domingo, 24 de marzo de 2013

1. TITAN, en Re Mayor


Su tiempo ya ha llegado…

Gustav Mahler comenzó su Primera Sinfonía en 1885 durante su estancia, como director musical, en Cassel. La primera versión, en cinco movimientos, denominada Titán, poema sinfónico fue terminada tres años más tarde y estrenada en Budapest en 1889. Pero la versión definitiva, ya sin el movimiento central llamado Blumine, fue dirigida por el propio compositor en Berlín en 1896.

En origen fue influenciado por la novela Titan del escritor alemán Jean Paul (1763-1825); trataba de un héroe cuya poderosa arma era su extraordinaria fuerza interior, y en quien Mahler se vio reflejado. Pero a medida que avanzaba la composición se fue alejando, incluso en el nombre, y adentrándose en una visión más íntima y personal, más romántica, de su propia vida; en parte al menos debido al tórrido enamoramiento que por esas fechas vivió por la Señora von Weber, nieta política del gran Carl Maria.

Esta su primera Sinfonía contiene ya todos los elementos, tan variados, que componen el universo musical de Mahler, un romántico y toda una constelación sonora:

lujuriosa orquestación siempre original

personal juego de tensiones dramáticas desbordadas

sublimes contrastes de un lirismo extraterrenal hasta un grotesco pedestre muy eslavo,

lenguaje ecléctico e innovador para mostrar sentimientos , vínculos emocionales,

y ¡cómo no! su profundo amor por el sonido, mejor aún, por el canto de la naturaleza.

Así su primer movimiento “Langsam. Schleppend. Wie ein Naturlaut” (Lento. Arrastrando. Como un sonido natural) nos ofrece el despertar de la naturaleza desde los pupitres de la orquesta, evocando una Primavera sin Final, desde el misterioso comienzo en las cuerdas y la llamada del cuco en el clarinete, hasta la dulce y expansiva melodía tomada del segundo –Iba yo una mañana por los campos- de sus Lieder Eines Fahrender Ggesellen, por momentos irreal y de nuevo misteriosa, que conduce a una triunfal coda presentada por la fanfarria de trompetas.

Una oda que pasamos a escuchar en una de las mejores interpretaciones que se han registrado: Rafael Kubelik y la Orquesta de la Radio de Baviera, en directo en la Herkules-Saal de Munich:


(vídeo Barbebleuei)

Un relajante y terapéutico paseo por la Naturaleza, ahora que ya tenemos con nosotros la Primavera…

6 comentarios:

Anderea dijo...

Barbebleue,imagino que sabías que esta joya iba a ser una tentación irresistible para mí.

Gracias.

La Gazza Ladra

Barbebleue dijo...

¡Ay, ladronzuela!
ahora comprendo por qué no dejas que comente en tu blog...

Feliz paseo! de nada.

pfp dijo...

este Titán!!!, quiero decir, este. Mahler ...

un mundo de colores!!!

Barbebleue dijo...

colores de lluvia, este Mahler...

Anderea dijo...

Es un precioso paseo que recorro con expectación, con deleite, con alegría. A la belleza de la música uno la imagen de sueño, de viaje, cambio, sorpresa, y descanso en la vida real del poeta. Una fortuna. Esa que me salva.

Y todo ello gracias a ti, Barbebleue, porque no conocía esta extraordinaria sinfonía.

Y respecto a mi robo... recuerda que me diste tu permiso. Pero repróchamelo, si eso te hace bien.

Tengo cerrados los comentarios hace un tiempo ya. Necesito mucha tranquilidad.

Que sea una buena semana.

A mí, este Mahler me hace ampliar la idea que tenía del otro Mahler, en mi ignorancia unido a la melancolía, la tristeza...

Barbebleue dijo...

En el alma del artista cohabitan muchos matices, desde los lunares hasta los solares; más aún en Mahler que tenía dos (almas)

Cerrar los comentarios es tu derecho; tus robos, mi placer.