viernes, 20 de mayo de 2011

J Brahms: Doble o nada



La larga amistad entre Joseph Joaquim y Brahms se había enfriado notablemente a causa del divorcio del primero. A modo de reconciliación el compositor le dedicó (esos son amigos) su Concierto Doble para violín, violonchelo y orquesta en la menor op. 102 que fue la última obra concertante escrita por nuestro hombre de Hamburgo. Estrenado en 1887 por el célebre violinista Joaquim, el violonchelista Robert Hausmann, y con el propio Brahms en el podio, su elaboración es deudora del Triple Concierto de Beethoven (violín, violonchelo, piano)
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Obra extraña a la instrumentación romántica, engloba sin embargo todo el universo brahmsiano: la nebulosa intimidad llena de sombras, y la extroversión popular, jovial pero siempre noble. El diálogo y la disputa continuos entre las dos cuerdas solistas son un regalo para el oído y también para la vista, y se convierten en dos ases en la manga del compositor.
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I. Allegro: la orquesta nos enseña una muestra del soberbio primer tema antes de que el violonchelo se presente con una larga cadenza. El tema contrastante, más ligero, introduce al violín, que se abraza al violonchelo. A partir de ahí, la orquesta ataca el opulento primer motivo de forma completa y amplia, dejando el desarrollo del movimiento en manos de los solistas… David Oistrakh, Mtislav Rostropovich, Kiril Kondrahin (vídeo EspaceArtPluriel):
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II. Andante: la trompa da pie a los solistas para presentarnos el evocador primer tema de este movimiento bipartito, muy brahmsiano. El segundo, profundo y lírico, entra en las maderas como un coral, y se completa en las voces de los solistas. El retorno a la primera parte marca el final del movimiento… (vídeo EspaceArtPluriel):
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III. Vivace Non Troppo: de nuevo dos motivos y una idea central. El inicial, muy vivo, jovial, de aromas gitanos, nace en el violonchelo. El segundo, más corpóreo y noble, también surge del chelo, siendo el perfecto contrapunto al sabor popular del primero. En el desarrollo, el virtuosismo de los solistas alcanza su clímax… con los mismos solistas, pero con el gran George Szell y su Orquesta de Cleveland, en una sensacional versión en estudio (vídeo shellac1925):


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4 comentarios:

pilar dijo...

este nuevo gadget que adorna hoy tu Castillo, me pilla sobradamente indignada, de hecho me pilla recién depositada mi indignación en las urnas,...
Brahms me viene al pelo, ahora sí, para evadirme un rato antes de que lleguen los inevitables resultados.

gracias Barbazul, como siempre un placer.

Barbebleue dijo...

sí, bueno, estoy suficientemente indignado con estos partidos y el nuevo orden mundial... pero

¡siempre nos quedará Brahms!

GLÒRIA dijo...

Oí una vez que Brahms era el compositor que mejor hizo sonar los violines. ¿Sabe Vd. algo de ello, Señor del Castillo?

Barbebleue dijo...

Su Concierto para violín fue calificado como "concierto contra el violín" (von Bulow) o "ininterpretable" (Sarasate); yo le siento más cómodo y genial con el piano...

Ahora bien, si hablamos de la sección de violines de la orquesta, ahí pocos le aventajan.

-el señor del castillo dixit-