martes, 25 de mayo de 2010

De la técnica hacia la Emoción

Todos los buenos aficionados sabemos, también los buenos profesionales, que la perfección técnica en el Arte, en la Música, no es un fin sino un medio. Un medio, necesario, imprescindible si quieren, para alcanzar el fin último: la Emoción, el Sentimiento,… esa saturación sensorial que colapsa los centros emotivos superiores, desbridando el mundo vegetativo.
.
En un mundo tan superficial y mediático como el actual, tal vez la exteriorización de unas habilidades, manuales o vocales, pueda llevar a un cierto tipo de emoción, más cercana al asombro, a la boquiabierta admiración por la dificultad; pero en sí mismas estériles en cuanto a fecundidad artística.
.
Valga toda esta reflexiva introducción, bien conocida y debatida, para hacer referencia al reciente recital del famoso pianista chino Lang Lang en SdC dentro del marco del Xacobeo Classics. Gran expectación para un programa variado: dos Sonatas de Beethoven (op.2 y op.57 Appassionata), primer cuaderno de la Iberia de Albéniz y la Sonata n.7 de Prokofiev.
.
Muy favorable acogida para un músico conocido ya del gran público merced a su gran exposición mediática, hasta el Hormiguero de Cuatro, y una agenda repleta.
.
La Iberia, de ambientes muy alejados, más cercanos a una casa en el Honan que al puerto de Cádiz, y el resto del programa pecaron de los mismos defectos: una prodigiosa y llamativa técnica que entra más por los ojos que por el oído, para un producto artístico que suena artificial y vacío. Leyendo las partituras a su bola, manejó a su antojo una poderosa digitación fuera de serie, portentosas dinámicas, endiabladas escalas, instrumentación heroica, virtuosismo de recursos técnicos tendente al exhibicionismo pero ¡ay! sin ese control de recursos expresivos con que los grandes perfuman las obras maestras; provocando la ausencia de remansos neuronales donde solazarse. Parafraseando al programa de mano: le sobra precisión para bordear la belleza en ausencia de sabor.
.
Rescataría la Sonata de Prokofiev, por su machacona y pulcra lectura, muy adecuada a tan intensa partitura.
.
Su desafiante juventud nos hace mantener viva la esperanza de que, con tal base y dominio técnicos, el pianista artístico se pueda ir haciendo, a fuego lento. Mimbres hay...
.
¿Recuerdan el recital Zimerman que les comenté hace unos meses? … pues justo lo contrario. Eso sí, Lang Lang con mucho más público y más bravos… yo salí más frío.
.
Les dejo con el Allegro assai de la Appassionta en las versiones del propio Lang y de Wilhelm Kempff:
.

.

.
Cerrando con el Allegro ma non troppo, en la emoción de Claudio Arrau:

miércoles, 19 de mayo de 2010

Steely Dan, una banda de culto (6): AJA

"the perfect musical antiheroes for the Seventies" (revista Rolling Stone)
.
Dos excelentes músicos neoyorquinos, Donald Fagen (teclados, voz) y Walter Becker (guitarras, bajo eléctrico) forman la esencia, el núcleo duro, de esta exquisita y elegante banda. Un grupo formado a comienzos de los setenta que sigue en activo tanto en directo como en estudio. Su marca es un sonido original de alta escuela, que amalgama sabiamente distintas influencias: desde el genuino y guitarrero pop-rock (más evidente en sus primeros discos) hasta un smooth jazz muy ventoso, pasando por el funky bailable (a partir de su sexto álbum), siempre sobre una base de rhythm & blues, muy americana, muy de costa este.

Sus temas destacan y aúnan pegadizas y personalísimas melodías, steelydandías, con una descomunal riqueza armónica, y la calidad de unas instrumentaciones, variadas, ricas, evocadoras, elegantes… A todo ello añaden unas producciones de auténtico lujo, un mimo enfermizo, una minuciosidad en el detalle, un trabajo riguroso en el estudio de grabación; uno de lo sonidos más hermosos y diáfanos del mundillo pop.

Por si lo anterior fuese poco, señalaría además que han dejado la colección de portadas de álbumes más fascinantes, bellas y variadas.

Si bien originalmente fueron una banda con una formación estable (5 ó 6 miembros) y periódicas giras, a partir del cuarto disco se convirtieron en un dúo de estudio arropado por extraordinarios músicos de sesión, los mejores de la profesión..

