domingo, 9 de diciembre de 2012

Duelo por un Héroe



Decepcionado con el rumbo político de su admirado Bonaparte al hacerse coronar Emperador “¡ahora sólo obedecerá a su ambición…!” Beethoven sustituye el segundo movimiento de su Tercera Sinfonía “Heroica”op.55; la marcha triunfal deja lugar a una marcha fúnebre: el duelo por un héroe.

La Marcia Funebre: Adagio assai es la pieza más célebre de la primera gran sinfonía beethoveniana, el monumento que rompe las costuras del clasicismo orquestal.

Sobre un ritmo de marcha procesional se alternan un primer tema doloroso y amargo, con un segundo más dulce y libre que es sometido en todo momento a la tiranía andante de la marcha, no sin visitar, en su parte central, los placeres del desarrollo fugado en los segundos violines.

Hans von Bülow, el legendario director alemán, se ponía unos guantes negros para dirigir esta pieza ¿se puede ser más elocuente? Creo que no…

Mejor no añadir nada y escuchar el movimiento completo con la Filarmónica de Viena, dirigida por Erich Kleiber, otra leyenda:

(vídeo Barbebleuei)

sábado, 1 de diciembre de 2012

Mia Tiranna



Mia tiranna, o dio, pietà
Son ferito e prigioniero
Che d’Amor nel crudo impero
Tal mi fè la tua beltà.
...

No hay labor más grata, y casi inagotable, que la de invitar al Castillo a la ingente nómina de compositores del XVII; tantos y de tan alta calidad que la tarea se convierte en un descubrimiento continuo de tesoros semiocultos.

Pietro CESTI  (1623 - 1669) también conocido como Marc’Antonio debido a su nombre religioso, padre Antonio d’Arezzo, nació en esta preciosa localidad toscana. Su formación musical comienza en Roma, se cree que como discípulo de Abbatini y Carissimi. A partir de 1651 Cesti escalaría los más altos peldaños de un hombre de su oficio: estrenos operísticos en Venecia, maestro de capilla en Innsbrück, cantor de la capilla Sixtina en Roma, tenor y compositor en la Florencia de los Médici, vice-maestro de capilla en la corte imperial de Viena... En fin, en el panorama italiano, junto a Luigi Rossi y Giacomo Carissimi, lo más selecto de su época; “la luz y la gloria de la escena profana” o “miraccolo de la Música según Salvatore Rosa.

Entre 1662 y 1665, durante su segunda estancia en Innsbrück, además de obtener el título de Marqués, compuso una buena cantidad de Cantatas, Canzoni amorose, sobre textos de Sbarra y Apolloni, poetas de la corte.

Mia tiranna es un precioso ejemplo de su delicado arte que “sobresale en la expresión del ardor y la ternura, allí donde los sonidos explican los tiernos impulsos de un corazón que ama, donde el amante solitario languidece y recuerda, donde se describen delicadas ensoñaciones” (H. Kretzchmar). Una Canzona de contenida expresión dramática que nos muestra la suave vocalidad y el sutil cantabile de las melodías de Marc’Antonio Cesti, y que pasamos a escuchar en la interpretación del contratenor René Jacobs acompañado por un continuo de William Christie, clave; Jaap Ter Linden, violonchelo; Konrad Junghänel, tiorba.


(vídeo Barbebleuei)

domingo, 25 de noviembre de 2012

El Color del Sonido: el excitante piano de Scriabin 2


Aún siendo casi inclasificable el estilo y su evolución en Alexander Scriabin, intentamos sistematizar su obra en etapas e influencias.

Tras un primer período romántico chopiniano-lisztiano, en una segunda fase evolutiva podemos rastrear la descomunal influencia de Richard Wagner (la dinámica, el cromatismo, el misticismo) así como, no tan lejana a la anterior, la escuela impresionista francesa (con Claude Debussy a la cabeza) en la técnica de atmósfera irreal, hipnótica, ensoñadora, deconstuída...

La Sonata para piano n. 4 en Fa sostenido Mayor op.30 compuesta en 1903 es buen ejemplo de lo antedicho, con ese carácter de romanticismo decadente necesitado de nuevas vías expresivas, donde la tonalidad se va desvaneciendo. La más breve de sus Sonatas, está escrita en dos movimientos:

Andante sosegado pero expresivamente seductor, erótico para algunos críticos; un vuelo lírico que finaliza en el attacca al Prestissimo volando de impulso beethoveniano y que alcanza su culminación orgiástica en la restitución del tema del Andante.

Vivamos esas sensaciones de la mano de Vladimir Sofronitsky, gran intérprete de Scriabin:

(vídeo daredash2005)

domingo, 18 de noviembre de 2012

A Certain Sadness


Tratando de aligerar el Castillo, vamos levantando brumas y despejando ambientes, dejando en el aire un cierto sentido de Tristeza (Saudade) en atmósferas más diáfanas que surgen del ritmo más vital: el Latido.

En los años sesenta tenía lugar la exportación mundial, vía Estados Unidos, de un viejo arte musical que se hacía llamar nuevo, la Bossa Nova, reformulación intimista y culta de la Samba. A través de su exitosa fusión con el Jazz norteamericano llegaría crear uno de los pilares fundamentales del Jazz Latino. Nombres como AC Jobim, Vinicius de Moraes, Joao Gilberto... eran la punta de lanza de esta refinada estética musical.

La cantante Astrud Gilberto (1940) tras su colaboración neoyorquina, casi accidental, con el saxofonista Stan Getz, envolvía su voz plateada y directa con el celofán del rico y profundo organista de Recife Walter Wanderley (1932-1986) para editar en el prestigioso sello Verve “A Certain Smile – A Certain Sadness”  (1966) demostrando, de nuevo, que para el talento uno más uno pueden ser mucho más que dos.

Basado en el ritmo, contenido, imparable, vitalista, primario, sensual, Astrud y Walter nos enseñan la música como vida, en sentido estricto y  amplio.

Los que sepan, o se atrevan, ya están tardando en mover el esqueleto... con soave tristeza de fondo.

Goodbye Sadness (Tristeza) (Lobo-Niltinho-Gimbel)
(Rodri Go)

So Nice (Summer Samba) (Valle-Valle-Gimbel)
(vídeo RoundMidnightTV)

Astrud Gilberto, voz
Walter Wanderley, órgano, piano
José Marino, bajo
Claudio Slon, batería
Bobby Rosengarden, percusión
Joao Gilberto, guitarra

domingo, 11 de noviembre de 2012

Las Bacantes: de Eurípides a Henze



Como Orfeo, toco
en las cuerdas de la vida la muerte,
y ante la belleza de la tierra
y de tus ojos, que administran el cielo,
sólo sé decir cosas sombrías.

No olvides que también tú, de pronto,
aquella mañana, cuando tu lecho
todavía estaba húmedo de rocío y el clavel
dormía junto a tu corazón,
viste el río oscuro
pasar a tu lado.

La cuerda del silencio,
tensada sobre la ola de sangre,
puso manos en tu corazón sonante.
Transformado quedó tu rizo
en la cabellera de sombras de la noche,
los copos negros de las tinieblas
nevaron tu semblante.

Y mi lugar no está a tu lado.
Ahora nos lamentamos los dos.

Pero como Orfeo, sé
junto a las cuerdas de la muerte la vida,
y en mí reverbera el azulado
de tu ojo por siempre cerrado

-INGEBORG BACHMANN-  Sólo Cosas Sombrías

Nunca tan de actualidad ha estado la tragedia griega, la diaria y la Inmortal. En medio de la hecatombe de una civilización, no tan sólo económica, no resulta ocioso y sí muy coherente volver la vista hacia los orígenes, allí donde fue creado el pensamiento que aún podemos llamar moderno ¿por cuánto tiempo?

Sírvanos la reciente desaparición del gran compositor Hans Werner Henze (1926-2012) como sentida excusa para volver a Eurípides, el amigo de Sócrates, y a una de sus tragedias: Las Bacantes. La lucha entre la racionalidad (Penteo, rey de Tebas) y las pasiones (el dios Dionisio, ó Baco); pero no solo, sino también, el conflicto entre el autoritarismo y la libertad, la convivencia entre la norma y el sentimiento, el espíritu libertario y la degeneración dogmática, la intolerancia en el individuo y la histeria social, con moralidad de fondo, que nos lleva a preguntarnos con el maestro Henze “¿qué es la libertad? ¿qué significa la represión, la revuelta, la revolución? Eurípides es llevado hasta nuestro tiempo” y tanto, diría yo...

A partir del libreto escrito en inglés por WH Auden y C Kallman “The Bassarids” (1966) Henze recoge la tradición operística de Richard Strauss pasada por la mente de Alban Berg (algunos críticos apuntan al sinfonismo de Mahler) dando rienda suelta a una partitura luminosa y poderosa, lírica y dramática por igual, pura narrativa musical tan corrosiva y áspera como la poesía de su musa Ingeborg Bachmann, y servida con el eclecticismo del sabio “me parece más interesante y más generoso ser ecléctico que no serlo” . El estreno tuvo lugar en el Festival de Salzburgo 1966 en traducción al alemán, Die Bassariden.


Así el maestro, con orquestación lujuriosa, se mueve con soltura en los confines de la tonalidad para crear los claroscuros que tanto contribuyen a las tensiones dramáticas, el conflicto perenne, de la ópera; obra en un solo acto que está subdividida, a la manera sinfónica clásica, en cuatro movimientos que, basándose explícitamente en JSB, comienza en la forma Sonata y termina en un sensacional Passacaglia, tras haber recorrido el Scherzo-Trío y el Adagio-Fuga. Un viaje monumental, para que allí en medio de la histérica bacanal de las Bacantes (seguidoras humanas de Dionisio) la propia madre, Ágave, despedace al hijo, Penteo.

Escuchemos dos momentos gloriosos del sensacional cuarto movimiento:
Coro de Bacantes y percusión


(vídeo Barbebleuei)

El lírico lamento de Penteo:


(vídeo Barbebleuei)

RIAS Kammerchor
Berlin Radio Symphony Orchestra
Gerd Albrecht

domingo, 4 de noviembre de 2012

En el Generalife

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Federico García Lorca –Romance de la luna, luna-

Como bien dejó demostrado el poeta más hermoso, la poesía es la música de la literatura; pues bien, el Generalife es la música de los jardines. 

Adorable residencia veraniega de los sultanes nazaríes, un asombro que simboliza el jardín de oasis, el jardín umbrío, cerrado e íntimo que colma la verticalidad de los cipreses-columnas, y donde canta el agua, en los surtidores, en las fuentes, en las escaleras, en las albercas, ... dejando una etérea y vaga sensación de agradable tristeza. 
La recreación del Paraíso musulmán. 
El Jardín del Amor hecho Arte. El Arte hecho Amor.
La música de los jardines.

Un paraje donde es más fresco el aire, más pura el agua, y el Suspiro del Moro, más cercano y audible ¡pobre rey chico! 

Un lugar de quietud y placer, o en palabras del imprescindible Baudelaire: lujo, calma y voluptuosidad.

Esta evocación se hace música en la primera Impresión Sinfónica de Noches en los Jardines de España: I. En el Generalife, para orquesta y piano de Manuel de Falla. Un Nocturno con aires de misterio y luna, luna... mora.

Falla nos ofrenda una orquestación táctil, de textura y timbre impresionistas, que simula el frescor de la brisa veraniega en la ondulación del trémolo de la cuerda y las ráfagas del arpa, a la par que permite al piano gotear entre todos los matices del verde, aquí y allá; y saturado el oído, ponerse a fluir libremente para introducir el segundo tema que mana en unos metales in crescendo, reflejos de luz lunar, manteniendo siempre la unidad melódica, perfumada de azahar. Sublime

(video Barbebleuei)

domingo, 28 de octubre de 2012

Definitiva Personalidad


Adonde nos dirijamos bajo la tormenta de rosas,
las espinas iluminan la noche, y el trueno
de las hojas, antes tan silenciosas en los arbustos,
nos sigue ahora muy de cerca.
-Ingeborg Bachmann-

Para quien suscribe no es concebible un otoño sin nieblas ni oscuridad, sin setas ni castañas; sin la sonoridad sombría, el melodismo popular, y el complejo ritmo de la música de Johannes Brahms. Defectos que a uno le adornan...

El vigoroso engarce del cuarteto de cuerda y del piano refuerza la sensación de obra maestra que, tras su costosa metamorfosis, nos presenta en todo su esplendor lo que Konrad Wolf llama la Definitiva Personalidad de Brahms: romanticismo de juventud apuntalado por el más puro clasicismo y por un estimable espíritu de experimentación que llevaría a Schönberg a hablar de Brahms, el progresista.

El descomunal Quinteto para Piano y Cuerda en fa menor op.34 nació como Quinteto de Cuerda (dos violonchelos) para convertirse, ante la crítica negativa del violinista Joseph Joaquim, en una Sonata para dos Pianos op34b, la cual tampoco convenció a Clara Schumann, por su desaprovechada riqueza temática, y terminar en ese fenomenal hallazgo que es el conjunto cuerdas/piano, del cual diría el director Hermann Levi que era bello más allá de las palabras, una obra maestra de la música de cámara.

Fabulosa partitura de aroma schubertiano,  tanto por su increíble riqueza melódica basada en un despliegue temático apabullante -casi no hay freno en la aparición de nuevos temas, sin tiempo para su desarrollo- como también por una afectuosa paleta armónica por su propia configuración instrumental, y un cromatismo más allá del XIX.

1.Allegro non troppo: turbio, complejo, enérgico, trágico y lírico a la par, el movimiento arranca en un conocido y adictivo tema principal que va abriendo paso a una complejidad rítmica y múltiples líneas musicales que cobran vida mientras saltan de atril en atril.

2. Andante, un poco Adagio: límpido, tierno, ambiguo y otoñal al albur de la ondulante gracia schubertiana del piano

3. Scherzo. Allegro: electrizante, sincopado, desasosegante scherzo que solo amaina en el fugato que introduce el Trío central.

(vídeo ArRubMusic)

4. Finale: tripartito, disonante, vasto y opulento
            . Poco sostenuto: introducción en ascenso cromático
            . Allegro non troppo: desparrame temático de sentimiento inestable.
            . Presto non troppo: amplio y robusto canto de dramatismo creciente.

(vídeo ArRubMusic)

Athur Rubinsteirn y el Guarneri Quartet dan vida a la partitura.

Una personalidad, Brahms, como la copa de un pino, con raíces de Mozart y tronco de Beethoven, que asciende por las ramas de Schubert... y sus hojas nos siguen ahora muy de cerca.

domingo, 21 de octubre de 2012

Dedicatoria a un Poeta



La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
El mañana efímero –Antonio Machado-

Conocí someramente a Joan Manuel Serrat en blanco y negro, merced a su espantada de Eurovisión ante la ofendida negativa ¡en esas estamos! del régimen dictatorial a utilizar la lengua catalana, al menos en alguna estrofa, en la interpretación del empalagoso tema festivalero; a la vez que llegaban a los viejos tocadiscos monofónicos sus primeros singles y EPs en lengua castellana, ante el asombro y el enojo ¡en esas estamos! de conspicuos integrantes de la Nova Cançò.

Pero descubrí al Serrat de colores, de simas y de pompas, austero y engalanado, poeta y músico, con el álbum Dedicado a Antonio Machado, poeta (1969). Ahí se forjaría, a mi entender, la carrera del mejor cantautor, poeta-músico, de este país, estado, nación, españa, patria, realidad plurinacional, península o como diablos quiera cada uno llamarle.

