El reverendo Gary Davis (1896-1972), nativo de Carolina del Sur, fue uno de los grandes nombres de la época en blanco y negro del Blues, tanto como compositor y cantante, como guitarrista.
Su influencia y magisterio impregnó a gran cantidad de estrellas americanas de la década prodigiosa del Rock (1965-1975): Stefan Grossman, David Bromberg, Steve Katz, Dave Van Ronk, Larry Campbell, Bob Weir (Grateful Dead), Bob Dylan, Jorma Kaukonen (Jefferson Airplane) o John Sebastian (Loving' Spoonful).
Su impresionante tema "Death Don't Have No Mercy" conoce muchas, variadas y hermosas versiones de estas grandes figuras. Antes de revisar algunas de ellas, escuchemos la original:
Bob Dylan, en sus inicios:
La electrificada e instrumental versión de Grateful Dead:
La elegante recreación acústica de los Hot Tuna de Jorma Kaukonen:
La siempre proteica lectura de Mark Lanegan:









