notas. Y a ver qué nos tiene preparado el Auditorio de Galicia para esta temporada..

Feliz aniversario!

Josefina dijo...

!Feliz aniversario! Y gracias por haber hecho posible, a muchos de nosotros, que reposamos felizmente en tu castillo casi a diario, que la música con la que nos obsequias encuentre un habitat en la profundidad de nuestro ser...

Titus dijo...

Feliz aniversario y gracias por los enlaces.

Siempre me ha chocado la excesiva crítica a Chaikovski considerándolo almibarado y cursi, como bien dices, cuando hay otros autores mucho más almibarados y mucho más cursis que suelen recibir elogios unánimes. Kundera echa pestes sobre Chaikovski y Rachmaninoff en "El arte de la novela". Siempre me ha parecido un gran atrevimiento hablar así de estos grandes músicos, sobre todo de Chaikovski, cuando el propio Kundera es en lo suyo, la literatura, una medianía agigantada por la crítica intelectualoide. Aunque claro, luego uno lee por ahí críticas aún más tajantes por parte de personajillos cuya talla es aun menor que la de Kundera (no hay más que darse una vuelta por cualquier foro) y lo entiende todo.

Barbebleue dijo...

Pilar, fascinantes y lejanos. Recuerdo que el sistema educativo de la dictadura los presentaba como pueblos bárbaros, cuando no obviaba directamente su cultura.
Gracias, Pilar (iba a decir del Castillo, pero igual te molesta);-)

Bienvenida Miss, para atracción bendita, tu manzana. Alguna buena excusa habrá para una escapadita al Auditorio.

Josefina, ese habitat que sea compartido pues es más plancentero. Gracias por disfrutar del castillo.

Tienes mucha razón, Titus. Pero es cierto también que ha padecido de interpretaciones cursis y almibaradas. Su melodismo se presta a esa equivocada lectura, olvidando la feroz pasión que le da vida.

pilar dijo...

no me molesta,todo lo contrario, que digo yo, que a estas alturas no me confundirán con la ex-ministra

Joaquim dijo...

Hola Barbebleue.
Ante todo FELICIDADES, aunque con demasiado retraso, por estos dos años de imprescindible y necesaria sensibilidad.
En los últimos tiempos no he comentado demasiado aunque te he visitado asiduatamente.
¡Qué versión de la sexta Barbe!. Gracias, por el regalo.
Por cierto, ¿Cuándo se cumplen años, no son las amistades las que regalan al homenajeado? No me vengas con que el regalo son nuestras visitas. En breve serás correspondido en las Tierras Lejanas.

Barbebleue dijo...

Gracias, querido Joaquim. Tú mejor que nadie sabes lo mucho que se disfruta regalando. Más aún cuando ofrecemos aquello que de alguna manera consideramos nuestro, como esta Patética por ejemplo.

Anderea dijo...

Soy, más que interina, transeúnte. Aún así, me atrevo a unirme a las felicitaciones, Barbebleue.

Mis felicitaciones por el cumpleaños y, sobre todo, por tu forma de hacer este blog difícil de olvidar.

Un abrazo.

Esdedesear dijo...

Cuando escribo este comentario han pasado ya varios días desde tu entrada, pero me gustaría que si algún día lo relees mis palabras también estén en esta celebración y en el recuerdo. Felicidades, para ti, para todos, y para mi.
Gracias por todo este tiempo que nos dedicas. Y gracias por elegir a Tchaikowsky y por tu entusiasmo al hablar de su música. Soy la más ignorante de tus seguidores pero me gusta muchísimo. Un abrazo.

Barbebleue dijo...

Siempre somos ignorantes en los sentimientos, o al menos deberíamos mantener esa ingenuidad de la primera vez. Gracias por tu seguimiento, Conchita.

Anderea dijo...

Gracias por dejar la sinfonía completa en Rapid Share.

Barbebleue dijo...

Gracias transeúnte Anderea, no te había visto el primer comentario. La Sinfonía sí es difícil de olvidar, ojalá la disfrutes tanto como yo...

Anderea dijo...

No te quepa duda.