Y no era sencilla la tarea de llevar a la partitura las letras austeras y profundas, burlonas y desoladoras, amargas como una Generación, del poeta de los álamos y los chopos. Pero Joan Manuel tenía la capacidad de entrar al fondo del poema y, haciéndolo suyo, elevarlo en acordes vitales, añadiendo risa y llanto, melodía y declamación, olmos y estelas...

Buceando y entresacando de los poemas de Machado la médula del Arte, cargándoles de su personal dicción, y añadiéndole los deliciosos y delicados arreglos orquestales de  Ricard Miralles, Serrat fraguó un álbum hondo y redondo, popular y culto, animoso y desolador.

A un Olmo Seco, madera y vida entre trompas de metal:

(video treguamelancolica)

Del Pasado Efímero, costumbrismo, cinismo, realismo:

(vídeo caujag)

La Saeta, el desgarro de un pueblo en un dramático y desgarrador crescendo:

(video CarlossMartinn)

domingo, 14 de octubre de 2012

La Clementina ¿ópera o zarzuela?



Huid, corazones
de amor los engaños;
viviréis más años,
viviréis mejor.

Luigi Boccherini (1743-1805) recordado y valorado por su deliciosa música de cámara, dejó escrita una única obra lírica: La Clementina (1786)

Viudo y recién llegado del exilio de su patrón Luis de Borbón, recibió el encargo de dicha obra por parte de María Faustina Téllez-Girón, condesa viuda de Benavente y duquesa de Osuna, para su salón privado. La aristócrata impuso el libretista, Ramón de la Cruz, así como los intérpretes. La obra original fue en castellano y con partes habladas, argumentos que sugieren una zarzuela (o protozarzuela); una versión posterior, en italiano, el enredo de la nobleza con subtrama del servicio, y el elegante vuelo melódico de ansias belcantistas, nos configuran una ópera a tiempo completo.

Lo menos admisible es llamarle barroca, pues un evidente estilo galante, con claro rigor puramente clásico, destila toda la partitura. Elegancia, contención, refinamiento, gracia, distinción, delicadeza, pureza,... en suma, clasicismo, que nos remite inmediatamente a Haydn y Mozart.

Escuchen el aria de Clementina “Ahimé, cor mio”


(vídeo Barbebleuei)

Elena Rizzieri
Orchestra della Radiotelevisione della Svizzera Italiana
Angelo Ephrikian

domingo, 7 de octubre de 2012

El Color del Sonido: el excitante piano de Scriabin 1



Tal vez el más fascinante, original y seductor corpus pianístico de entre siglos (XIX-XX) sea el colorido universo de Alexander Scriabin (1872-1915)

En especial, su colección de diez Sonatas para piano nos llevan, no solamente desde un mundo decimonónico romántico hasta una galaxia moderna donde la tonalidad se va disolviendo en un magma místico y alucinatorio, manteniendo una vívida elocuencia siempre explícita y excitante; sino que nos abre ante los ojos auditivos una explosión de color, de cromatismo demencial y denso.

Un viaje a través de atrevidas armonías y relámpagos de original dramatismo que comienza a la alargada sombra de un tal Chopin, alumbrado por destellos del Liszt más atrevido, en una partitura con fuerte carga emocional, escrita mientras nuestro compositor curaba su mano derecha de los destrozos ocasionados por las piruetas lisztianas. Así suena su Sonata para Piano N. 1 en fa menor op.6 en la interpretación de Vladimir Ashkenazy:

1. Allegro con fuoco: dos temas, apasionado y melancólico por orden de aparición, con desarrollo turbulento:



2. Adagio: profundamente triste, en forma ternaria:



3. Presto: densa agitación en forma de rondó:


4. Funebre: marcha fúnebre chopiniana revisited:

(vídeos BLOP888)