Como ilustración musical adjunto el Aria para tenor “Vergibt mir Jesus meine Sünden” (Perdona mi Jesús, mis pecados). Un ritmo danzante sobre el que pronto descuella un poderoso empuje musical, basado en la fe. La interpretación corre a cargo de la delicadeza, la elegancia y el respeto del siempre sublime Sir John Eliot Gardiner:
domingo, 28 de septiembre de 2008
XIX domingo tras la Trinidad: BWV 48
Como ilustración musical adjunto el Aria para tenor “Vergibt mir Jesus meine Sünden” (Perdona mi Jesús, mis pecados). Un ritmo danzante sobre el que pronto descuella un poderoso empuje musical, basado en la fe. La interpretación corre a cargo de la delicadeza, la elegancia y el respeto del siempre sublime Sir John Eliot Gardiner:
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Buxtehude: "Membra Jesu Nostri"

Su fama de instrumentista fue enorme, y a sus “Abendmusik” (conciertos vespertinos durante los domingos de Adviento) se desplazaron en peregrinación los más ilustres compositores de la época: Händel, Mattheson, Telemann o JS Bach (éste último a pie).
Aunque no fue estrictamente un Kantor, su producción coral sacra destaca por la emotividad de su lenguaje personal, y supone un hito en el repertorio alemán anterior a Bach.
Una de sus mejores obras en este repertorio lo constituye el ciclo de siete Cantatas “Membra Jesu Nostri Patientis Sanctissima” para dos sopranos, alto, tenor, bajo y cuerda, basado el texto en un poema medieval, Salve mundo salutare, atribuído a Arnulf de Louvain (s. XIII) Cada Cantata está dedicada a una parte del cuerpo de Jesús (Pedes, Genua, Manus, Latus, Pectus, Cor, Faciem), y se divide en seis secciones: introducción instrumental, concerto, tres arias para solistas, y concerto da capo.
Su lenguaje musical resalta por la emotividad lírica, la poderosa imaginación, y una sensualidad que engendra un fruto cálido, espontáneo y de una pasión irresistible.
Escuchemos en la recogida versión, con una voz por parte, de Maria Cristina Kiehr (S), Rosa Dominguez(S), Andreas Scholl (A), Gerd Türk (T), Ulrich Messthaler (B) y la Schola Cantorum Basiliensis dirigidos por René Jacobs, la segunda Cantata de la serie “Ad Genua” , con sus seis secciones:
2. Concerto (SSATB)
Ad ubera portabimini,
et super genua blandicentur vobis
3. Aria (T)
Salve Jesu, rex sanctorum,
spes votiva peccatorum,
crucis ligno tanquam reus,
pendens homoverus deus,
caducis nutans genibus
4. Aria (A)
Quid sum tibi responsurus,
actu vilis corde durus?
Quid rependam amatori,
qui elegit pro me mori,
ne dupla morte morerer
5. Aria (SSB)
Ut te quaeram mente pura,
sit haec mea prima cura,
non est labor et gravabor,
sed sanabor et mundabor,
cum te complexus fuero
6. Concerto (da capo):
Ad ubera portabimini
domingo, 21 de septiembre de 2008
XVIII domingo tras la Trinidad: BWV 96
Este coro destaca por la introducción del flautín (piccolo) que por su penetrancia nos eleva hasta el resplandor del Morgensterne del texto (lucero del alba). Un compulsivo ritmo sobre el que se desgrana el texto coral de Creutziger (1524), se ve reforzado por la parte de contralto que interpreta el cantus firmus, dando como resultado la excelsitud habitual en nuestro autor.
martes, 16 de septiembre de 2008
AINADAMAR: "Ay, qué día tan triste en Granada..."


Tras un Preludio de Agua y Caballo, la ópera se estructura en tres imágenes o escenas, cada una titulada como las tres figuras sobre los que pivota el tiempo, e introducidas las tres por la popular balada de Mariana Pineda “Ay, qué día tan triste en Granada”:
I. Mariana: la reflexión de una moribunda Margarita Xirgu desde 1969, sobre los paralelos destinos de Mariana Pineda y Federico García Lorca, llegando a su punto álgido en el aria emocionada de Federico ante la estatua de la heroína andaluza en Granada. Así como sus recuerdos del poeta, su primer encuentro con él y el estreno de su obra.
II. Federico: centrado en el punto más intenso del recuerdo, con el arresto por Ruiz Alonso en casa de los Rosales y el asesinato del poeta, cuya descarga de disparos se transforma en pura música.
III. Margarita: introspectiva y ensoñadora imagen de una moribunda Xirgu que recibe al espíritu de Lorca y muere ofreciendo su vida a Pineda con las palabras Yo soy la Libertad.
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Musicalmente Golijov despliega, como es norma en su obra, un amplio abanico de temática tradicional con detalles de timbre y articulación de gran poder simbólico, desde la utilización de guitarras clásicas y flamencas, la presencia de un Cantaor como falangista o la introducción de la rumba en la primera escena. Construída en un continuo crescendo, arrebata por su nítido color, las rugosas texturas y el sentido del ritmo que dan estilo y expresividad a la partitura.
Entre los puntos fuertes de la partitura destacaría el Aria de la Estatua rapsódica y noble en su evocación:
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Por último el final de la obra, en una mística de evocación del espíritu del poeta “Crepúsculo delirante” y posterior muerte de la actriz evocando Yo soy la Libertad. Escena, parece que basada o inspirada en la música de de la transformación de Daphne de R. Strauss (no es mala fuente, no)
Una obra muy, muy recomendable...
domingo, 14 de septiembre de 2008
XVII domingo tras la Trinidad: BWV 114
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En su coral inicial, Bach introduce un bajo insistente y enfatiza con diferentes recursos musicales los conceptos destacados del texto, mientras el coro desgrana verso a verso su coral:
miércoles, 10 de septiembre de 2008
DG según Chopin
Bien, pues aprovechando la ola, traigo al blog la impresión que de dicha obra, una cumbre lírica, dejó escrita Frederic Chopin (1810-1849). En concreto me estoy refiriendo a su opus 2 :
Variaciones sobre "La ci darem la mano" en si bemol mayor, para piano y orquesta.
Obra temprana, como indica su número de opus, está fechada en 1827. El célebre dúo de Zerlina y DG inspira un arte pianístico donde aparece ya el germen del estilo del polaco. Escrito en forma de introducción, tema y cinco variaciones, destaca por la imaginación armónica y melódica, y toda la elegancia y delicadeza del piano de Chopin. Resulta también evidente el papel secundario, auxiliar, de la orquesta en su concertación con el instrumento solista; algo que también será una constante en sus futuras obras acompañadas.
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Esta fue la impresión que produjo la ópera de Mozart en Chopin, gran admirador desde muy niño del salzburgués, y muy elogiosa sería la crítica que Robert Schumann dejara de esta partitura.
domingo, 7 de septiembre de 2008
XVI domingo tras la Trinidad: “Christus, der ist mein Leben”
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Bach escribe una melodía para dos oboes d’amore que corre sobre un pizzicato de las cuerdas, a modo de campanas fúnebres, en una feliz y evocadora imagen:
viernes, 5 de septiembre de 2008
Belleza en la sencillez: Jim Croce (In memoriam)

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Hermosas palabras de amor para quien es capaz de componer hermosas canciones de amor. Jim Croce, sí. Porque él era así: sencillo, directo, honesto y sensible. La suerte siempre le fue esquiva, tan sólo dos años de éxito, muchas penurias, y una tragedia en el mejor momento.
James Joseph Croce (1943- 1973), nacido en Filadelfia, creció con la querencia y las dotes de cantautor, rodeado de música “country” y versioneando en colegios y universidades a grandes de la época como Gordon Lightfoot, Joan Baez, o Woody Guthrie. Muy poco para sobrevivir. Agarrado a los más humildes empleos intentó por dos veces el asalto a la fama, tanto en solitario “Facets“ (1966) como a dúo con su esposa “Jim and Ingrid Croce”(1969). Pero todo quedó en actuaciones de café y pequeñas colaboraciones de estudio.

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Este mes se cumplen treinta y cinco años de su desaparición, y bien merece el recuerdo. Fiel compañero de amores adolescentes.
"You don't mess around with Jim"
"Time in a bottle"
lunes, 1 de septiembre de 2008
Aniversario en Adagio

Como soy de gustos sencillos, para la celebración he escogido lo mejor. Una página señera de la literatura concertante para piano: el Adagio un poco mosso del Concierto N.5 "Emperador" de Ludwig van Beethoven. La sensibilidad Romántica en una forma Clásica. Resulta evidente que todos los conciertos del XIX son deudores de alguna manera de esta obra maestra.
En el Adagio, sobre un cuasi coral de las cuerdas, el piano estiliza su melodía y conduce a la plenitud de su espiritualidad. Una meditación en si mayor: un adagio “hinayana”
Krystian Zimerman
Filarmónica de Viena
Leonard Bernstein