lunes, 16 de agosto de 2010

Albumes de una vida (12):"Blonde on Blonde"


“el fantasma de la electricidad aúlla en los huesos de su cara”
(Visions of Johanna –Bob Dylan-)
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En plena gira mundial de conciertos, y en pleno cambio estilístico, a los gritos de "Judas" o "Traidor", en febrero de 1966 Bob Dylan y tan solo dos de sus inseparables músicos de esa época, el teclista Al Kooper y el guitarrista Robbie Robertson, se presentaron en Nashville para grabar un nuevo álbum. La ciudad de Tennessee era, y sigue siendo (que se lo pregunten a Robert Plant) la capital musical de los Estados Unidos: el centro del country acrisolado con el mejor blues de aluvión.
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En la mochila llevaba únicamente la estructura de nuevas canciones, y en mente “un sonido fino, un sonido de mercurio salvaje” (Dylan). Con ese fin se contrató al reputado músico local, Charlie McCoy, y una rica y adaptable sección rítmica eléctrica curtida en grabaciones con Elvis Presley o Roy Orbison; todos bastante ajenos al pop-rock y a la obra dylaniana. A instancias de Bob las grabaciones se realizaron en directo en el estudio, con todos los músicos tocando a la vez, como en un concierto.
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El Dylan más soberbio pasaba por su más prolífico y genial momento por lo que el resultado fue grandioso, torrencial: el primer doble LP de la historia del rock, los temas más extensos del mundillo popular, un sonido único ciertamente de mercurio salvaje, la puesta de largo de un género menor, y una belleza subyugante en textos mitad sardónicos, mitad sufrientes, siempre irónicos, siempre melancólicos, más barrocos y herméticos que nunca, surrealistas; y en música, largas peroratas repetitivas envueltas en celofán de órgano, a modo de nubes, que parecen no tener fin ni quererlo. Temas anclados en el órgano y la armónica, de raíces rhythm&blues, una mezcla de rock sicodélico y folk eléctrico tan único y personal que nunca nadie ha hecho ni hará nada parecido.
. El álbum se abre con Rainy Day Women #12 & 35: un auténtico desmadre, a ritmo de marcha militar, con trombón y trompeta incluídos, fruto de varios cócteles Leprechaun y de poner a tocar a los músicos con un instrumento diferente al suyo habitual.
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Pledging my Time: blues lento saturado de armónica.
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Visions of Johanna: uno de los mejores temas, una explosión de creatividad, de visiones y sonidos oníricos:
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One of us must know (sooner o later):
sinfonismo dylaniano para el desencuentro
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I Want You: magia pop ribeteada en guitarra y órgano, un deseo incontenible, anhelante y repetitivo, un caramelo mordaz :
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Stuck inside of Mobile: inconmensurable historia en largos párrafos cuya continuidad marca el órgano.
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Leopard-skin Pill-box Hat: blues ácido y guitarrero
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Just like a Woman: una delicadeza aérea, un remanso de quietud, la ternura oculta de Dylan, una mujer, una niña…
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Simplemente es imposible encajar
Sí, creo que es el momento de dejarlo
Cuando nos encontremos de nuevo,
Presentados como amigos,
Por favor no cuentes que me conociste cuando
Estaba hambriento y este era tu mundo.
Ah, engañas como una mujer, sí, lo haces
Haces el amor como una mujer, sí, lo haces
Luego, sufres como una mujer
Pero te echas a llorar como una niña pequeña
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Most likely you go your way and I’ll go mine: metales para un tema incluso bailable
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Temporary like Achilles: otro blues lento trazado al piano
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Absolutely Sweet Mary: contagioso tema pop
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4th Time Around: un círculo sin salida, un tema obsesivo, de belleza lunar, de guitarra acústica
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Obviously 5 Believers: machacón y punzante
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Sad-eyed Lady of the Lowlands: grandiosa canción de amor, balada inabarcable, Dylan en estado puro, emotivo, intenso; un fluir constante de versos que configuran párrafos musicales con su propio clímax. Una cara entera del LP para un tema descomunal, profundamente sentimental:
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Con tu boca de mercurio en tiempos misioneros,
Y tus ojos como humo y tus oraciones como rimas,
Y tu cruz de plata, y tu voz como campanadas,
¡Oh, quién de ellos crees que podría enterrarte?
Con tus bolsillos siempre bien protegidos,
Y tus visiones de tranvía que colocas en la hierba,
Y tu carne como seda, y tu cara como el cristal,
¿Quién de ellos crees que podría conseguir llevarte?
Dama de ojos tristes de las tierras bajas,
Donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿Debo dejarlos a tu puerta,
O, dama de ojos tristes, debo esperar?

Con tus sábanas como el metal y tu cinturón como un lazo,
Y tu baraja de cartas sin joker ni as,
Y tus ropas del sótano y tu cara hundida,
¿Quién de ellos piensas que podría anticiparse?
Con tu silueta cuando la luz del sol se oscurece
En tus ojos donde nada la luz de la luna,
Y sus canciones astilladas y tus himnos gitanos,
¿Quién de ellos intentaría impresionarte?
Dama de ojos tristes de las tierras bajas,
Donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿Debo dejarlos junto a tu puerta,
O, dama de ojos tristes, debo esperar?

Los reyes de Tiro con sus listas de presidiarios
Estás esperando en fila por su beso de geranio,
Y no sabías si sucedería así,
Pero realmente, ¿Quién de ellos quiere sólo darte un beso?
Con tus pasiones infantiles en tu alfombra de medianoche,
Y tus modales españoles y las drogas de tu madre,
Y tu boca de vaquero y tus tapones de toque de queda,
¿Quién de ellos crees que podría resistirse?
Dde ojos tristes de las tierras bajas,
Donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿Debo dejarlos junto a tu puerta,
O, dama de ojos tristes, debo esperar?

Oh, los granjeros y los empresarios, todos ellos decidieron
Dónde están los ángeles muertos que solían esconder
Pero, ¿por qué te escogieron para simpatizar a su lado?
Oh, ¿podrían alguna vez confundirte?
Querían que aceptaras la responsabilidad de la granja,
Pero con el mar a tus pies y la falsa alarma,
Y con el hijo de un gorila arropado en tus brazos,
¿Cómo podrían ellos alguna vez haberte convencido?
Dama de ojos tristes de las tierras bajas,
Donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿Debo dejarlos junto a tu puerta,
O, dama de ojos tristes, debo esperar?

Con las láminas metálicas de tu memoria de Cannery Row,
Y tu marido de revista que un día simplemente tuvo que irse,
Y tu gentileza, que no puedes dejar de mostrar,
¿Quién de ellos crees que te emplearía?
Ahora estás junto a tu ladrón, estás en su libertad condicional
Con tu medallón sagrado que doblan tus huellas,
Y tu cara de santa y tu alma de fantasma,
¡Oh, quién de ellos crees que podría destruirte?
Dama de ojos tristes de las tierras bajas,
Donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
Mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿Debo dejarlos junto a tu puerta,
O, dama de ojos tristes, debo esperar?
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Tal vez no sean sus temas más conocidos, pero si no es el mejor álbum del pop-rock, se le parece mucho… también el mejor de Dylan (“Blood on the Tracks” me perdone) Y yo ya no sé si es mejor poeta que músico...

3 comentarios:

Titus dijo...

Este disco es EL disco, de Dylan y posiblemente de la historia de la música pop, o pop-rock, o como queramos llamarlo. Imprescindible e inacabable, para escucharlo una y otra vez y estar siempre descubriendo nuevas facetas.

pilar dijo...

vaya regalito maravilloso que nos has dejado Barbazul, tienes razón, ¿será Dylan más poeta que músico?

siempre gracias, y besos claro

pilar dijo...

otra vez yo,

durilla como soy para la música, la poesía de Dylan me ha entrado de los ojos a los pinceles, tanto, que queda a la espera para ponerle color.

gracias otra vez Barbazul