miércoles, 3 de noviembre de 2010

Robert Fripp (VII): King Crimson THRAK

La encarnación de King Crimson en los noventa se basó en la dualidad. La dualidad, que siempre fue evidente en la manifestación artística del grupo, ahora llegaba hasta la propia composición instrumental del mismo. Robert Fripp puso en pie un sexteto en versión Doble Trío: dos baterías, dos bajos y dos guitarras. Una simetría sonora para un gran juego instrumental, donde la base rítmica pasaba a ser determinante, y muy poderosa, y con la cual iniciaba un nuevo bloque evolutivo.
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Superada la fase new wave de los ochenta con su Trilogía de colorines - rojo - azul – amarillo- el cuarteto incorporaba a Pat Mastelotto como segundo percusionista al lado de Bruford, y a Trey Gunn, tocando el stick (una mezcla entre bajo y guitarra, que se ejecuta utilizando la técnica de "tapping", consistente en tocar el instrumento por el cuello de éste con ambas manos presionando las cuerdas sobre el diapasón –wiki-) y la guitarra Warr (evolución del stick, llamada también touch guitar) haciendo una doble función de bajo rítmico y de apoyo melódico a las guitarras solistas merced a las características peculiares de sus instrumentos. Añadían además los soundscapes de Fripp como material envolvente supliendo al antiguo mellotron
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La nueva formación se rodó durante una gira por Argentina mientras grababan una mini obra llamada Vrooom donde apuntaban la nueva etapa musical; se anclaba rotundamente en las mejores obras de su monumental historia musical: In the Court… y Red.
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Una vez a punto la máquina sónica, Fripp decidió editar el primer larga duración en estudio, ya con las ideas asentadas. Esta obra se llamó THRAK (1995): en su factura aparecía nuevamente la dualidad:
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Por un lado la visión introvertida, lírica, seductora y tentadora del rey carmesí: baladas de tempo lento e intensidad vocal, puras melodías pop con guitarras envolventes:
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El suspendido Walking on Air:
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La delicada One Time:
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Por otro, todo el poderío rítmico de la nueva formación: ritmos pujantes, casi tribales; demoledores riffs de guitarra, para asfixiantes atmósferas post-industriales: la faceta que marcaría la evolución del grupo, en detrimento de la primera.
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Vrooom (un movimiento de avance implacable y aparentemente inevitable que se lo lleva todo por delante) aquí en una interpretación en directo:
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El devastador Thrak:
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Escojan y saboreen sus preferencias, yo me quedo con ambas.

4 comentarios:

Titus dijo...

Yo también me quedo con las dos, pero con la segunda faceta un poco más, para que engañarnos.

Firmaría lo que dices sobre sus mejores álbumes, In the court... y Red, pero me falta uno, Islands, que aunque es irregular contiene algunos de los momentos más inspirados de King Crimson y que en cierto modo deja entrever lo que posteriormente acabaría siendo Red.

Barbebleue dijo...

Estoy de acuerdo con la grandeza de Islands (al que ya revisamos aquí), pero me parece más bien un final de ciclo.

pfp dijo...

será que es de noche y que está tranquila, pero yo me quedo con la delicadeza de One Time.

besos

Barbebleue dijo...

... y sus arpegios de guitarra, pilar.