Su sexto álbum se tituló AJA. Fue grabado en 1977, con una nómina asombrosa de músicos de la escena jazz-rock: Wayne Shorter, Larry Carlton, Lee Ritenour, Tom Scott, Victor Feldman, Chuck Rainey…

Bajo una maravillosa carátula, la más hermosa del rock, se encadenaba una sucesión de temas, mayoritariamente decantados hacia el jazz, muy elaborados instrumentalmente, que oscilaban entre atmósferas de plácida y fluida seducción, y animados ritmos de acariciante swing. Escuchemos tres ejemplos de esa belleza:

Aja: el apacible tema que da nombre al álbum, pespunteado en guitarra y piano, y revitalizado por el saxo tenor de Wayne Shorter:


Deacon Blues: tiempo medio para una melodía que se envuelve en la dulzura del coro femenino:


I Got the News: acicalado funk de ritmo entrecortado y piernas inquietas (atención a los solos)


Elegancia y comercialidad, profesionalidad y originalidad: ya estaban tardando en aparecer por el Castillo; son una debilidad…

Si gusta, haremos los cinco primeros… y los tres últimos.

lunes, 17 de mayo de 2010

Día das Letras Galegas 2010

Hoxe adicado a Uxío Novoneyra (1930-1999): o poeta da terra (do Courel), o poeta comprometido, o poeta auténtico, o poeta sensorial, o poeta poeta...


.

PORTA XORDA

Porta xorda cravada a forza que o pulo sabe!
Dente puño teso a premer valeiro!
Cando volva o vento
Serás ti Libertá ou soamente abalar de árbores?
Rota a corda que tempera a forza do sino
Un pobo enteiro rébrese no tempo
Folga Xeral contra da Historia.
Compría agouxarse en calquer ichó
Mais seguín fora a xistra
Velando norde estrela longa brillo atuido.
Alguén chama. Alguén agarda
Corazón tente
Sostén a gran nembranza.

.

COUSOS DO LOBO !

Cousos do lobo !
Caborcos do xabarín !
Eidos solos
onde ninguén foi nin ha d’ir !

O lobo! Os ollos o lombo do lobo !

Baixa o lobo polo ollo do bosco
movendo nas flairas dos teixos
ruxindo na folla dos carreiros
en busca de vagoada máis sola e máis medosa…

