viernes, 5 de septiembre de 2008

Belleza en la sencillez: Jim Croce (In memoriam)

















“I'll Have To Say I Love You In A Song”
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"Sé que es un poco tarde
Espero no haberte despertado
Pero lo que tengo que decirte no puede esperar
Sé que me comprenderás
Cada vez que traté de decírtelo
Las palabras me salieron equivocadas
Así que tendré que decir Te Quiero en un canción"
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Hermosas palabras de amor para quien es capaz de componer hermosas canciones de amor. Jim Croce, sí. Porque él era así: sencillo, directo, honesto y sensible. La suerte siempre le fue esquiva, tan sólo dos años de éxito, muchas penurias, y una tragedia en el mejor momento.
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James Joseph Croce (1943- 1973), nacido en Filadelfia, creció con la querencia y las dotes de cantautor, rodeado de música “country” y versioneando en colegios y universidades a grandes de la época como Gordon Lightfoot, Joan Baez, o Woody Guthrie. Muy poco para sobrevivir. Agarrado a los más humildes empleos intentó por dos veces el asalto a la fama, tanto en solitario “Facets“ (1966) como a dúo con su esposa “Jim and Ingrid Croce”(1969). Pero todo quedó en actuaciones de café y pequeñas colaboraciones de estudio.




Por fin en mayo de 1972 publica su primer disco serio “You don’t mess around with Jim”, y se abren las puertas del cielo. Llega el éxito, trabajo, giras y desahogo.







En enero de 1973 ve la luz su segundo larga duración “Life and Times”








Y en diciembre del mismo año “I got a name” , álbum póstumo pues en septiembre fallecía en un accidente de avioneta en medio de una exitosa gira por California. Luego la mitificación, la pena y el negocio: recopilatorios, inéditos, homenajes…




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"Operator"
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La atracción de su música reside en la sencillez y en su enorme capacidad melódica sobre un fondo siempre melancólico. Un intimismo lírico que percibimos como profundamente honesto y cercano, y nos sumerge de inmediato en sentimientos de recuerdo y nostalgia. Fácil y directo, como un resorte; tal vez no sublime pero eficaz.
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"Lover's cross"
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Arropa sus breves canciones con una voz muy personal y cálida; un acompañamiento de acústicas con su inseparable amigo y compañero Maury Muehleisen; armonías vocales; y unas pinceladas de cuerdas por aquí y por allá, a modo de envoltorio que añaden ternura a los temas más líricos.
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Este mes se cumplen treinta y cinco años de su desaparición, y bien merece el recuerdo. Fiel compañero de amores adolescentes.













"You don't mess around with Jim"










"It doesn't have to be that way"







"New York's not my home"








"Time in a bottle"

1 comentario:

pilar dijo...

No conocía a Jim Croce (para variar), me han gustado sus canciones, su música, su cara y su camisa de flores. Como siempre un placer entrar a tú Castillo