Mostrando entradas con la etiqueta john mclaughlin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta john mclaughlin. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de noviembre de 2009

Álbumes de una vida (11): MAHAVISHNU ORCHESTRA 'Birds of Fire'

La energía, la capacidad de transformación del Arte, es una de las cualidades innatas a la obra maestra, imprescindible para su efecto y transmisión. Una potencia vivificadora que es condición superior, puntal y clave de bóveda de una partitura o de un intérprete.
.
En el género del jazz-rock o fusión, una de las bandas más energéticas que he conocido ha sido la primera Mahavishnu Orchestra. No hacen falta millones de vatios de potencia, ni gritar en exceso, para transmitir la energía de la gran música, la fibra interior del sentimiento.
.
Durante los setenta, el extraordinario guitarrista inglés John Mclaughlin, conocido también como Mahavishnu, venía de tocar en las revolucionarias obras de Miles Davis (Bitches brew, por ejemplo) y en su enorme riqueza interior virada a oriente, montó su Orchestra con otros destacados instrumentistas, todos nombres de gran altura en el mundillo jazzístico de la época:
.
Rick Laird, bajo eléctrico.
Jan Hammer, teclados.
Jerry Goodman, violín eléctrico.
Billy Cobham, percusionista fuera de serie, también acompañante del gran Miles.
.
Esta primera Mahavishnu era puro fuego espiritual; luego vendrían reediciones menos interesantes, más elegantes y oníricas pero sin la energía primitiva, con incursiones en la denominada Third-Stream unificando jazz, rock y clásica con ilustres colegas: el director de orquesta Michael Tilson Thomas, el violinista de jazz Jean-Luc Ponty, o el productor George Martin, … Pero esa es otra historia.
.
Las características de esta banda incomparable, por belleza, potencia y personalidad, eran:

* Poderosos ritmos, lanzados desde la percusión, desasosegantes, intensos, asfixiantes, febriles, imparables, …

* Melodías aéreas de aroma oriental, sobrevolando la vorágine rítmica.

* Arabescos y figuraciones exóticas por encima del adorno, de elevada capacidad estética.

* Instrumentación refinada, directa, ampliamente distorsionada, con cincelados solos justos y necesarios, sin hojarasca. Impagable la contundencia percutiva de Cobham y la agilidad, elegancia y el vivificante sonido de la mítica guitarra de doble mástil de Mclaughlin
.
.
Su segundo álbum “Birds of Fire” (1973) fue la orgullosa cima de una Orchestra de inmensa espiritualidad consumida en un pasional y físico incendio musical. Escuchemos tres temas:
.

Birds of fire: Inicio a lo grande con tres golpes de gong seguidos de acordes de guitarra que introducen un taquipneico ritmo sobre figuraciones del violín. La guitarra se explaya desafiante sobre todo ese fuego. El tema obsesivo del violín se perpetúa para introducir el solo en los teclados, mientras toda la banda se acelera en un energético crescendo final anárquico:
.
.
Sanctuary: Acordes de guitarra sobre platillos misteriosos, entrada de la inquietante y exótica melodía en el violín mientras se instala el ritmo. Redoble percutivo para entrar en una sección aérea a cargo de los teclados, que se eleva en el agudo solo de guitarra. Nuevo redoble que nos devuelve a la melodía original más proteica y desasosegante que nunca:
.

.
Thousand Island Park: tema íntimo y delicado iniciado con el diálogo de guitarra acústica y piano, que plantean un tema juguetón, que se va desarrollando plácidamente en ambos instrumentos sobre una línea de bajo eléctrico:

.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

SHAKTI

Corría el año 1975 cuando el fenomenal guitarrista de jazz John McLaughlin puso el primer fin a su proteica y exitosa Mahavishnu Orchestra, su banda con core oriental, que aunaba el virtuosismo del jazz con la intensidad del rock. Músico inquieto, desenchufó su guitarra de doble mástil, guardó toda su electrónica y miró de nuevo a Oriente, hacia ese imán cultural, filosófico y religioso que es el gran Subcontinente Indio, buscando nuevos músicos. En realidad llevaba varios años subyugado por la música india, aprendiendo de destacados docentes indio-paquistaníes. Este influjo músico-cultural estaba muy en boga en esa época en distintos ambientes, desde el brit-pop hasta la contracultura hippie californiana. Durante ese período de aprendizaje conoció a Zakir Hussain, maestro percusionista y virtuoso de la Tabla, y entre los dos engendraron la idea del grupo SHAKTI (inteligencia creativa, energía y belleza).

La primera formación se cerraba con L. Shankar, violín, R. Rhaghabam, mridangam, y T.H. Vinayakaram, ghatam.

Mientras tanto se hacía construir una shakti-guitarra con un segundo juego de cuerdas simpáticas, una suerte de cruce con el sitar.

A finales del citado año, se presentaban en sociedad grabando en directo su primer disco: Shakti with John McLaughlin. Era un fluido musical que exhalaba la mixtura improvisada de música clásica del norte de la India, Indostani, con su peculiar pedal sonoro mantenido y ciclos rítmicos, (ya conocida popularmente en Occidente gracias al éxito de Ravi Shankar) con la tradición musical del sur, Carnática, más compleja y elaborada, tremendamente sensual; amalgamadas con un cuasi clasicismo acústico occidental virtuoso y tremendamente free. La simbiosis lejos de un cierto misticismo morfeico, reivindicaba esa energía creadora a la que alude el nombre del grupo.





Se producía una nueva vuelta de tuerca de lo que se dio en llamar fusión. Y también un puente entre tradiciones indostani y carnática, que tendría continuidad en sus dos siguientes obras: A Handful of Beauty, y la tercera, más elaborada, mestiza y sofisticada, Natural Elements.

Shakti, 1977
En 1978 se disolvía la banda, pero en la mejor tradición hinduista cobraba vida la nueva reencarnación en 1999 bajo el nombre de REMEMBER SHAKTI: con un McLaughlin de nuevo electrificado, guitarra Gibson; Hussain, tabla; “Vikku” Vinayakram, ghatam; Chaurasia, bansuri (flauta de bambú). Siendo sustituidos posteriormente estos dos últimos por V. Selvaganesh, percusión y U. Srinivas, mandolina. El nuevo ciclo estaba marcado por una mayor libertad en el desarrollo musical con amplísimas cotas de improvisación instrumental.


Remenber shakti, 2002

La feliz complicidad que transmiten en sus videos habla por si sola. Y la historia continuó hasta 2005... (de momento)



01. Joy (18:13)
02. Lotus Feet (4:44)
03. What need have I for this-What need have I for that-I am dancing at the feet of my Lord-All is bliss-All is bliss (29:03)