Rastrexa
parase e venta
finca a pouta ergue a testa e oula
ca noite na boca…

miércoles, 12 de mayo de 2010

Misa en Si menor: un monumento en A Coruña

.
La gran Misa de JS Bach, ese edificio de una vida para la eternidad, supuso uno de los hitos musicales del actual Festival Xacobeo clásico. En el abarrotado y coqueto Teatro Colón de A Coruña, el pasado martes, Sir John Eliot Gardiner, sus excelentes English Baroque Soloists, y su excelso Monteverdi Choir, edificaron dicho coloso tal cual un prodigio, un milagro, algo sobrenatural. Con una tensión dramático-afectiva que realzaba su inmanencia (palabra de Gardiner, perdóname Sir) y una belleza sonora fuera de lo común, las lágrimas no resultaron vehículo suficiente ni adecuado para el asombro y la emoción.
.
.
Sir John, con una acertadísima decisión de interpretar la obra sin pausas, optó por una lectura amplia, extrovertida, generosa en la proyección, expansiva, pero anclada en tierra por una precisión contrapuntística que rozaba la perfección en la exactitud matemática, y la sempiterna tranquilidad que proporciona el uso del bellísimo ritornello marca de la casa. Para la majestuosa polifonía bachiana contaba con el sensacional Coro Monteverdi, que viene a ser como el mejor coro del mundo pero sin el “como”; un aluvión de voces que comprometía nuestra natural esterofonía, y donde se asentaba y descomponía el Universo: el aire de las sopranos, el agua de contraltos, el fuego de los tenores, y la tierra de los bajos. Un escalón por debajo, o dos, estuvieron las voces solistas emanadas del propio coro; cumplidoras pero sin sublimidad, mejorando según descendíamos de tesitura.
.
Excelentes los English Soloists, de sonido líquido, pleno, límpido y exultante; dócil y fluido en lo recogido, desatado y brillante en lo "éclatante". Repujados, además, por unos primeros atriles sensacionales: el bellísimo oboe d’amore de Michael Niesemann, la acariciante trompa de Anneke Scott (en su única aparición obligada) o la preciosa sonoridad de la primer violín, Kati Debretzeni. Por no hablar de la contundencia y musicalidad del continuo...
.
La experiencia de escucha se convirtió en algo inmaterial, inmersos en esa catedral de sonidos que te supera por elevación. Nunca la música cumplió tan bien su papel: la Emoción.
.
Contrasta esta interpretación con la que hace casi dos años nos ofreció y grabó Marc Minkowski en la iglesia de San Domingos de Bonaval durante el Festival Via Stellae 2008. Aquella fue una lectura introvertida, serena, recogida, austera, contenida, favorecida por la elección de dos voces por parte. La Belleza del Contraste. Ver entrada
La Misa en si menor BWV 232 es una obra ciclópea, enciclopédica, un auténtico manual de estilo, desarrollada a lo largo de su vida durante tres períodos 1724 – 1733 – 1747/1749, comenzando por el Kyrie y el Gloria para la entronización de Augusto III de Polonia, retomando el Sanctus desde una obra de 1724, y completando el Ordinario en sus últimos años. JS Bach nunca llegó a escuchar una ejecución completa pues hasta 1859 no se produjo. Una partitura polifónica y contrapuntística que bebe en los maestros medievales alemanes y se lanza hacia un futuro no alcanzable.
.
I. Kyrie
Kyrie eleison I: se abre en un triple llamamiento coral, poderoso, que da paso a la fuga a cinco voces.
Christe eleison: sereno dúo de sopranos y cuerda. Quietud.
Kyrie eleison II: coro a cuatro voces para una estética antigua, modal, renacentista:
.

versión Minkowski
.
II. Gloria
Gloria in excelsis Deo: jubiloso coro a ritmo de danza con trompetería.
Et in terra pax: atmósfera de paz en un ritmo más lento.
Laudamus te: emotivo diálogo de violín y soprano, a modo de plegaria y en forma tripartita:
.
.
versión Herreweghe
.
Gratias agimus tibi: un ricercare a cuatro voces basado en la Cantata BWV29 de gran fervor, que será recogido en el número final.
Domine Deus: flauta, tenor y soprano, con un continuo en pizzicato
Qui tollis: ornamento de flautas para una serenidad a cuatro voces.
Qui sedes: contralto y oboe d’amore dialogan en una atmósfera melancólica:
.

versión Koopman
.
Quoniam: bajo y trompa obligada, para un aria majestuosa.
Cum Sancto Spiritu: preludio y fuga a cinco voces.
.
III. Credo
Credo in unum Deum: solidez gregoriana
Patrem Omnipotentem: brillante página de diálogo de tres voces con la tesitura más baja.
Et in unum Dominum: juego de soprano/contralto con acompañamiento de oboe d’amore.
Et incarnatus: cromatismo a cinco voces.
Crucifixus: una chacona dolorosa con bajo ostinato.
Et resurrexit: exultante coro con trompetas
Et in Spiritum Sanctum: aria pastoral de bajo con dos oboes d’amore
Confiteor: motete a cinco voces
Et expecto: alegría desatada para el final de Credo con trompetas y timbales:
.

versión Gardiner
.
IV. Sanctus
Sanctus: en forma de preludio y fuga de carácter recogido
.
V. Hosanna, Benedictus, Agnus Dei
Osanna I: brillante doble coro en forma fugada
Benedictus: aria bipartita para tenor acompañado por flauta:
.

versión Christophers
.
Osanna II: retoma el número homónimo
Agnus Dei: dolorosa y sincopada aria de contralto y violines, a modo de oración:
.

versión Stutzmann-Minkowski en SdC
.
Dona nobis pacem: coro final a modo de acción de gracias.

sábado, 8 de mayo de 2010

Festival Via Stellae 2010

Ya tenemos aquí el V Festival de Música de Compostela e os seus Camiños. Fiel a su cita veraniega llenará de Música el próximo mes de julio, con intérpretes de altísimo nivel como viene siendo habitual.
.
La edición de este Año Santo se abrirá el 5 de julio con la obra de Joby Talbot (1971) “Path of Miracles” a cargo del coro Tenebrae dirigidos por Nigel Short, quienes la han grabado para el sello Signum Classics. Una obra a cappella, basada en el Camino francés, encargo del mencionado coro y estrenada el pasado año. Escuchemos un fragmento:
.

.
Entre lo más destacado de la programación mencionaría:
.
- Agrippina de Händel a cargo de Europa Galante con Fabio Biondi, con la excelente Ann Hallenberg en el rol titular.
.
- Orlando Furioso de Vivaldi, con la Venice Baroque Orchestra de Andrea Marcon, con Marie-Nicole Lemieux y Romina Basso
.
- Un programa Berlioz a cargo de los fidelizados Musiciens du Louvre de Minkowski, con Anne Sophie von Otter y Antoine Tamestit
.
- Ópera-ballet de Rameau (Anacreonte y Pigmalión) con Les Arts Florissants de William Christie.
.
- Una velada JS Bach a cargo de Les Talents Lyriques de Christophe Rousset.
.
- La Mahler Chamber Orchestra con Viktoria Mullova (2º de Prokofiev) dirigidos por Tugan Sokhiev
.
- Recitales y Conciertos de Michael Chance, Mark Padmore, Simone Kermes, Marie-Nicole Lemieux, Roberta Invernizzi, Verónica Cangemi y el Bach Consort Wien, y como concierto de clausura la mezzo Magdalena Kozena con la Orquesta Barroca de Venecia haciendo un tutto Vivaldi
.
Señalar por último que además de alguna sesión golfa hasta medianoche, escucharemos alguna golfería como el afamado violista Jordi Savall uniendo instrumentos con el gaitero Carlos Núñez, o el imposible espectáculo de una soprano de carácter (Simone Kermes), una orquesta barroca (Dolce & Tempesta) y una paraje de DJ’s (Yodah-McVictor) haciendo disco-barroco
.
Mientras van cuadrando fechas para acercarse al Via Stellae, y para animarles, les dejo con Ann Hallenberg interpretando “Pensieri, voi mi tormentate" de la Agrippina händeliana:
.

.
Programa completo del Festival

jueves, 29 de abril de 2010

Apoteosis de la Danza

fotografía: copying beethoven
.
Así nominó Wagner a la Séptima Sinfonía op. 92 de Beethoven. Yo me atrevería a ir más allá de don Ricardo proponiendo el sobrenombre de “Apoteosis del Ritmo”. Es ésta la cualidad musical más sobresaliente, auténtico leitmotiv de tan sensacional sinfonía. Ritmo en todas sus variantes, ritmo continuo, ritmo obstinado, ritmo energético, ritmo desbocado, ritmo infinito, ritmo vital…
.
La Séptima fue compuesta entre 1811 y 1812, siendo estrenada al año siguiente en Viena con el propio compositor en la dirección. Es un portento de escritura, un pálpito vital, un latido de fondo. Una obra sin desmayo ni descanso, ni para pies ni para manos, una música dinámica y tensional, desde el Poco sostenuto introductorio hasta el galopante Allegro con brio final. Sin duda, una Apoteosis.
.
El segundo movimiento, un Allegretto que no lo es, es el más conocido; también el más hondo y perfecto. Viene a ser una lenta marcha, o danza, elegíaca con ritmo ostinato que va pasando por los distintos atriles. Comienza en las cuerdas bajas, para saltar a los segundos violines, mientras violas y violonchelos desgranan el lírico primer tema melódico henchido de nobleza. Un segundo tema, más contenido, íntimo y recogido, aparece en clarinetes y fagotes, manteniéndose el ritmo de inicio. La maestría beethoveniana lleva el tema hasta los confines del contrapunto, con un fugato en las cuatro voces de la cuerda, hasta retomar fortissimo el obstinado inicial. Tras el regreso del segundo tema, en maderas y metales, el movimiento se extingue suavemente, adormeciendo el ritmo, en el pizzicato de la cuerda hacia el acorde final.
.
¡Demonios! ¡Qué bien hacía estas cosas don Luis!
.
Pensaba dejar la ilustración musical de este Alegretto en la lectura de Giulini pero me encontré un video de Carlos Kleiber, y no he podido evitar la tentación… sabrán disculparme la reiteración pero vale la pena ver y escuchar de nuevo a este genial director, todo un espectáculo:
.

