Los dos Tríos para violín, violonchelo y piano fueron compuestos en 1827. Ambos son dos obras de madurez que figuran entre las cumbres del género, dotados de los mejores sabores de la inspiración schubertiana: melodismo, fluidez, ligereza, intensidad, luminosidad,…
Trío nº1 en si bemol mayor op.99 D.898
De él dijo el genial Schumann “Basta un vistazo al op.99 de Schubert para que toda la miseria de la existencia se desvanezca como por encanto, y el mundo aparezca de nuevo henchido de su radiante frescura…” Escuchemos el segundo movimiento Andante un poco mosso, con su tema principal íntimo y soñador entrando sucesivamente en el violonchelo, pasando al violín y acabando en la opulencia del piano.
Trío nº1 en si bemol mayor op.99 D.898
De él dijo el genial Schumann “Basta un vistazo al op.99 de Schubert para que toda la miseria de la existencia se desvanezca como por encanto, y el mundo aparezca de nuevo henchido de su radiante frescura…” Escuchemos el segundo movimiento Andante un poco mosso, con su tema principal íntimo y soñador entrando sucesivamente en el violonchelo, pasando al violín y acabando en la opulencia del piano.
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Yehudi Menuhin, Maurice Gendron y Hepzibah Menuhin
Yehudi Menuhin, Maurice Gendron y Hepzibah Menuhin
Trío nº2 en mi bemol mayor op.100 D.929
Obra todavía más acabada y redonda en su conjunto que el anterior, conoció una ejecución pública en vida del autor, quien dejó escrito que “gustó a todo el mundo” Escuchemos también el segundo movimiento Andante con moto. Comienza con un lento ritmo de marcha casi monótono, machacón, que introduce un tema triste, desolador, trágico, de una hondura que contiene todo el romanticismo en su sima.
Trio Beaux Arts
Este tema fue utilizado por Stanley Kubrick en su increíble película Barry Lindon, cuya escena no puedo evitar reproducir:

