La entrada que hoy ha dedicado Ximo en su blog a Rufus Wainwright me ha hecho recordar el lado intimista y profundo de Nick Cave. Me estoy refiriendo en concreto a su álbum "No more shall we part" (2001) con toda su carga de desasosiego, oscuridad, angustia, soledad y melancolía. Infinita tristeza envuelta en elegancia, oficiando el piano como guía al abismo.
Una obra para enmarcar que, moviéndose siempre con desesperación al borde mismo de la locura, resulta peligroso, muy peligroso para mentes inestables. Aquí os quedan videos de algunos temas de ese álbum; yo estaré en mi habitación jugando con la pistola...
As I sat sadly by her side
Love letter
God is in the house
We came along this road
Fifteen feet of pure white snow