Video de xedos 1
.
Ayer tarde, mientras el Barça jugaba el partido del siglo de esta semana, nos visitó la legendaria Academy of Saint Martin in the Fields, tan sólo faltaba la coletilla “dirigidos por Neville Marriner”, pero no, esta vez con el noruego Terje Mikkelsen a la batuta. Vinieron para interpretar este movimiento y sus otros tres hermanos, y edificar así una Séptima de lectura elegante y contenida, apolínea; más cercana al clasicismo que al romanticismo, para entendernos. Con ese sonido cálido y hermoso que como una pátina indeleble, un barniz de antaño, mantienen las grandes orquestas, sea cual sea su estado de forma: una unidad amorosa para una cuerda de caricias…

viernes, 23 de abril de 2010

Acierta el Vaticano…

… y lo hace por un doble motivo ¡Aleluya!
.
“En el mes en que los Beatles cumplen cuarenta años de su separación, el Vaticano se ha reconciliado con su música y ha decidido absolver de sus excesos a los cuatro chicos de Liverpool. El diario oficial de la Santa Sede, L'Osservatore Romano , publicaba el pasado fin de semana dos artículos en los que alababa la música creada por los Beatles y, por fin, hacía la vista gorda sobre la disipada vida de los artistas y el hecho de que consumieran drogas, causas estas que les valieron ser vetados por el Vaticano…
«Sus excesos son cosas del pasado, su música es algo del presente», comenta el periódico en uno de los artículos que aparecieron en primera plana.
«Es cierto, no han sido el mejor ejemplo para los jóvenes de su tiempo, pero tampoco el peor. Todavía escuchando sus canciones todo aquello parece lejano e insignificante», señala L'Osservatore Romano, que apunta que todos sus desmanes solo fueron pecados de juventud… Otro amago de reconciliación y perdón cristiano tuvo lugar hace solo un mes, cuando el diario de El Vaticano incluyó el elepé Revolver entre los diez mejores de la historia.”
-La Voz de Galicia- (13/04/2010)
.
En primer lugar acierta al perdonar los pecados juveniles de los Beatles. Aunque con cuarenta años de retraso, una minucia si lo comparamos con otros casos: la absolución es una prerrogativa del sacerdocio. Ya se sabe que la juventud, y más si está inserta en la vorágine del éxito, es fuente de muchos excesos ¡quién esté libre de culpa que tire la primera piedra!
.
Incluso si me apuran me alegro de que se les perdone aquello que, aunque escandaloso, no era más que la pura verdad: me refiero a la célebre frase de Lennon “somos más famosos que Jesucristo”. Basta observar un mapa de las religiones para darse cuenta de la realidad. Siempre tendemos a mirarnos el ombligo y a convertir nuestras manías en leyes universales. Mea culpa…
.
En segundo lugar acierta por incluir su álbum Revolver (1966) en el top ten de la Santa Sede. Nada me place más que ver uno de mis discos preferidos de los Fab Four en la cima de la lista de las músicas divinas. Uno, en su modosidad, siempre se decantó por la exquisitez melódica del lado beatle frente a la aridez deslenguada de su contraimagen stone... Acierta pues de nuevo, y van dos, el Estado Pontificio demostrando un gusto exquisito, a la altura de su alto rango, convenientemente amplificado por sus medios.
.
¡Quien puede ser inmune a la evolución musical del pop-rock, documentada en esta obra fundamental de tan amplia influencia!
.
Eleanor Rigby , un must de densidad colgada de la cuerda de su doble cuarteto:

.
For no one introduce la trompa de Alan Civil en la música pop, mientras oficia McCartney con una sencilla pero directa letra de ruptura:

.
And your bird can sing, autopista eléctrica para la voz de Lennon…

.
Here, there and everywhere, placidez en sus sutiles armonías vocales:

.
Tomorrow never knows, un infernal y ostinato ritmo materializa la retorcida mente de Lennon con un novedoso sistema de grabación. Pura psicodelia:

.
Felicidad, pues, por la doble decisión… Sobre otras noticias provenientes del Estado Vaticano, no quiero entrar desde el Castillo. Tan sólo dejar claro que todos delitos deben ser castigados por las leyes humanas, incluido el de encubrimiento…

sábado, 17 de abril de 2010

Cecilia Bartoli: Da Capo ambivalente

Dos vidas, dos Artes.
.
Recurro al título del tercer concurso pequeño formato para enfatizar la dualidad emotiva y artística que me produjo el último concierto del Xacobeo Classics. La muy mediática Cecilia Bartoli estuvo en SdC presentando su última grabación, Sacrificium, dedicado a los castrati del XVIII, donde la maestría en el uso del Da Capo nos define la calidad de los compositores.
.
Una cantante de primera fila cuya voz alcanza casi en plenitud hasta la decimoquinta del patio de butacas, dejando, eso sí, una sensación de dificultad en la emisión, pero con unas cualidades limpias, hermosas y generosas por arriba, y más desestructuradas y heterogéneas según baja la tesitura. No seré yo quién arroje luz sobre la definición vocal de la romana, pues ni los expertos se ponen de acuerdo: ¿mezzo? ¿soprano ancha? Categorías para entendernos, pero sin las que podemos sobrevivir.
.
La Bartoli se disocia en función de la pieza a atacar, aún permaneciendo en el universo del tardobarroco; asciende hasta la sublimidad o permanece en la vulgaridad. Se disgrega en dos personalidades diferentes, cuando no opuestas o enfrentadas, dejando en el aire una sensación ambivalente.
.
Su Gran Arte reside, en contra de su fama, en el canto spianato, en los affetti patéticos: las arias lentas y mórbidas, cuando su voz se torna redonda; el legato resulta embriagador; el fraseo, ensoñador; el fiato, infinito… Así su desolador “Parto, ti lascio o cara” de Nicolò Porpora (1686-1768) me produjo escalofríos de placer, al extraer toda la emoción de esa música maravillosa:
.

.
La otra, la cantante de agilidad de técnica dudosa, la efectista dueña de trinos, saltos y demás ornamentaciones, la pirotécnica, me resulta más fría, rozando el aburrimiento y el empalago, también menos emotiva y por tanto menos musical. Tal vez más atractiva para el público que abarrotaba el Auditorio atraído por el marketing, pero claramente más artesana que artista.
.
Estuvo acompañada por la excelente orquesta historicista de Zurich, La Scintilla, con su concertino Ada Pesch al frente, que nos dejaron entre otras una preciosa Obertura n.6 de FM Veracini (1690-1768). Un conjunto de hermoso sonido, muy cuidado y contenido; tal vez en las antípodas de los excelentes y excesivos Il Giardino Armonico, grupo que la acompañó en la grabación, y que tan bien concierta con la diva.
.
Un vaivén agitado entre la sublimidad del lamento y la vulgaridad del exceso: tal cual los estertores mortales del Barroco.
.
Dos caras, dos Emociones.
.
En plena concordancia con la disociación, yo mismo fui trasladado al recital que casi un año antes nos ofreció Philippe Jaroussky con un repertorio similar. Escuchemos la increíble y lánguida aria de Geminiano Giacomelli (c1692-1740) “Sposa, non mi conoci” interpretada por ambos artistas; un bonito ejercicio comparativo.
.

Bartoli
.

Jaroussky

domingo, 11 de abril de 2010

Mademoiselle Jeunehomme

“… Sobre todo no seas servil! ¡Es algo que no puedo soportar…!” (Mozart 1777)

Enero de 1777, el joven WA Mozart cumple veintiún años coincidiendo con la visita a Salzburgo de una virtuosa pianista francesa conocida como Mlle. Jeunehomme. Una joven rodeada de un cierto misterio histórico, hasta que recientemente el musicólogo Michael Lorenz ha logrado identificar: Victoire Jenamy (Jenomé), nacida Noverre, cuyo apellido de casada fonéticamente armoniza con ese impersonal jeune homme tan cercano a Mozart, obligándonos hélas! a renombrar el K 271.
.
En todo caso, excelente intérprete debió de ser la misteriosa joven porque con su arte interpretativo, y los nuevos aires musicales que portaba, supo extraer del genio de Salzburgo la primera obra maestra en su tan querido mundo del Concierto para piano. La más personal forma expresiva de Mozart, que le acompañó durante toda su vida. Una simbiosis de virtuosismo instrumental, alturas sinfónicas, rica paleta orquestal e intensa expresividad; cualidades innatas en WA que supo llevar hasta la más pura perfección formal.
.
Fruto de este encuentro, no sabemos si como encargo, como regalo, como inspiración, o todas a la vez, nació el Concierto para piano y orquesta en mi bemol mayor n.9 K.271 “Jeunehomme” (Jenamy). Una obra que claramente supone uno o dos pasos adelante en la evolución de su producción, superando el ambiente galante, y la de todo el universo del concierto para teclado. Dotado de amplias y novedosas dinámicas, de una interrelación intensa entre piano y orquesta, y de una expresividad de aroma romántica, nos acaricia con el pianismo íntimo, elegante, ligero, contenido y calmo del mejor Mozart.
.
El segundo movimiento, Andantino, es el sumo ejemplo de lo antedicho. Su mórbida melancolía preludia siglos de subjetividad, porque su modo menor llora tristemente de belleza... Vean la emotiva interpretación de Mitsuko Uchida con la Orquesta del Mozarteum de Salzburgo dirigida por Jeffrey Tate (videos de TheGreatPerformers)
.

.

.
O si lo prefieren cierren los ojos, y así en la oscuridad, vean cómo el jeune homme Mozart, compás a compás, se convierte en genio…

martes, 6 de abril de 2010

Elina Garanča: mon coeur s'ouvre à ta voix

Superado el recogido paréntesis de los recientes festivos, retornamos a Letonia. Durante la inmersión en el misticismo del letón Peteris Vasks, nos visitó en el Teatro Colón de A Coruña su compatriota la mezzosoprano Elina Garanča. ¿Casualidad?... bueno… “casualidad llaman los bobos al destino”
.
La excelente, joven y ya laureada cantante báltica despertó gran expectación en su presentación gallega. Su variado recital, acompañada por el renombrado pianista Charles Spencer (nada que ver con el Lord) fue, tal como apuntaban las notas al programa de mano, un ejemplo de versatilidad en el canto al amor.
.
¿Qué se puede añadir a todo lo dicho sobre Elina Garanča? Me apunto al entusiasmo de crítica y público hacia su ascendente carrera, destacando que en la elegancia de su belleza descuella una voz preciosa y musical. Una voz sobre la que si algo me gustaría enfatizar, es su homogeneidad: un timbre hermoso y reconocible, desde unos suficientes graves de mezzo (lírica) de verdad, bien asentados, hasta unos redondos agudos ornados de armónicos, pasando por un centro apabullante. El control sobre tan prodigioso instrumento aparece natural y preciso, con un juego de dinámicas realmente sorprendente. La interpretación resultó asimismo variable, en general contenida pero nunca fría o ausente.
.
Ajustado y admirable el acompañamiento de Spencer: rico, delicado y algo sobrado.
.
La velada se abrió con un decepcionante “Non so piu cosa son” del Cherubino mozartiano, rígido, monótono, como calentando la voz (una pena), para pasar de inmediato a una fantástica interpretación del aria de Sesto “Parto, parto ma tu ben mio”, dramática, intensa, profunda… Se adentró a continuación en el mundo belcantista con “La Regata” rossiniana, un par de canciones de Bellini, y una eficaz y celebrada aria de Elizabeth “A quando all’ara… Ah dal ciel” de Maria Stuarda de Donizetti; momentos de adecuación vocal absoluta. Abrieron la segunda parte unas muy resultonas Siete Canciones Populares de Falla; siguió con una exquisita lectura del aria de Dalila “Mon coeur s’ouvre a ta voix” muy íntima y sentida, dolorosamente excelsa, que también abrió mi corazón a su voz. Prosiguió con la Seguidilla y Habanera de Carmen, ricas de color aunque algo contenidas de expresión y densidad dramática; y terminó con una prodigiosa interpretación de Chapí: la romanza “Cuando está tan hondo” de El Barquillero, y la célebre Carceleras de Las hijas de Zebedeo, sin duda de lo mejor del recital. Agobio de bravos y aplausos para dos bises: un sublime de la preciosa “Marechiare” de Tosti y el habitual “Granada”.
.
¡Apoteosis!... Lo hace tan bien, y le luce tanto…
.
Lo mejor del recital, para quien suscribe, en vídeo:
.

Mozart
.

Saint-Saëns
.

Chapí
.

Tosti